Helena Cortesina la valenciana que fue pionera en la dirección y producción de largometrajes en España
A principios del siglo XX Helena Cortesina trató de promocionar su carrera en el cine.
Pero su figura se volvió invisible tanto para la historia oficial del cine como para el franquismo.
Ahora se cumplen 100 años de su película: Flor de España.
Uno de los primeros filmes españoles producidos por una mujer.
Helena Cortesina fue el nombre artístico de Elena Cortés Altabas, nacida el 17 de julio de 1903 en el popular barrio marinero del Cabanyal en Valéncia.
Su padre fue secretario municipal y le gustaba escribir sainetes.
Y su madre era cantante.
Ambos le transmitieron a sus hijas la atracción por el escenario y tutelaron sus carreras.
La vocación arraigó con fuerza en Elena, que pronto sería el referente artístico de la familia.
Con sólo ocho años ya participó, junto a su hermana Ofelia, en el sainete Manolito Pamplinas.
Pero su debut oficial fue en 1916, en el Teatro Novedades de Barcelona, la ciudad en donde Elena estaba ingresada en un internado.
La adolescente Elena entró en el mundo del espectáculo de la mano del baile, aunque siempre le interesó el teatro.
Su familia temía por la mala reputación que rodeaba a las vedettes de vodevil y music hall.
Para evitarlo, Elena integró en su repertorio obras de Granados, Albéniz o Falla.
Sobre todo, creó un producto propio, diferente y culto.
Elena, helenizó su nombre añadiéndole una ‘h’ inicial.
Y se presentó como una intérprete de danzas griegas.
Helena Cortesina.
Además, posó para distintos pintores.
Joaquín Sorolla tomó su aimagen en 1917 como modelo para su cuadro: Danzarinas griegas.
Helena convenció al pintor para que uno de sus bocetos pasase a ser su cartel promocional.
Pese a ser una joven de 14 años, las crónicas de la época escribieron sobre el carácter escultural de su cuerpo.
En cualquier caso, una trabajada promoción hizo que Helena ocupara un puesto destacado en la cartelera española.
Un éxito que le hizo realizar su primera gira internacional por Europa y Norteamérica en 1918.
Por aquellos años, comenzó su interés por la industria cinematográfica.
Un sector considerado frívolo todavía.
Al regresar de su Gira, Helena dejó atrás su clasicismo griego y abrazó una imagen de modernidad.
Por eso salió fotografiada conduciendo motos con sidecar o paseando en automóvil.
En 1920 se enfundó en un traje de buceo para protagonizar una sesión fotográfica en la playa de San Sebastián.
Aquellas fotos lograron una amplia difusión por la prensa.
En esas mismas fechas, Cortesina da su salto al cine con un pequeño papel en ‘La venganza del marino’, de José Busch.
Con ese mismo director protagonizará su gran éxito cinematográfico: La inaccesible.
Tras el estreno de ‘La Esfera’ en 1921 la empiezan a conocer como ‘La Venus valenciana’.
Animada por este apoyo mediático, Cortesina creó su propia productora para controlar todo el proceso creativo de un filme.
La joven, que todavía no ha cumplido los 18 años, afirma que pretende ser la directora y la primera actriz de sus propias tramas para el cine.
La prensa no dudó en comparar su proyecto con el de estrellas como Mary Pickford o Francesca Bertini.
Su bautizó fue con la película: Flor de España, en noviembre de 1921.
La cinta provocó el entusiasmo de una parte de la crítica y el silencio en la otra parte.
La trama gira en torno a una bailarina y un torero.
Es una pena que la película desapareciera y que sólo se conserven de ella unos pocos fotogramas.
A pesar de todo el cine se estrenó internacionalmente en 1923, incluso en algunas salas de Cuba.
Y se estuvo proyectando hasta 1929.
Las hermanas de Cortesina también participaron en este proyecto.
Helena ya estaba embarazada de la hija que tendrá con el escenógrafo teatral Manuel Fontanals.
Aunque nunca llegaron a casarse.
Durante esta relación, Cortesina se olvidó del cine y trabajó en diversas compañías teatrales.
Llegando a entablar contactos con los representantes de la generación del 27, como Federico García Lorca.
En 1931 Helena participa en varios montajes de la prestigiosa compañía de Lola membrives.
Obras tan lorquianas como: La zapatera prodigiosa o Bodas de Sangre.
Y realizaron una larga gira con estas obras por Argentina en 1933.
Sin embargo, Cortesina sufrió la inesperada muerte prematura de su hija.
Y se quedó embarazada de nuevo.
Manuel Fontanals se negó a reconocer la paternidad de este niño y su relación se terminó.
Esta crisis sentimental coincidió con el estallido de la guerra civil española en 1936.
Cortesina siempre estuvo unida a la causa Republicana.
Llegando a recitar un poema de Emilio Prado, dedicado a un recién asesinado Federico García Lorca.
En 1937 abandona España y llega al puerto de Buenos Aires junto a otros exiliados.
Allí decidió seguir con su carrera tanto con los montajes teatrales como protagonizando varias películas como actriz.
Destaca la adaptación de Bodas de Sangre de 1938.
O la versión cinematográfica de ‘La dama duende’, rodada en 1945.
La poderosa Cifesa la compró para proyectarla en España pero la censura borró los nombres de Alberti, León y Cortesina de los títulos de crédito.
En 1950 Helena Cortesina regresó a España.
Siguió con varias giras teatrales y protagonizó un pequeño papel en el filme: Intriga en el escenario de 1953.
Al final, se sintió olvidada por la historia oficial del cine español y acabó sus días en Buenos Aires.
Un 7 de marzo de 1984.
Sirva este vídeo como un pequeño homenaje a su injustamente olvidada figura.