El 9 de abril de 1958 se produjo en Cuba un acontecimiento que pretendía barrer de una vez y por todas con una tiranía que avasallaba al pueblo: la Huelga General.
Esta acción involucraba a todos los sectores de la sociedad, pero en especial al obrero, pues buscaba la paralización total del país.
En medio de esta contienda que no logró el objetivo propuesto, la participación de los habitantes de la localidad del Cotorro, al sureste de La Habana, era fundamental en las tareas planificadas para esa jornada.
Su ubicación como puerta de entrada y salida de la capital, además de la importante zona industrial que este municipio albergaba, lo convirtieron en uno de los escenarios esenciales para llevar a cabo varios actos de sabotaje.
La inquietud de conocer un poco más sobre los preparativos, cómo se planeó ese día en el Cotorro y la trascendencia que tuvo este suceso, nos llevó a conversar con Iriel Hernández Cobreiro, director del museo José María Chacón y Calvo del fabril territorio.