Hace unos días la canción "Biko" de Peter Gabriel nos sirvió para hablar de la masacre de estudiantes de Soweto, del apartheid, del asesinato de Steve Biko, de Sudáfrica. Hoy que ha muerto Nelson Mandela es una buena ocasión para recordarlo.
En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
doy gracias al Dios que fuere
por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancias
no he gemido, ni llorado.
Ante las puñaladas del azar,
si bien he sangrado, jamás me he postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.
No obstante, la amenaza de los años me halla,
y me hallará, sin temor.
Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda:
Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma.