UNA EMPRESA ESPAÑOLA FABRICA AGUA DEL AIRE
En Lucena, Córdoba, fabrican agua del aire.
La concentración del vapor de este elemento supone un 1% de media.
Parece poco, pero es el tercer gas más abundante en la capa que nos rodea.
Sobre todo, en los dos kilómetros más cercanos a la tierra.
Según Naciones Unidas, aprovechar este proceso podría ayudar a los 2.300 millones de personas que viven en zonas con problemas de abastecimiento.
Hace cinco años nació la empresa Genaq.
Hoy distribuye generadores atmosféricos de agua a más de 60 países.
Su aportación ha sido reconocida con un premio a la industria con mayor potencial de crecimiento.
Y lidera el programa europeo Stratus, Horizon.
Algunos expertos ven en esta tecnología una solución para las sequías.
La idea no es nueva.
El proceso es fácil de entender si nos fijamos en el agua que sale de cualquier aparato de aire acondicionado.
El reto es hacer eficiente ese proceso para que el consumo energético compense el volumen de agua extraído.
Genaq lo ha logrado.
Sus máquinas funcionan, incluso, con placas fotovoltaicas, para reducir más la demanda de energía en la transformación.
La clave está en el punto de rocío, la temperatura a partir de la que el vapor de agua del aire, se condensa.
Los sistemas de estos generadores utilizan una tecnología de refrigeración para condensar el aire y filtrar el resultado.
Luego, purifican el agua con luz ultravioleta para evitar que tenga químicos desinfectantes.
Si es necesario, mineralizan el líquido.
Al final, obtienen agua con una calidad cercana a la destilada.
Dicen que su sistema tiene unos 20 años de vida útil y sirve para emplearlo en lugares remotos.
La capacidad de estos equipos varía en función de las necesidades.
Para un hogar medio, una oficina o un centro público, pueden aportar entre 20 y 50 litros por día.
Para demandas mayores, como las de comunidades numerosas o situaciones de emergencia, estos aparatos generan entre 500 y 5.000 litros de agua al día.
El precio de las máquinas va desde los 2.000 hasta los 100.000 euros.
Las condiciones ideales para que el sistema marche de manera óptima sería una atmósfera con entre 10 y 50 grados de temperatura.
Y entre un 10% y un 90% de humedad.
Por ejemplo: En la franja de la tierra de Holanda a Sudáfrica.
De momento, los generadores se venden en zonas de conflictos armados o catástrofes.
Sin embargo, sus directivos persiguen un objetivo más ambicioso.
Eliminar toda el agua embotellada en plásticos.
Según el Consejo Mundial del Agua, unos 3,5 millones de personas mueren cada año por la mala calidad del líquido que beben.
Eliminar los plásticos de las botellas también sería algo muy beneficioso para todos.
Naciones Unidas calcula que, en 13 años, el volumen de microplásticos en el mar superará al de peces.
Pese a todo, Genaq sigue investigando para alcanzar la máxima eficacia con el menor consumo y coste por litro.
El avance imprescindible para extender el uso de los generadores atmosféricos de agua.
En un futuro, si hiciera falta, se podrían desarrollar estructuras para capturar el vapor de agua que hay sobre los océanos y condensarlo en agua dulce.
La escasez es un problema mundial.
Los océanos evaporan continuamente el agua cuando hay suficiente radiación.
Tan sólo necesitamos aprovechar ese proceso a gran escala.
Los investigadores consideran que las técnicas como, la desalinización o la reutilización de aguas residuales, son limitadas.
Además, estos producen residuos de salmuera y metales pesados.
Para afrontar estas limitaciones, diversas empresas pretenden aprovechar el agua del mar.
Tratar el agua salina para que la gente puede beberla y la industria sea capaz de usarla.
Las tecnologías actuales desperdician alrededor del 60% del agua de mar que se absorbe.
Ahora, gracias a los avances en ultrasonidos, se mejorará su eficiencia.
Esperemos que esta carrera nos conduzca a garantizar un derecho fundamental.
Que haya agua para todos.