Nelvis Espinosa Peña, La china, es solo una de las millones de cubanas que tienen en las manos las riendas de su vida.
De otras generaciones de féminas de su familia, ella heredó la voluntad, la persistencia, y la responsabilidad que la han hecho sentirse una mujer independiente.
Con 35 años trabaja en la peluquería-barbería La Elegante en el centro de esta ciudad.
«Cuando era chiquita a mí me gustaba peinar, maquillar, arreglar cejas, y coser ropita a las muñecas, pero nunca pensé ser peluquera.