Sauce Blanco. Los componentes más importantes de los sauces son los glicósidos ferólicos y, dentro de ellos, la salicina, que está sobre todo en la corteza y hojas. En contacto con el agua la salicina se divide en saligelina y glucosa. Cuando esta saligelina se oxida, da lugar a ácido salicílico, que es la base del ácido acetilsalicílico (aspirina). Fitoterapia en el dolor articular IV