Cuando vivimos el presente con clara visión hallamos salvación a todos esos problemas que hasta entonces parecían atosigarnos sin misericordia, porque en la claridad inmediata de la vivencia plena, esa que no se deja atrapar por expectativas surgidas de un supuesto pasado, emerge libre y poderosa la Presencia Consciente que en esencia somos... pura paz de Espíritu, inefable dicha de plenitud de Vida, Amor, infinito Amor... Divina Unicidad.