quiera."
Y de esta misma razón voy a contaros un milagro que hizo Santa María en Provenza, tal como lo hallé escrito entre otros muchos, y así os lo contaré, pues sé que os satisfará grandemente si lo escucháis.
En aquella tierra, según oí, hubo un año de mucha escasez. Una mujer muy buena que amaba más que a sí misma a la Virgen Santa María y, por lo que sé, daba limosna por amor suyo a quien se la pedía con la mejor voluntad y, a los pobres, comida de la que tenía, según sus posibilidades, por lo cual mandaba hacer mucha harina con la que poder cocer más tarde pan hasta hartarlo