publicamos , en dos partes, este cuento de terror escrito por nosotros y contado de forma epistolar.
Es un homenaje a los cuentos de Hoffmann, pero tiene elementos de Stephen King, y de literatura española del XIX. También tiene algo de juego metaliterario. pero antes que nada trata de ser un divertimento, sin más trascendencia.
Recuerdo que cuando lo escribí me lo pasé muy bien, aunque ahora no me parezca bueno para nada. Ahí aparece el personaje de Sebastián Arrás, que me hubiera gustado hacer algún día protagonista de una novela, o serie de relatos similares a éste.