El Guardián del Mar
La torre de les Caletes Benidorm
Vamos a visitar la más reciente exhibición en el Museo Boca del Calvari.
El Guardián del Mar.
La torre de les Caletes en Benidorm.
La exposición nos explicará cómo fue la vida de aquellos que vigilaban el mar desde este lugar, la punta del Cavall.
Y que ha sido catalogado como Bien de Interés Cultural.
¿Qué nos encontraremos en esta muestra?
Pues, por ejemplo…parte del material que se recuperó en la restauración de este Bien Cultural.
Además, en otra planta podremos disfrutar de la exposición: Guardianes de Piedra. Los Castillos de Alicante.
Todo un recorrido por las principales fortificaciones de esta provincia.
Comenzamos.
Vemos a nuestros Guardianes de Piedra.
Una exhibición de los más de 250 castillos y fortificaciones que hay por el territorio de Alicante.
Se pueden escanear y obtener más información de cada castillo.
Pasamos a nuestro Guardián del Mar.
La Torre de les Caletes es una de las más de 1.500 fortificaciones costeras del Mar Mediterráneo.
Estas torres de costa son un patrimonio muy importante de nuestra tierra.
Benidorm es conocido por sus magníficas playas.
Pero en aquella época, estas fueron un lugar muy peligroso.
En el pasado, las torres nos defendieron de los corsarios.
Y son los testigos de una época de guerra y miedo.
Su vigilancia corrió a cargo de los guardias y atajadores.
Tenían que vigilar durante las 24 horas del día, sin poder salir de la torre.
Si avistaban barcos enemigos, los guardias comunicaban el aviso a las torres vecinas.
Y emplearon salvas de cañón o toques de campana...
Pero si el peligro se acercaba de noche…utilizaban hogueras con leña seca.
Incluso, Farons, unos trozos de tela untados en sebo que ardían durante toda la noche.
Si los corsarios desembarcaban, los guardias podían usar sus armas ligeras, los arcabuces.
Mientras los atajadores se desplazaban, montados a caballo, por los caminos más rápidos para alertar a la población.
Para que les diese tiempo a preparar su defensa y refugio.
El trabajo de guarda era bastante exigente.
Sus ordenanzas eran muy estrictas con sus deberes.
No podían cazar ni pescar si les tocaba estar en su puesto.
Y si les sorprendían jugando…cuando debían estar atentos a la vigilancia…se les castigaba con quince días sin sueldo.
En la exhibición podemos ver lo que los arqueólogos pudieron recuperar del interior de la torre.
Durante su destrucción, un incendio colapsó el techo de la cámara.
Sin embargo, hemos podido conocer cómo fue la vida cotidiana de los que vigilaban la costa.
Se han hallado platos y cuencos para comer, las cuerdas para subir y bajar de la torre, restos de muebles o el calzado de esparto de los guardas.
También han dado con los restos de los frutos que comían y hasta la leña de las hogueras con las que avisaban del peligro a las otras torres.
Primero se hicieron unas excavaciones arqueológicas en el 2017.
Curiosamente, al excavar alrededor de la torre para estudiar sus cimientos, se toparon con una caseta del siglo 18.
Luego se realizó el proyecto de restauración de la torre.
Para conservarla.
En este proyecto intervienen arquitectos, ingenieros y arqueólogos.
Se quitan los elementos que no son de la torre, se refuerza la estructura, donde haga falta, y se añaden materiales parecidos a los originales.
Finalmente, se mejoró el camino de acceso.
Ahora hay una valla de madera y un panel con información para los visitantes de esta torre.
Nuestro Guardián del Mar está situado junto al mar en un lugar bastante alto, encima de un acantilado.
Con el paso del tiempo, los materiales de la torre se fueron desgastando por la acción del viento y de las olas del mar.
Por eso, en el año 2017 tuvieron que hacer trabajos para protegerla y conservarla.
Recordad que las costas alicantinas sufrieron ataques de corsarios.
Los principales vinieron de Argel y Túnez.
El Imperio Turco les apoyó con dinero y muchos barcos.
Barbarroja o Dragut son algunos de los nombres más conocidos de los temibles corsarios que existieron.
Hoy en día, se les sigue considerando como héroes en su tierra.
Y no olvidemos que también nos atacaron otros estados cristianos.
Por ejemplo: De ciudades italianas como Pisa o Génova.
En resumen, en esta visita hemos reconstruido su historia.
Hemos vuelto al pasado, a la vida de aquellos guardianes encargados de vigilar y defender nuestra costa durante más de 500 años.