Programa presentado por Edmundo Fayanás, profesor de Historia.
La restauración sirve para el surgimiento de una élite nacional encargada de dirigir el país y que representa al poder oligárquico. Este modelo diseñado por Cánovas del Castillo, funcionó perfectamente durante los diez años del reinado de Alfonso XII y los primeros años de la Regencia de María Cristina.
Elena Sanz siempre tuvo una gran relación con Isabel II, a la que le gustaba mucho la ópera y era una admiradora de Elena Sanz. Esta relación de amistad entre ellas, queda reflejado en una carta, donde se llamaban entre ellas “mi nuera ante Dios” y “mi suegra ante Dios”, como certifica el historiador José María Zavala.
Dos meses después de casarse el Rey con María Cristina, Elena Sanz dio a luz un hijo, Alfonso, nacido el 28 de enero de 1879, fruto de la relación con Alfonso XII. El nacimiento se produjo en París, buscando la máxima discreción.