Para ella no hay nada más importante que la familia, es una mujer que irradia luz, llena de energía todo cuanto a su alrededor pueda tener vestigios de tristeza, es firme en su forma e impone desde su altura una prestancia singular que acompaña con su manera de vestir, de demostrar amor y regalar su espíritu emprendedor.
Nuris Cantallops es de esas pocas mujeres que dominan de forma natural la vida, «cuando tenía 27 años producto a una operación perdí mis ovarios, no pude tener hijos propios naturales y eso durante dos años me amargó la vida al punto que a toda mi ropa le ponía encaje negro, sentía que me faltaba algo afectivo, pero luego con el tiempo aprendí a sonreír nuevamente».