En el inglés, ¿quién decide lo que está bien y lo que está mal?
El inglés no tiene una institución como la Real Academia Española
y nunca la ha tenido, así que podría decirse que nadie decide lo que
es correcto o incorrecto.
Sin embargo, esta respuesta nos obliga a explicar en qué se basa un
profesor de inglés, o nosotros mismos, los autores de este libro, para
decir que una cosa está bien y otra mal. De modo que, tal vez, una mejor
respuesta sería que todos y cada uno de los miembros de la comunidad
angloparlante deciden. Eso no significa que uno pueda decir o
escribir lo que se le ocurra. Significa que existe un consenso general
sobre lo que es aceptable o no para quienes hablamos inglés.
Como es fácil imaginar, un consenso general entre 360 millones de
hablantes nativos no es algo perfectamente claro ni estructurado.
Por ejemplo, la -s de la tercera persona en el present simple (he
walks, no
he walk) no cumple realmente ninguna función, pues, a
diferencia del español, en inglés siempre tenemos las palabras he,
she o it para indicar de quién estamos hablando. Este desorden no
debería llevar a la conclusión de que el inglés es un idioma completamente
carente de lógica. Incluso la ortografía inglesa, que es evidentemente
compleja y difícil de dominar, en realidad tiene muy
pocas excepciones auténticas (unas 400) y muchas de ellas han terminado
siendo excepciones por distintas razones históricas, pero
no siempre lo fueron.
Sin embargo, aunque tal vez de una manera algo desordenada, los
angloparlantes sí comparten una idea —y generalmente con gran
convicción— de lo que es inglés y de lo que no lo es. Todos perciben
la diferencia entre decir She’s done it y She’s been doing it, por ejemplo.
O por qué being on time y being in time no son la misma cosa.
1.
500_dudas_Ingles.indd 19 18/07/16 13:11
20 Las 500 dudas más frecuentes del inglés
Y que
It enough is no es correcto, pero It is enough sí lo es. Ese consenso
significa que sí es posible hablar de la existencia de algo llamado
“inglés estándar”.
Evidentemente, al tratarse de un grupo de hablantes tan extenso
existen variaciones, como también le ocurre al español. Lo que se
considera aceptable en el inglés escrito no es necesariamente aceptable
en el inglés hablado, y las distintas comunidades angloparlantes
—de entre las cuales la del inglés americano y la del inglés británico
son las más numerosas— discrepan en algunos aspectos. Sin
embargo, eso solo significa que existe un estándar para el inglés hablado
y otro para el escrito, y un estándar para el inglés americano
y otro para el británico. Las semejanzas subyacentes entre todas
esas variantes bastan para considerar que todas ellas son formas
aceptables del inglés.
Sobra señalar que no todos y cada uno de los angloparlantes se preocupan
tanto por este tema, o se consideran cualificados, para estar
constantemente diciendo lo que es o no es aceptable en inglés. A la
hora de juzgar si el significado o el uso de una palabra son correctos,
el hecho de que aparezcan recogidos en un buen diccionario
suele considerarse una señal de que pertenecen al inglés estándar.
Dicho esto, la verdad es que los diccionarios no suelen comentar
cuestiones gramaticales; solo incluyen palabras, usos y significados
cuando un número significativo de angloparlantes ya los utiliza.
Describen, más que prescriben.
En algunos casos, la gente también se guía por los manuales o libros
de estilo. Estos pueden ser muy útiles, pero cubren un campo limitado:
el del inglés académico o periodístico, por ejemplo. Y, como la
palabra estilo sugiere, son más subjetivos que objetivos: un manual
de estilo puede preferir OK, otro O.K. y un tercero okay.
Así pues, decir lo que está bien o mal en inglés no siempre es sencillo:
nadie lo decide, pero al mismo tiempo todo el mundo lo hace.
Existen distintos tipos de inglés, y distintos contextos y opiniones
a tener en cuenta. Todo lo cual viene a significar que, aunque hay
cosas que ningún angloparlante diría —y que son, por tanto, claramente
inaceptables— en muchos casos lo que existe son grados de
aceptabilidad a considerar.
500_dudas_Ingles.indd 20 18/07/16 13:11
Cuestiones generales 21
Para los estudiantes de inglés, lo mejor es empezar con lo que mayoritariamente
es considerado aceptable y, por tanto, inglés estándar.
A medida que vayan progresando podrán empezar a pensar qué
tipos de inglés —hablado, escrito, británico o americano— serán de
mayor utilidad para ellos y, en consecuencia, priorizar su aprendizaje
de acuerdo con esas necesidades. Un buen profesor de inglés,
al igual que un buen libro de consulta, solo puede ofrecerles la información
que les ayude a tomar esas decisiones y a ser consecuentes
con estas, pero, en último caso, son los estudiantes los que tienen
que decidir qué variedad del inglés es la adecuada para ellos.
PARA SABER MÁS
Sobre la diferencia ente on time e in time ? 321.
Sobre la diferencia entre el present perfect y el present perfect continuous ?179.
Sobre OK, O.K. y okay ? 494.
¿Por qué no tiene el inglés algo parecido
a la Real Academia Española?
Lo más cerca que estuvo el inglés de tener una Real Academia fue a
principios del siglo XVIII, época que coincide con la de la fundación
de la Real Academia Española, en 1713. Aquellos que presionaban
para que el inglés tuviera una academia eran, como en el caso de
España, los influidos por los modelos de la Académie française
(1635) y la Accademia della Crusca (1582) italiana y los que compartían
la creencia generalizada en la época de que ordenándolo y catalogándolo
todo —desde la historia natural hasta el comercio, pasando
por la ciencia y el arte— podrían comprenderlo y controlarlo.
Esa búsqueda de orden y estabilidad era muy comprensible en los
británicos, que seguían teniendo muy presentes en la memoria una
larga serie de grandes turbulencias. A las guerras de los Tres Reinos,
que habían terminado en 1651, les siguió la restauración de la
monarquía con Carlos II, en 1660, y no mucho después, en 1688, la
Revolución Gloriosa. Este último acontecimiento estableció finalmente
tanto el poder del Parlamento como el de la Iglesia Anglicana,
además de influir en la revuelta de Boston de 1689, que puso en
marcha los acontecimientos que llevaron a la Guerra de Indepen-
2.
500_dudas_Ingles.indd 21 18/07/16 13:11
22 Las 500 dudas más frecuentes del inglés
dencia americana, un siglo más tarde. Además, el aumento de la alfabetización
entre la población preocupaba a las clases gobernantes,
que pensaban que este hecho podría empeorar las cosas todavía
más. Por ello aumentó el deseo por parte de dichas clases gobernantes
de controlar la lengua.
El deseo de estandarizar y regular el inglés también se vio alimentado
por algo que hoy en día resulta familiar: la percepción de que
el idioma había empeorado respecto a lo que había sido en el pasado.
De un modo muy parecido a lo que ocurre en la actualidad, había
gente que se quejaba de que los neologismos que se iban incorporando
y la jerga coloquial estaban destruyendo el idioma. En
aquella época, la preocupación estaba relacionada con la tendencia
a acortar las palabras —tal y como se observaba en la reducción de
los tiempos verbales de pasado a una sola sílaba (por ejemplo, pronunciar
loved como /l?vd/, en lugar de /l?v.ed/, o usar extra, en lugar
de la versión completa extraordinary— y el creciente uso de palabras
nuevas como bully y mob. El hecho de que, actualmente,
todas ellas formen parte del inglés estándar explica por qué se acabó
pensando que la existencia de una academia era, si no inútil, al
menos innecesaria.
En 1712, el conocido autor Jonathan Swift escribió A Proposal for
Correcting, Improving and Ascertaining the English Tongue, donde
planteaba la necesidad de crear una Real Academia para regular el
inglés. Sin embargo, pese a representar la culminación de un movimiento
bastante popular, acabó en nada, seguramente debido a que
la corte estaba más preocupada por la enfermedad y posterior
muerte de la reina Ana Estuardo en 1714.
Sin embargo, aunque se perdió esa oportunidad, los intentos de estandarizar
y regular el inglés no se detuvieron. En 1775, Samuel Johnson
publicó el primer gran diccionario de la lengua inglesa —en
cuya introducción, curiosamente, dejó escrito: “Tongues, like governments,
have a natural tendency to degeneration” (‘Las lenguas,
como los gobiernos, tienen una tendencia natural hacia la degeneración’)—
y los intentos de establecer normas gramaticales continuaron.
No cabe duda de que esa labor tuvo considerables efectos
positivos: muchas de las normas implantadas en ese período todavía
regulan lo que se considera correcto o incorrecto en la actualidad.
500_dudas_Ingles.indd 22 18/07/16 13:11
Cuestiones generales 23
Sin embargo, también es verdad que algunas de esas decisiones fueron
algo arbitrarias, y que la tendencia a recurrir al latín y al francés
como referentes, en lugar de partir del uso real del inglés, generó
una considerable confusión y bastantes anomalías; una de las más
persistentes fue, quizás, la alteración de significado experimentada
por will y shall y su catalogación como formas de futuro verbal. Por
consiguiente, no resulta sorprendente que la tendencia empezara a
cambiar. En efecto, la idea de que la lengua se encuentra en un
constante estado de cambio —y que por ello las autoridades deben
conformarse con describir, en lugar de intentar controlar y regular—
ya empezaba a oírse en la década de 1760, en voces como las de
Joseph Priestly y George Campbell.
En la actualidad no existe el menor deseo de contar con algún tipo
de organismo encargado de regular o estandarizar el inglés, lo cual
seguramente tiene menos que ver con la sensación de que dicha
institución apenas conseguiría retrasar los cambios —en el mejor de
los casos— que con el rechazo general a los reguladores, como
ejemplifica la cultura del libre mercado de la economía anglosajona.
Existe, evidentemente, un determinado número de personas
que piensan que los neologismos y la jerga coloquial están destruyendo
el inglés y añoran unos tiempos en los que el inglés era mucho
mejor que el que tenemos ahora, tiempos que, curiosamente,
siempre coinciden con sus años de infancia. Sin embargo, después
de haberse comprobado en la práctica que un organismo de este
tipo puede resultar inútil a la hora de conseguir sus objetivos (en
España lo vemos muy claramente por las protestas que levanta cada
cambio introducido por la RAE), todo el mundo se conforma con
discutir sobre lo que está bien o mal en inglés —y sobre lo que haga
falta— en bares, pubs, columnas de prensa y foros de internet, con
la seguridad que proporciona saber que, en realidad, la discusión
tendrá muy pocas consecuencias.
PARA SABER MÁS
Sobre el uso de shall ? 206.
Sobre el uso de will ? 185, 186.
500_dudas_Ingles.indd 23 18/07/16 13:11
24 Las 500 dudas más frecuentes del inglés
¿Dónde se habla el mejor inglés?
El inglés carece de un referente de calidad absoluta respecto al cual
se puedan evaluar las distintas variantes del idioma, de modo que
es imposible decir que un grupo de angloparlantes nativos habla un
inglés mejor que el de otro grupo de angloparlantes nativos.
A diferencia de muchas otras lenguas (el castellano respecto a Castilla,
por ejemplo), el inglés no puede asociarse a una determinada
zona del Reino Unido y eso significa que no se puede pensar que el
inglés que allí se habla pueda ser considerado mejor o más puro, de
ninguna de las maneras. El inglés originario fue una mezcla de dialectos
que distintas tribus germánicas trajeron al territorio que actualmente
configura el Reino Unido (no solo Inglaterra) en torno al
siglo V y que, de forma natural, se mezclaron con la lengua celta de
los conquistados. La posterior y considerable influencia de vikingos
y normandos —por nombrar solo dos aportaciones— sobre el inglés
tampoco se puede asociar a ninguna zona concreta del Reino Unido.
De hecho, incluso en nuestros días, cuando el inglés que se habla
a lo largo y ancho de las islas británicas ha alcanzado el mayor grado
de homogeneidad que ha tenido nunca, persisten antiguas diferencias
regionales, especialmente en pronunciación. Los orígenes
de muchos de esos dialectos y coloquialismos locales también se
remontan a la época de la invasión vikinga, lo que significa que no
se les puede considerar menos auténticos que el inglés moderno
que, de manera mayoritaria, hablan los británicos de la actualidad.
La cantidad y amplitud de los cambios experimentados por el inglés
británico en los últimos trescientos años, aproximadamente, invalidan
también los intentos de presentar al inglés americano como
más moderno o inferior al inglés que se habla en Gran Bretaña. El
uso americano de gotten, y la pronunciación americana de una expresión
como hard winter /hard w?nt?r/ son en realidad más antiguos
que el got del inglés británico y la pronunciación de la misma
expresión (/ha:d wint?/) en gran parte de Inglaterra.
A pesar de todo, podemos encontrar británicos que, con aire de
superioridad, declararán que el inglés americano es inferior. Pueden
llegar a decir que ellos fly off the handle (‘perder los estribos’,
‘ponerse como locos’) cuando detectan el uso de americanismos en
el inglés británico y que se niegan a sit on the fence (‘no mojarse’,
3.
500_dudas_Ingles.indd 24 18/07/16 13:11
Cuestiones generales 25
‘mirar los toros desde la barrera’), sin darse cuenta de que esas dos
expresiones, además de muchas otras, son, en realidad, de origen
americano. En efecto, la aportación del inglés americano al vocabulario
cotidiano del inglés británico es tan amplia que las acusaciones
de inferioridad resultan poco convincentes: si el inglés americano
es tan inferior, ¿por qué adopta el británico tantas palabras y
expresiones suyas? Además de crear nuevos verbos a partir de sustantivos
ya existentes (exit, feature, interview, pressure), o de recuperar
palabras que el inglés británico había perdido (hire, quit, overly;
y la frase I guess), hay muchas creaciones americanas que
actualmente forman parte del inglés estándar británico de todos los
días (babysitting, bossy, cafeteria, commuter, cute, disc jockey [DJ],
intern, punk, seafood, tuxedo).
Por otra parte, ahí está la literatura americana, que ha dado autores
como Emily Dickinson, Robert Frost, Maya Angelou, Herman Melville,
Edgar Allen Poe, John Steinbeck, Mark Twain, Toni Morrison,
Allen Ginsberg, Harper Lee y Walt Whitman —por nombrar solo a
unos pocos— que salen más que bien parados en cualquier comparación
con autores británicos; algo que demuestra, sobre todo, que,
en manos de la persona adecuada, cualquier variante del inglés puede
ser fresca, hermosa y estimulante.
PARA SABER MÁS
Sobre la pronunciación de la r ? 381.
Sobre el uso de got y gotten ? 230.
¿Es mejor aprender inglés americano o inglés británico?
Depende enteramente de los intereses de cada uno. La idea de que
una variante de un idioma es intrínsecamente mejor que otra es un
error, generalmente basado en diversos prejuicios y falacias. Los
angloparlantes británicos expresan perfectamente lo que quieren
decir, al igual que los angloparlantes americanos, y ambos colectivos
se comunican constantemente el uno con el otro sin mayor dificultad.
De hecho, es más probable que el londinense medio diga
que le cuesta más entender a alguien con un marcado acento de
Newcastle que a alguien con acento de Nueva York.
4.
500_dudas_Ingles.indd 25 18/07/16 13:11
26 Las 500 dudas más frecuentes del inglés
Hablando de acentos: a menos que uno sea muy joven, es poco probable
que se adquiera un acento especialmente británico o americano,
así que basar la decisión en el acento no es el mejor punto de
partida. Esto no es una mala noticia —Antonio Banderas y Penélope
Cruz han ganado millones hablando un inglés que no suena ni británico
ni americano—; decimos, simplemente, que existen factores
más realistas e importantes a considerar que pretender sonar como
Benedict Cumberbatch o Scarlett Johansson.
Un factor importante es tener acceso al idioma, y está claro que es
bastante fácil oír y leer inglés americano. Es la variante que predomina
en internet, y la mayoría de las películas y las series de televisión
que vemos —o queremos ver— se hacen en Estados Unidos.
Para cualquiera que quiera aprender inglés esto supone una gran
ventaja: nunca ha sido más fácil acceder a un inglés real, natural y
contemporáneo. Es verdad que el inglés británico tampoco es difícil
de encontrar en la red, o en películas y series televisivas, pero la sola
cantidad de inglés americano que circula por ahí supone, en efecto,
una diferencia: en España, pocos profesores de inglés tienen que
enseñar el significado de la palabra cookie, pero sí tienen que hacerlo
con biscuit, su equivalente británica.
Dicho esto, la razón por la que la palabra biscuit aparece en las clases
de inglés es porque, en España, los profesores —nativos o no—
suelen hablar inglés británico, lo que significa que los libros de texto,
diccionarios, etc., suelen centrarse en la variante británica. Esa
es la razón por la que muchos de los españoles que estudian inglés
tienen más facilidad para entender el inglés británico: el lugar donde
lo escuchan con mayor atención es en clase de inglés y el profesor
habla normalmente con acento británico.
Por razones meramente geográficas, se puede decir lo mismo del
resto de Europa. El resultado es que si hablamos con un cliente de
Frankfurt, Oslo o Roma, lo más probable es que a ellos también les
resulte más familiar el inglés británico. Eso no significa que las diferencias
entre ambas variantes sean excesivas o que, en realidad,
no se acabe hablando el llamado International English: una forma
de inglés que ya tiene en cuenta el hecho de que ninguno de los interlocutores
es hablante nativo y que, por tanto, no siempre se ajustará
a lo que un hablante nativo considera estándar.
500_dudas_Ingles.indd 26 18/07/16 13:11
Cuestiones generales 27
No obstante, para la mayoría de los estudiantes de inglés, el International
English es más un resultado que un objetivo: la gente quiere
hablar inglés estándar y, aunque saben que cometen errores, su
objetivo es no cometerlos. Donde más claramente queda esto de
manifiesto es en los exámenes: nunca favorecen ni discriminan al
inglés británico o al americano. De hecho, lo que todos los examinadores
buscan es la coherencia: o inglés británico o inglés americano,
pero no una mezcla de los dos. Puede que esto no nos ayude a
decidirnos, pero al menos sirve de consejo para que, si aún no hemos
tomado una decisión, sepamos que, probablemente, en algún
momento tendremos que hacerlo.En el inglés, ¿quién decide lo que está bien y lo que está mal?
El inglés no tiene una institución como la Real Academia Española
y nunca la ha tenido, así que podría decirse que nadie decide lo que
es correcto o incorrecto.
Sin embargo, esta respuesta nos obliga a explicar en qué se basa un
profesor de inglés, o nosotros mismos, los autores de este libro, para
decir que una cosa está bien y otra mal. De modo que, tal vez, una mejor
respuesta sería que todos y cada uno de los miembros de la comunidad
angloparlante deciden. Eso no significa que uno pueda decir o
escribir lo que se le ocurra. Significa que existe un consenso general
sobre lo que es aceptable o no para quienes hablamos inglés.
Como es fácil imaginar, un consenso general entre 360 millones de
hablantes nativos no es algo perfectamente claro ni estructurado.
Por ejemplo, la -s de la tercera persona en el present simple (he
walks, no
he walk) no cumple realmente ninguna función, pues, a
diferencia del español, en inglés siempre tenemos las palabras he,
she o it para indicar de quién estamos hablando. Este desorden no
debería llevar a la conclusión de que el inglés es un idioma completamente
carente de lógica. Incluso la ortografía inglesa, que es evidentemente
compleja y difícil de dominar, en realidad tiene muy
pocas excepciones auténticas (unas 400) y muchas de ellas han terminado
siendo excepciones por distintas razones históricas, pero
no siempre lo fueron.
Sin embargo, aunque tal vez de una manera algo desordenada, los
angloparlantes sí comparten una idea —y generalmente con gran
convicción— de lo que es inglés y de lo que no lo es. Todos perciben
la diferencia entre decir She’s done it y She’s been doing it, por ejemplo.
O por qué being on time y being in time no son la misma cosa.
1.
500_dudas_Ingles.indd 19 18/07/16 13:11
20 Las 500 dudas más frecuentes del inglés
Y que
It enough is no es correcto, pero It is enough sí lo es. Ese consenso
significa que sí es posible hablar de la existencia de algo llamado
“inglés estándar”.
Evidentemente, al tratarse de un grupo de hablantes tan extenso
existen variaciones, como también le ocurre al español. Lo que se
considera aceptable en el inglés escrito no es necesariamente aceptable
en el inglés hablado, y las distintas comunidades angloparlantes
—de entre las cuales la del inglés americano y la del inglés británico
son las más numerosas— discrepan en algunos aspectos. Sin
embargo, eso solo significa que existe un estándar para el inglés hablado
y otro para el escrito, y un estándar para el inglés americano
y otro para el británico. Las semejanzas subyacentes entre todas
esas variantes bastan para considerar que todas ellas son formas
aceptables del inglés.
Sobra señalar que no todos y cada uno de los angloparlantes se preocupan
tanto por este tema, o se consideran cualificados, para estar
constantemente diciendo lo que es o no es aceptable en inglés. A la
hora de juzgar si el significado o el uso de una palabra son correctos,
el hecho de que aparezcan recogidos en un buen diccionario
suele considerarse una señal de que pertenecen al inglés estándar.
Dicho esto, la verdad es que los diccionarios no suelen comentar
cuestiones gramaticales; solo incluyen palabras, usos y significados
cuando un número significativo de angloparlantes ya los utiliza.
Describen, más que prescriben.
En algunos casos, la gente también se guía por los manuales o libros
de estilo. Estos pueden ser muy útiles, pero cubren un campo limitado:
el del inglés académico o periodístico, por ejemplo. Y, como la
palabra estilo sugiere, son más subjetivos que objetivos: un manual
de estilo puede preferir OK, otro O.K. y un tercero okay.
Así pues, decir lo que está bien o mal en inglés no siempre es sencillo:
nadie lo decide, pero al mismo tiempo todo el mundo lo hace.
Existen distintos tipos de inglés, y distintos contextos y opiniones
a tener en cuenta. Todo lo cual viene a significar que, aunque hay
cosas que ningún angloparlante diría —y que son, por tanto, claramente
inaceptables— en muchos casos lo que existe son grados de
aceptabilidad a considerar.
500_dudas_Ingles.indd 20 18/07/16 13:11
Cuestiones generales 21
Para los estudiantes de inglés, lo mejor es empezar con lo que mayoritariamente
es considerado aceptable y, por tanto, inglés estándar.
A medida que vayan progresando podrán empezar a pensar qué
tipos de inglés —hablado, escrito, británico o americano— serán de
mayor utilidad para ellos y, en consecuencia, priorizar su aprendizaje
de acuerdo con esas necesidades. Un buen profesor de inglés,
al igual que un buen libro de consulta, solo puede ofrecerles la información
que les ayude a tomar esas decisiones y a ser consecuentes
con estas, pero, en último caso, son los estudiantes los que tienen
que decidir qué variedad del inglés es la adecuada para ellos.
PARA SABER MÁS
Sobre la diferencia ente on time e in time ? 321.
Sobre la diferencia entre el present perfect y el present perfect continuous ?179.
Sobre OK, O.K. y okay ? 494.
¿Por qué no tiene el inglés algo parecido
a la Real Academia Española?
Lo más cerca que estuvo el inglés de tener una Real Academia fue a
principios del siglo XVIII, época que coincide con la de la fundación
de la Real Academia Española, en 1713. Aquellos que presionaban
para que el inglés tuviera una academia eran, como en el caso de
España, los influidos por los modelos de la Académie française
(1635) y la Accademia della Crusca (1582) italiana y los que compartían
la creencia generalizada en la época de que ordenándolo y catalogándolo
todo —desde la historia natural hasta el comercio, pasando
por la ciencia y el arte— podrían comprenderlo y controlarlo.
Esa búsqueda de orden y estabilidad era muy comprensible en los
británicos, que seguían teniendo muy presentes en la memoria una
larga serie de grandes turbulencias. A las guerras de los Tres Reinos,
que habían terminado en 1651, les siguió la restauración de la
monarquía con Carlos II, en 1660, y no mucho después, en 1688, la
Revolución Gloriosa. Este último acontecimiento estableció finalmente
tanto el poder del Parlamento como el de la Iglesia Anglicana,
además de influir en la revuelta de Boston de 1689, que puso en
marcha los acontecimientos que llevaron a la Guerra de Indepen-
2.
500_dudas_Ingles.indd 21 18/07/16 13:11
22 Las 500 dudas más frecuentes del inglés
dencia americana, un siglo más tarde. Además, el aumento de la alfabetización
entre la población preocupaba a las clases gobernantes,
que pensaban que este hecho podría empeorar las cosas todavía
más. Por ello aumentó el deseo por parte de dichas clases gobernantes
de controlar la lengua.
El deseo de estandarizar y regular el inglés también se vio alimentado
por algo que hoy en día resulta familiar: la percepción de que
el idioma había empeorado respecto a lo que había sido en el pasado.
De un modo muy parecido a lo que ocurre en la actualidad, había
gente que se quejaba de que los neologismos que se iban incorporando
y la jerga coloquial estaban destruyendo el idioma. En
aquella época, la preocupación estaba relacionada con la tendencia
a acortar las palabras —tal y como se observaba en la reducción de
los tiempos verbales de pasado a una sola sílaba (por ejemplo, pronunciar
loved como /l?vd/, en lugar de /l?v.ed/, o usar extra, en lugar
de la versión completa extraordinary— y el creciente uso de palabras
nuevas como bully y mob. El hecho de que, actualmente,
todas ellas formen parte del inglés estándar explica por qué se acabó
pensando que la existencia de una academia era, si no inútil, al
menos innecesaria.
En 1712, el conocido autor Jonathan Swift escribió A Proposal for
Correcting, Improving and Ascertaining the English Tongue, donde
planteaba la necesidad de crear una Real Academia para regular el
inglés. Sin embargo, pese a representar la culminación de un movimiento
bastante popular, acabó en nada, seguramente debido a que
la corte estaba más preocupada por la enfermedad y posterior
muerte de la reina Ana Estuardo en 1714.
Sin embargo, aunque se perdió esa oportunidad, los intentos de estandarizar
y regular el inglés no se detuvieron. En 1775, Samuel Johnson
publicó el primer gran diccionario de la lengua inglesa —en
cuya introducción, curiosamente, dejó escrito: “Tongues, like governments,
have a natural tendency to degeneration” (‘Las lenguas,
como los gobiernos, tienen una tendencia natural hacia la degeneración’)—
y los intentos de establecer normas gramaticales continuaron.
No cabe duda de que esa labor tuvo considerables efectos
positivos: muchas de las normas implantadas en ese período todavía
regulan lo que se considera correcto o incorrecto en la actualidad.
500_dudas_Ingles.indd 22 18/07/16 13:11
Cuestiones generales 23
Sin embargo, también es verdad que algunas de esas decisiones fueron
algo arbitrarias, y que la tendencia a recurrir al latín y al francés
como referentes, en lugar de partir del uso real del inglés, generó
una considerable confusión y bastantes anomalías; una de las más
persistentes fue, quizás, la alteración de significado experimentada
por will y shall y su catalogación como formas de futuro verbal. Por
consiguiente, no resulta sorprendente que la tendencia empezara a
cambiar. En efecto, la idea de que la lengua se encuentra en un
constante estado de cambio —y que por ello las autoridades deben
conformarse con describir, en lugar de intentar controlar y regular—
ya empezaba a oírse en la década de 1760, en voces como las de
Joseph Priestly y George Campbell.
En la actualidad no existe el menor deseo de contar con algún tipo
de organismo encargado de regular o estandarizar el inglés, lo cual
seguramente tiene menos que ver con la sensación de que dicha
institución apenas conseguiría retrasar los cambios —en el mejor de
los casos— que con el rechazo general a los reguladores, como
ejemplifica la cultura del libre mercado de la economía anglosajona.
Existe, evidentemente, un determinado número de personas
que piensan que los neologismos y la jerga coloquial están destruyendo
el inglés y añoran unos tiempos en los que el inglés era mucho
mejor que el que tenemos ahora, tiempos que, curiosamente,
siempre coinciden con sus años de infancia. Sin embargo, después
de haberse comprobado en la práctica que un organismo de este
tipo puede resultar inútil a la hora de conseguir sus objetivos (en
España lo vemos muy claramente por las protestas que levanta cada
cambio introducido por la RAE), todo el mundo se conforma con
discutir sobre lo que está bien o mal en inglés —y sobre lo que haga
falta— en bares, pubs, columnas de prensa y foros de internet, con
la seguridad que proporciona saber que, en realidad, la discusión
tendrá muy pocas consecuencias.
PARA SABER MÁS
Sobre el uso de shall ? 206.
Sobre el uso de will ? 185, 186.
500_dudas_Ingles.indd 23 18/07/16 13:11
24 Las 500 dudas más frecuentes del inglés
¿Dónde se habla el mejor inglés?
El inglés carece de un referente de calidad absoluta respecto al cual
se puedan evaluar las distintas variantes del idioma, de modo que
es imposible decir que un grupo de angloparlantes nativos habla un
inglés mejor que el de otro grupo de angloparlantes nativos.
A diferencia de muchas otras lenguas (el castellano respecto a Castilla,
por ejemplo), el inglés no puede asociarse a una determinada
zona del Reino Unido y eso significa que no se puede pensar que el
inglés que allí se habla pueda ser considerado mejor o más puro, de
ninguna de las maneras. El inglés originario fue una mezcla de dialectos
que distintas tribus germánicas trajeron al territorio que actualmente
configura el Reino Unido (no solo Inglaterra) en torno al
siglo V y que, de forma natural, se mezclaron con la lengua celta de
los conquistados. La posterior y considerable influencia de vikingos
y normandos —por nombrar solo dos aportaciones— sobre el inglés
tampoco se puede asociar a ninguna zona concreta del Reino Unido.
De hecho, incluso en nuestros días, cuando el inglés que se habla
a lo largo y ancho de las islas británicas ha alcanzado el mayor grado
de homogeneidad que ha tenido nunca, persisten antiguas diferencias
regionales, especialmente en pronunciación. Los orígenes
de muchos de esos dialectos y coloquialismos locales también se
remontan a la época de la invasión vikinga, lo que significa que no
se les puede considerar menos auténticos que el inglés moderno
que, de manera mayoritaria, hablan los británicos de la actualidad.
La cantidad y amplitud de los cambios experimentados por el inglés
británico en los últimos trescientos años, aproximadamente, invalidan
también los intentos de presentar al inglés americano como
más moderno o inferior al inglés que se habla en Gran Bretaña. El
uso americano de gotten, y la pronunciación americana de una expresión
como hard winter /hard w?nt?r/ son en realidad más antiguos
que el got del inglés británico y la pronunciación de la misma
expresión (/ha:d wint?/) en gran parte de Inglaterra.
A pesar de todo, podemos encontrar británicos que, con aire de
superioridad, declararán que el inglés americano es inferior. Pueden
llegar a decir que ellos fly off the handle (‘perder los estribos’,
‘ponerse como locos’) cuando detectan el uso de americanismos en
el inglés británico y que se niegan a sit on the fence (‘no mojarse’,
3.
500_dudas_Ingles.indd 24 18/07/16 13:11
Cuestiones generales 25
‘mirar los toros desde la barrera’), sin darse cuenta de que esas dos
expresiones, además de muchas otras, son, en realidad, de origen
americano. En efecto, la aportación del inglés americano al vocabulario
cotidiano del inglés británico es tan amplia que las acusaciones
de inferioridad resultan poco convincentes: si el inglés americano
es tan inferior, ¿por qué adopta el británico tantas palabras y
expresiones suyas? Además de crear nuevos verbos a partir de sustantivos
ya existentes (exit, feature, interview, pressure), o de recuperar
palabras que el inglés británico había perdido (hire, quit, overly;
y la frase I guess), hay muchas creaciones americanas que
actualmente forman parte del inglés estándar británico de todos los
días (babysitting, bossy, cafeteria, commuter, cute, disc jockey [DJ],
intern, punk, seafood, tuxedo).
Por otra parte, ahí está la literatura americana, que ha dado autores
como Emily Dickinson, Robert Frost, Maya Angelou, Herman Melville,
Edgar Allen Poe, John Steinbeck, Mark Twain, Toni Morrison,
Allen Ginsberg, Harper Lee y Walt Whitman —por nombrar solo a
unos pocos— que salen más que bien parados en cualquier comparación
con autores británicos; algo que demuestra, sobre todo, que,
en manos de la persona adecuada, cualquier variante del inglés puede
ser fresca, hermosa y estimulante.
PARA SABER MÁS
Sobre la pronunciación de la r ? 381.
Sobre el uso de got y gotten ? 230.
¿Es mejor aprender inglés americano o inglés británico?
Depende enteramente de los intereses de cada uno. La idea de que
una variante de un idioma es intrínsecamente mejor que otra es un
error, generalmente basado en diversos prejuicios y falacias. Los
angloparlantes británicos expresan perfectamente lo que quieren
decir, al igual que los angloparlantes americanos, y ambos colectivos
se comunican constantemente el uno con el otro sin mayor dificultad.
De hecho, es más probable que el londinense medio diga
que le cuesta más entender a alguien con un marcado acento de
Newcastle que a alguien con acento de Nueva York.
4.
500_dudas_Ingles.indd 25 18/07/16 13:11
26 Las 500 dudas más frecuentes del inglés
Hablando de acentos: a menos que uno sea muy joven, es poco probable
que se adquiera un acento especialmente británico o americano,
así que basar la decisión en el acento no es el mejor punto de
partida. Esto no es una mala noticia —Antonio Banderas y Penélope
Cruz han ganado millones hablando un inglés que no suena ni británico
ni americano—; decimos, simplemente, que existen factores
más realistas e importantes a considerar que pretender sonar como
Benedict Cumberbatch o Scarlett Johansson.
Un factor importante es tener acceso al idioma, y está claro que es
bastante fácil oír y leer inglés americano. Es la variante que predomina
en internet, y la mayoría de las películas y las series de televisión
que vemos —o queremos ver— se hacen en Estados Unidos.
Para cualquiera que quiera aprender inglés esto supone una gran
ventaja: nunca ha sido más fácil acceder a un inglés real, natural y
contemporáneo. Es verdad que el inglés británico tampoco es difícil
de encontrar en la red, o en películas y series televisivas, pero la sola
cantidad de inglés americano que circula por ahí supone, en efecto,
una diferencia: en España, pocos profesores de inglés tienen que
enseñar el significado de la palabra cookie, pero sí tienen que hacerlo
con biscuit, su equivalente británica.
Dicho esto, la razón por la que la palabra biscuit aparece en las clases
de inglés es porque, en España, los profesores —nativos o no—
suelen hablar inglés británico, lo que significa que los libros de texto,
diccionarios, etc., suelen centrarse en la variante británica. Esa
es la razón por la que muchos de los españoles que estudian inglés
tienen más facilidad para entender el inglés británico: el lugar donde
lo escuchan con mayor atención es en clase de inglés y el profesor
habla normalmente con acento británico.
Por razones meramente geográficas, se puede decir lo mismo del
resto de Europa. El resultado es que si hablamos con un cliente de
Frankfurt, Oslo o Roma, lo más probable es que a ellos también les
resulte más familiar el inglés británico. Eso no significa que las diferencias
entre ambas variantes sean excesivas o que, en realidad,
no se acabe hablando el llamado International English: una forma
de inglés que ya tiene en cuenta el hecho de que ninguno de los interlocutores
es hablante nativo y que, por tanto, no siempre se ajustará
a lo que un hablante nativo considera estándar.
500_dudas_Ingles.indd 26 18/07/16 13:11
Cuestiones generales 27
No obstante, para la mayoría de los estudiantes de inglés, el International
English es más un resultado que un objetivo: la gente quiere
hablar inglés estándar y, aunque saben que cometen errores, su
objetivo es no cometerlos. Donde más claramente queda esto de
manifiesto es en los exámenes: nunca favorecen ni discriminan al
inglés británico o al americano. De hecho, lo que todos los examinadores
buscan es la coherencia: o inglés británico o inglés americano,
pero no una mezcla de los dos. Puede que esto no nos ayude a
decidirnos, pero al menos sirve de consejo para que, si aún no hemos
tomado una decisión, sepamos que, probablemente, en algún
momento tendremos que hacerlo.