El personal del centro de salud de Ejea lo tiene claro, la ciudadanía en esta zona básica se está relajando. A pesar de que la incidencia de la pandemia se mantiene baja, al igual que estas dos - tres semanas de atrás, comienza a incrementarse el número de contactos estrechos de las personas positivas por coronavirus. La coordinadora, Raquel Llera, insiste en la necesidad de crear nuestra propia burbuja de convivientes y cuidar sobre todo a las personas de riesgo. Las consecuencias de aumentarse el número de contactos estrechos las conocemos bien. Una transmisión descontrolada, a gran velocidad, y familias enteras contagiadas, como vivimos hace poco más de un mes. Y con la mirada puesta en Zaragoza, les preocupa también la presión que sufren todos los hospitales de la ciudad de Zaragoza, entre el que está el de referencia para esta zona de salud, el clínico.