“… consiguió bajar la cuesta principal de la ciudad y atravesar el puente sobre el Duero sin más incidentes que el terror que le producían los chillidos y pitadas de miles de personas agolpadas a su paso…
Decenas de lugareños –unos ataviados con bermudas, sandalias, camisetas de tirantes y gorras de beisbol; otros, con el uniforme de peñas y mascarillas o pañuelos cubriéndoles la cara- echaron mano de sus lanzas y se aproximaron expectantes a clavárselas al morlaco. Antes, un lancero experimentado pero demasiado mayor para echar a correr si la ocasión lo requiriera, aleccionaba a los más jóvenes…
… se quedaron con la miel en los labios, porque cuando corrieron hacia Volante, este yacía muerto…”
“El País – 12 de septiembre de 2012”
En ocasiones me pregunto si los seres humanos avanzamos… si avanzamos hacia delante claro.