Churubamba, el pueblo de la eterna primavera, donde cada quince días llega un cargamento de avena, y quienes son las encargadas de repartir a las familias, son las mujeres.
Cada quince días se reparte la avena, se resuelven las cuestiones comunitarias y se juega al fútbol. Todo como un ritual.
Todo en este pueblo se resuelve de manera asamblearia, y la mayor representación la tienen las mujeres.
Estos equipos de cholas llevan ganados 5 torneos "olímpicos" que se hacen entre los pueblos, mientras que los hombres no han ganado ni uno.
Lo que predomina en estos pueblos es la necesidad de "ser parte". Este ser parte se da en pocas partes, un poco en los ámbitos culturales, y otro poco en el fútbol.