Hace un año, Guillermo Ovejero caminó 11 días desde Santa Clara del Mar hasta la Casa Rosada, en Buenos Aires. Su objetivo era pedir justicia por su hijo Martín, que en julio de 2017 iba en su moto cuando fue atropellado por un automovilista que conducía a 170 kilómetros por hora y lo mató. Este jueves, finalmente, el responsable fue a la cárcel.