Por aquí todo bien.
La anciana está sentada en su balcón,
como cada mañana,
mirando sus plantas, de espaldas al sol,
la viva imagen del tiempo agotándose.
Espero no sonar pedante,
Sartre se me atraganta,
pero es cierto, despierta aquella voz,
ya sabes… la cabeza como un lienzo,
el pensamiento como si permeara de costumbre el folio.
Anoche tuvimos cena en casa,
vino el mago, un miedo fornido y una confianza tímida
Por suerte hoy es martes y amaneció plomizo
Deshojo en la lluvia una lavanda.
Quieren regalarme un reloj,
pero yo me resisto a ser un mero testimonio.
Luego se le debe de dar cuerda, comparar las horas,
no quiero ser otro Cronopio frente a un Fama.
¿Qué hay de la política?
El problema es evidente,
una sociedad sin clases,
pero muy clasista.
Vuelven los neomarxistas,
si es que fueron;
toda relación está sujeta a dinero
-qué cosa más triste.
Ya charlaremos en verano
-he perdido lo que te andaba escribiendo-.