UN PASEO POR LA VIDA Y COSTUMBRES DEL SIGLO DE ORO PARA JOSE, MIGUEL, VILLA, ANDRÉS Y CHRIS BILBO
? Viajemos atrás en el tiempo.
? Hasta 1605
? Nos damos de bruces con una ciudad destartalada.
? Con un hedor nauseabundo.
? La gente intenta sobre llevarlo gracias al olor a madera quemada.
? Al incienso de los conventos.
? Y a los aromas del pan recién horneado.
? Hay carros arrastrados por mulas y manejados por cuadrillas.
? Su trabajo consiste en juntar los desperdicios con escobones.
? En la Corte de los Milagros convivían aristócratas, hidalgos, militares, religiosos y funcionarios.
? Los rufianes, desertores de galeras y otros truhanes…acechaban emboscados en la noche.
? Gran parte de la aristocracia era improductiva.
? Su código de honor les hacía creer que el trabajo era incompatible con la nobleza.
? Así que bastantes hidalgos, caballeros, clérigos y militares, sin dinero ni patrimonio, se daban a la vida contemplativa.
? Pasear, cotillear y difundir bulos eran otras diversiones de esta época.
? Las gentes acudían a los mentideros.
? Llamados así por la cantidad de embustes que se difundían en ellos.
? Las noticias reales se mezclaban con las maledicencias.
? Podrían haber hasta 80 días dedicados a festividades religiosas.
? A estas se añadían las de carácter civil.
? Y los festejos de la Corona para celebrar sus victorias en el campo de batalla.
? Fueron habituales los juegos de cañas, las corridas de toros y los bailes populares.
? Con todo, no era un entorno seguro.
? Las gacetas y corrillos de la época dan fe de la sucesión de riñas y robos.
? Algunos hijos de familias pudientes luchaban a duelo por cualquier nimiedad.
? El crimen y los asaltos se amparaban en la oscuridad que envolvía las calles de la ciudad durante la noche.
? Al amparo de lo oscuro, bandas de facinerosos asaltaban a los transeúntes para robarles.
? Pese a tanta violencia, el pueblo era profundamente creyente.
? Según Quevedo, había muchos maridos cornudos.
? Pocas cosas chiflaban tanto a los españoles como los naipes.
? Los fulleros se encargaban de amañar las barajas.
? Para timar a los pobres incautos.
? No sólo se apostaba dinero.
? También propiedades, muebles y hasta criados.
? El coimero era el amo de la casa de juego.
? Y se ayudaba de profesionales del hampa para a atraer a su garito a parroquianos dispuestos a dejarse la bolsa.
? Quevedo distinguía tres categorías:
? Los mencionados fulleros.
? Los rufianes, que hacían desaparecer las cartas cuando terminaba el juego.
? Para que no se descubriera el gatuperio.
? Y los enganchadores.
? Los encargados de convencer a los ingenuos de entrar en las casas de juegos.
? Las tabernas siempre estaban atestadas de clientes.
? Los más crápulas disertaban sobre el bien y el mal hasta altas horas de la noche.
? Al dia siguiente, para combatir la resaca, nada mejor que unos sorbos de aguardiente de letuario.
? Con confitura de miel y naranja.
? Los juegos de cañas levantaban pasiones.
? Los jinetes de la aristocracia simulaban un combate entre dos cuadrillas.
? La gran festividad del Corpus también era relevante.
? La población participaba en las procesiones.
? Y disfrutaba con las representaciones de los autos sacramentales.
? Como si fueran arcaicas guías Michelín, los viajeros disponían de librillos de viaje.
? Que marcaban los mejores caminos y posadas para recorrer.
? En este tiempo todavía se permitía la tendencia de esclavos.
? La mayoría de la gente apenas se desplazaba de su lugar de nacimiento.
? Desde muy temprano, la ciudad se animaba con las primeras campanadas de las iglesias.
? Seguido del vocerío de aguadores, afiladores y cacharreros.
? Que vendían sus servicios.
? El 90% de las gentes vivían del campo.
? Su estilo austero constrastaba con los fastos y el lujo de las clases privilegiadas.
? El nombrado Quevedo era un literato que comenzaba a ser respetado.
? Cervantes había publicado la primera parte de su genial novela.
? Y las obras de Lope de Vega arrasaban en los corrales de comedia.
? Los espectadores de a pie se denominaron: mosqueteros.
? En su mayoría, eran soldados y pícaros.
? Ellos eran los verdaderos árbitros del éxito de una obra.
? Algunos espectáculos podían durar hasta 4 horas.
? Los actores tenían que desgañitarse para hacerse oír entre riñas de borrachos y chistes de graciosos.
? Las danzas burlescas, la chacona y la zarabanda eran la salsa picante de las comedias.
? Amenizaban los entreactos.
? Y permitían al público desinhibirse.
? La lengua española era conocida, leída y hablada por las élites.
? Incluso por los intelectuales europeos de estos tiempos.
? Dios, patria y Rey.
? Esa fue la tríada que sustentaba la existencia de España.
? Los Españoles de la época apenas tenían una idea clara del mundo que se extendía al otro lado del Atlántico.
? Los más aventureros soñaban con viajar a las Indias.
? Para huir de sus miserias.
? Los aduaneros de Sevilla eran muy estrictos.
? Muy pocos conseguían el permiso para embarcar rumbo a la anhelada tierra Americana.
? El 22 de abril de 1616, poco después de ser publicada la segunda parte del Quijote, Cervantes falleció.
? Fue enterrado en el convento de las Trinitarias Descalzas, cerca de su domicilio.