El 14 de junio de 1929 nació en el poblado de Tamarindo, provincia Ciego de Ávila, Eddy Martin, hombre de singular voz, vasta cultura y memoria prodigiosa que lo convirtieron en uno de los grandes referentes de la narración deportiva cubana, en especial del béisbol.
Sus magistrales narraciones acompañaron durante más de medio siglo muchos de los momentos más icónicos y trascendentales de la historia del movimiento atlético cubano.
Su obra es muy extensa y variada, con una vida en la que no se limitó solo a micrófonos y cabinas. Convertido en una verdadera institución, el decano de los narradores cubanos dedicó varios años al magisterio, fungió como redactor y periodista,y contó con la responsabilidad y el privilegio de acompañar en varios recorridos en Cuba y en el extranjero al Comandante en Jefe Fidel Castro y a otros dirigentes de la Revolución Cubana, en especial a Raúl Roa y Osvaldo Dorticós.
Lo que quizás muchos no recuerden es que su voz quedó también grabada en el regreso a la tierra de Arnaldo Tamayo desde el cosmos.
Por su empeño constante y profesionalidad, por su alto grado de compromiso con la locución y con su país, Eddy Martin fue galardonado con las principales distinciones que otorga nuestro país, entre las que destaca el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de toda la vida, Héroe Nacional del Trabajo de la República de Cuba, Premio Nacional de Televisión, la Distinción por la Cultura Nacional, la condición de Artista de Mérito de la Radio y la Televisión, la medalla de la Asociación Mundial de la Prensa Deportiva y el Trofeo Sport and Media del Comité Olímpico Cubano, por solo citar algunos.
Su desaparición física dejó un vacío profundo en la locución cubana, mas su legado y su impronta trascienden la huella del tiempo.
Recordado y admirado, Eddy Martin tiene reservado un lugar de honor en el corazón del pueblo.