Los enigmas de la Gioconda del Prado
• Lo que te voy a contar hoy parece una historia inventada.
• Pero ocurrió de verdad.
• Lleva tiempo colgado en Madrid.
• A la vista de millones de personas.
• Sin que casi nadie comprendiera lo que tenía delante.
• Primera planta del edificio Villanueva.
• Sala 052B del Museo del Prado.
• Allí cuelga una pintura que durante décadas fue considerada una simple copia mediocre.
• Una versión menor de la Mona Lisa.
• Una obra secundaria.
• Prescindible.
• Los visitantes pasaban delante de ella sin detenerse.
• Los expertos apenas le dedicaban unas líneas.
• Y el museo la mantenía en segundo plano.
• Pero aquella pintura escondía algo extraordinario.
• Literalmente escondido bajo la superficie.
• Porque durante una restauración, entre 2010 y 2012, los especialistas del Prado tomaron una decisión.
• Retirar el fondo negro que cubría toda la parte posterior del cuadro.
• Y entonces ocurrió algo inesperado.
• Debajo apareció un paisaje.
• Un paisaje renacentista prácticamente idéntico al de la Mona Lisa del Louvre.
• Pintado además al mismo tiempo que el original.
• Aquello cambió por completo la historia del cuadro.
• Estamos hablando de la Gioconda del Prado.
• La copia más antigua conocida de la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.
• Y probablemente la más importante del mundo.
• Durante mucho tiempo se creyó que la obra había sido realizada mucho después de Leonardo.
• Incluso se pensó que procedía de talleres flamencos.
• ¿La razón?
• Un supuesto detalle técnico.
• Se decía que la tabla estaba hecha de roble.
• Una madera habitual en el norte de Europa.
• Pero poco frecuente en Italia.
• Sin embargo, cuando el museo la analizó a fondo descubrieron algo sorprendente.
• No era roble.
• Era nogal.
• Exactamente la misma madera utilizada por Leonardo en la Mona Lisa original.
• Un simple error de identificación había alimentado una teoría falsa durante siglos.
• Pero aquello era solo el principio.
• Los expertos del Prado aplicaron reflectografía infrarroja.
• Una técnica capaz de revelar lo que se oculta bajo las capas visibles de pintura.
• Y lo que encontraron dejó atónitos a los investigadores.
• Bajo la superficie aparecieron arrepentimientos.
• Correcciones.
• Cambios de composición.
• Decisiones tomadas mientras la obra estaba siendo pintada.
• Y lo más inquietante era esto.
• Esos cambios coincidían casi exactamente con los de la Mona Lisa del Louvre.
• Eso no sucede cuando alguien copia una obra terminada.
• Eso solo ocurre cuando dos artistas trabajan al mismo tiempo.
• Observando el mismo proceso creativo.
• Sesión tras sesión.
• Pincelada tras pincelada.
• El entonces director adjunto de conservación del Prado, Miguel Falomir, fue contundente.
• La pintura había sido realizada en el taller de Leonardo da Vinci.
• Con absoluta certeza.
• ¿Quién la pintó?
• Ahí empieza otro misterio.
• Algunos expertos creen que pudo ser obra de Salai.
• El discípulo más cercano y polémico de Leonardo.
• Su verdadero nombre era Gian Giacomo Caprotti.
• Otros señalan a Francesco Melzi.
• El alumno predilecto del maestro.
• Y heredero universal de sus manuscritos y pertenencias.
• A día de hoy no existe una atribución definitiva.
• El autor sigue siendo desconocido.
• Pero hay algo que sí sabemos.
• Quien pintó esta obra estaba viendo trabajar a Leonardo en tiempo real.
• Y existe incluso un testimonio histórico que encaja perfectamente con esta idea.
• Un fraile que visitó el taller de Leonardo describió haber visto a varios aprendices realizando copias mientras el maestro trabajaba.
• La Gioconda del Prado podría ser precisamente una de esas pinturas.
• Un registro silencioso del proceso creativo de Leonardo.
• Pero aquí llega el verdadero giro de la historia.
• La Mona Lisa del Louvre es la pintura más famosa del planeta.
• Está protegida tras un cristal blindado.
• Custodiada como un tesoro de valor incalculable.
• Y recibe millones de visitantes cada año.
• Sin embargo, el paso del tiempo ha alterado profundamente su aspecto.
• Siglos de barnices oxidados han oscurecido sus colores.
• El paisaje original apenas se distingue.
• Y muchos tonos ya no reflejan exactamente lo que Leonardo pintó.
• La Gioconda del Prado, en cambio, conserva colores mucho más vivos.
• Mucho más cercanos a los originales.
• Cuando retiraron el fondo negro aparecieron azules luminosos.
• Verdes renacentistas.
• Detalles del paisaje que en París apenas pueden apreciarse.
• Algunos especialistas del Louvre han llegado a admitir que la versión del Prado ayuda a comprender cómo debió verse originalmente la Mona Lisa de Leonardo.
• Y entonces aparece una idea fascinante.
• Quizá en París contemplamos la mano de Leonardo.
• Pero en Madrid contemplamos mejor su intención.
• Porque el Louvre conserva el original.
• Pero el Prado conserva una ventana más limpia hacia sus colores.
• Dos cuadros y dos sonrisas que conforman dos historias paralelas surgidas del mismo taller.