Reflexionar en la proximidad del 8 de Marzo, “Día internacional de la mujer” da para mucho, comenzando por observar con atención lo que ocurre a nuestro alrededor.
Cuando hace unos años se abrió un debate con cierto temor sobre las profecías de los Mayas, todos interpretaban que predecían para el 21 de Diciembre de 2012 el final del mundo.
Pero los estudiosos más cualificados de ese peculiar pueblo del este de Méjico, que desapareció de manera extraña sin dejar rastro, llegaron a la conclusión de que lo que realmente predecían era un cambio de era.
Que esa fecha que parecía fatídica marcaba la separación entre dos etapas diferentes, el final de una y el nacimiento de otra y que esa nueva, una especie de segundo Renacimiento, iba a estar liderada por la mujer. Que se entraba en la etapa de la mujer después de siglos de dominio de un hombre en peligro de extinción, no física pero si ideológicamente.