El pasado miércoles los grandes medios de comunicación se hacían eco de que el actor canadiense William Shatner, protagonista de Star Trek, se había convertido, a sus 90 años, en el astronauta más viejo de la historia. Ese mismo día, en Valdivielso la noticia fue que Paco de Arroyo volvió a subir a las Cabañas de los Moros, a los 94 años. Para ello no necesitó los millones de Jeff Bezos. Le bastó su fuerza, su ánimo y, suponíamos, la complicidad y el cariño de su hijo Paquito. La noticia nos animó a invitar a Paco a volver a a la emisora para conversar un rato. Así supimos que hace más de 50 años que nos subía a las famosas oquedades de Arroyo, también que ha sido su nieta, Paloma, la que más le insistió desde hace meses a volver allí. paco recomienda poner un cartel de precaución para que la gente que suba lo haga con cuidado. También hablamos de algunas de las mujeres de su vida, de los trabajos, de la escuela o los bolos. Como dice Paco, hubo un tiempo en que hubo que marcharse "por el mundo alante" pero nunca dejó de sentirse hortelano. Aún cultiva la huerta y está empezando a aprender a cocinar. parece que las sopas de ajo no se le dan mal. ¡Enhorabuena, Paco!