Leydis Posada Cañizares tenía 19 años cuando estaba en consulta médica junto a su madre Mercedes, cuando el canciller cubano, Bruno Rodríguez Padilla, expuso su caso ante la Organización Mundial de Naciones Unidas.
La joven quien sufrió y aún padece las consecuencias de la inhumna hostilidad hacia nuestro país, impuesta por el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra la Isla, había sido diagnosticada con un osteo-sarcoma de tibia, y al no tener la prótesis adecuada tuvo que ser amputada.
El canciller cubano en su intervención mencionó que las prótesis ideales son producidas por una compañía estadunidense, la cual a causa del bloqueo se negó venderlas a nuestro país, impidiendo llegasen a jóvenes que como la necesitan.