Un futuro democrático, igualitario y sustentable sólo puede ser un futuro feminista. El feminismo ha avanzado mucho, pero la historia prueba que la reacción siempre está al acecho. Se han sumado múltiples temas a la agenda, pero también muchas formas de incidencia al repertorio de acción política. ¿Con qué herramientas contamos para llegar más rápido a ese futuro?