Definir a un vendedor en positivo, es decir, definir lo que es y lo que debe hacer es, desde luego, mucho más difícil ya que no existe un perfil único que establezca claramente cuáles son las cualidades y habilidades que determinarán el éxito de un comercial dentro de una organización y un entorno porque, precisamente dependerán de esa organización y ese entorno.
A pesar de ello, me voy a lanzar a la piscina y te voy a detallar las características más relevantes que estimo que debe potenciar un vendedor para tener el mayor éxito dentro de una organización y en el desarrollo de su función comercial.
Las características de un vendedor de éxito serían principalmente cuatro:
Perfil multidisciplinar. Lo primero que debes asumir es que un vendedor no es solo un vendedor. Tu formación, desarrollo de habilidades, ámbito de relación y óptica en el tablero debe ir mucho más allá de tu mera función comercial. Por un lado, el aplanamiento de las organizaciones necesita de actores que asuman responsabilidades amplias y resuelvan autónomamente muchas cuestiones que antes tenían un recorrido por muchos departamentos. Por otro lado, los clientes imprimen un ritmo y rapidez de respuesta incompatible con perfiles con mentalidad de departamento.
Perfil transaccional. Tener una mente abierta que trascienda de tus funciones y obligaciones más inmediatas o directas, no significa que no prestes atención a los procesos internos de las organizaciones y a la forma en que las operaciones internas están definidas. Ser conocedor de todos estos procesos e interactuar con ellos y sus responsables es un factor de éxito para el buen fin de tus operaciones.
Perfil relacional. La experiencia del usuario, del cliente, contigo, con tu producto y con tu empresa es el factor determinante para obtener ventas recurrentes y unos resultados a medio y largo plazo. La atención, la escucha y la acción sobre las necesidades de tus clientes consolida relaciones a largo plazo. Las ventas, tus ventas, se basan en tus relaciones con tus clientes porque el producto y servicio óptimo ya se da por seguro y si no lo aportas serás rápidamente eliminado. Trabaja tus relaciones internas y externas y hazte imprescindible para tu cliente y tu organización.
Perfil de autoridad y solvencia. La fiabilidad y solvencia que transmites en tu acción y en tus resultados es tu principal acreditación interna y externa. La medida en que te formes, analices, planifiques y ejecutes tus acciones de venta determina la medida en que tus clientes internos y externos te percibirán. La garantía personal adicional que aportas a tus productos y servicios son, en muchos casos, los que determinan el éxito de las operaciones.
El desarrollo de estos cuatro perfiles y las cualidades y habilidades que se derivan de ellos son factores de éxito sin los cuales no podrás transformarte en un vendedor relevante ante tus clientes y tu organización. Cultiva todas ellas y ambas partes del tablero, el interno y el externo.
Las relaciones son carreras a largo plazo y se desarrollan progresivamente y poco a poco. No tengas prisa, pero no pierdas la perspectiva y desde ya analiza y desarrolla aquello que te falta para culminar los cuatro perfiles. Ánimo y buena suerte.