Nicolás Hernández Guillén, reconoce en cada oportunidad el ejemplo que dan los promotores y hacedores de esta tierra, con constancia y amor en cada paso por revitalizar prácticas culturales e integradoras en las comunidades.
«Generalmente venimos a aprender cómo se deben hacer las cosas, a alentar sueños, a fortalecer la convicción de que no hay que ponerle límites a los sueños en pro del mejoramiento humano, del enaltecimiento de los valores y las virtudes.
«Lo que hacen aquí apunta directamente a conservar, a expandir esas transformaciones culturales que la Revolución potenció desde el inicio con el concurso de todos, y creo que es muy valioso».