Desde hace décadas, Europa ha puesto en marcha programas que permitan a los habitantes de los diferentes países del continente estudiar, viajar y conocer otros estados, otros idiomas, otras gentes. Desde hace algún tiempo, algunos se acercan hasta Valdivielso de la mano de iniciativas relacionadas con el desarrollo rural o el medio ambiente. Algunos lo han hecho gracias a nuestro vecinos, como Dani de la huerta de Quintana, y otros han pasado al lado de Ábrego u otras asociaciones amigas. Hace un par de semanas, el curso de conservas vegetales que llegó a Condado trajo a algunos de ellos y pudimos charlar y oír cantar en nuestro estudio a gente llegada de Italia, Hungría o Francia. De vez en cuando, conviene recordar que nuestra puerta abierta no para de hacernos regalos con diferentes acentos. Y nos encanta. Gracias a Dora,Valeria, Miranda, Fany, Pierrick y Astrid por disfrutar del poder de lo pequeño.