Desde luego que la asunción de Pedro Sánchez como nuevo presidente de gobierno es un hecho que se puede calificar de mágico y sobrenatural. De repente los hados del destino le conceden a un perdedor el máximo premio gracias a una coyuntura política favorable.
No cabía otra salida más que una moción de censura ante esa especie de “cosa nostra” en que se había convertido el PP. Era necesario castigar esa mafia de políticos avariciosos dedicados a tiempo completo al desfalco, el cobro de comisiones, la prevaricación, el cohecho, falsedad documental, el desvío de fondos públicos y contabilidad paralela. El no da más del fraude y la corrupción. Y encima de la manera más alevosa ningún representante de la cúpula de gobierno asumía las responsabilidades políticas del caso. - Aprovechando la ola de indignación que se había levantado a raíz del fallo del caso Gurtel Pedro Sánchez con los votos de Podemos, PNV, ERC, PDCat, Bildu alcanzaba la más alta cima del poder. Todo ha sido producto de la rabia con el fin de expulsar al Partido Popular del gobierno. De lo contrario jamás se hubiera llegado a un consenso entre partidos de ideas tan discrepantes.....