Queridos amigos, hay un sentimiento muy extendido de miedo con respecto a las posibilidades que tenga Gustavo Petro de ser presidente de la República. Y es un miedo legítimo, porque si Petro gana, el país está perdido y el país está perdido. No solo por la maldad de Petro, que es proverbial, por los amigos que tiene Petro, que son los peores amigos que uno pueda imaginar, si no por la incapacidad y la ineptitud que Petro tiene, como lo demostró siendo alcalde de Bogotá, que es un desastre que la gente no midió suficientemente. Petro es un gran peligro y por eso el miedo es justificado, pero a ese miedo se le suma otro. Y es que las encuestadoras y especialmente los periodistas que interpretan las encuestas, dan como ganador. Precisamente a Petro le hicimos unas preguntas a una analista política de primera condición, que es Alicia Eugenia Silva, y nos saco de esa historia porque el proceso de las encuestas, como el proceso que las encuestas miden, es un proceso, es decir, es dinamismo, cambia todos los días, no es una fotografía estática.