Por Dr. Franco Lotito C. - Académico, escritor e investigador (PUC-UACh)– www.aurigaservicios.cl
Diversos estudios e investigaciones científicas demuestran que, en realidad, la conducta ética y moral tiene raíces evolutivas que son muy profundas, y que son anteriores –en cientos de miles de años– a la aparición del ser humano.
De acuerdo con la etología, una rama científica de la biología y de la psicología experimental que “estudia el comportamiento de los animales en su medio natural en situaciones de libertad o en condiciones de laboratorio”, se ha constatado que todos los animales sociales, tales como los lobos, delfines, simios y monos, han desarrollado “códigos éticos” que se han ido adaptando a través del proceso evolutivo, con la finalidad de promover la cooperación entre los miembros del grupo.