Es inútil llegan... y están.
Están con nosotros, entre nosotros. Nos rodean.
A ratos nos aprisionan.
Nos hacen evocar con la piel y abrazar con la mirada. Sentir aquello que creíamos olvidado
y añorar presencias y sentir ausencias.
Nos dejan olor, ruido y los sonidos de siempre y siempre al final
consiguen llenar de color el aire que respiramos.