Hace ochenta y tres años un golpe de estado comenzado en África el día 17, trata de derribar el régimen democrático de España, la II República.
Un golpe de estado que fue derrotado, no tanto por el Gobierno Republicano, como por las organizaciones obreras organizadas en armas. En algunas zonas, la cobardía de algunos conjurados, la lealtad a la República de una parte de la oficialidad y en Barcelona la lealtad de la Guardia Civil, que combatió entre el 18 y el 20 de julio junto con las organizaciones obreras, contribuyó a la derrota del golpe.