EL BENEFICIO DE LA DUDA
Venimos de una época -deportiva- demasiado oscura y demasiado difícil en Mestalla como para quemar la falla o pedir cabezas por una derrota. Fea, preocupante... pero solo una derrota. Porque el 1-2 contra el Real Madrid no tiene nada que ver con lo de ayer en Sevilla.
Nada de lo que diga ninguno de nosotros será más duro que todo lo que dijo ayer Bordalás en sala de prensa. Conociéndole, será lo mismo que ya habrá dicho o estará a punto de decir en el vestuario. Goles de risa, grotescos, de infantiles... Dijo lo que pensamos todos. Esa es la exigencia que debe tener un club como el Valencia.
Lo avisamos después de sumar 10 puntos de 12 posibles en el inicio. Vienen partidos complicados y, si el equipo se cae, habrá que tener paciencia y ser comprensivos con el grupo. Críticos, pero comprensivos. En las primeras cuatro jornadas, el Valencia y Bordalás se ganaron -como mínimo- el beneficio de la duda.