Con el más bajo nivel de precipitaciones en el país, una sequía sostenida por años y dificultades materiales y subjetivas, en Las Tunas se afianza el trabajo en pos de mejorar la distribución y la calidad del agua.
Mirtha García, delegada de Recursos Hidráulicos en la provincia, explicó en comparecencia radial en el programa Punto de Vista, que la situación de los embalses es desfavorable y están solo al 34 por ciento de su capacidad, con 119 millones de metros cúbicos del líquido almacenado.
La actual situación, declaró, implica afectaciones en 39 estaciones de bombeo administradas por la Empresa de Acueductos lo que se traduce en un perjuicio para más de 26 mil habitantes.
Por su parte, Alexis Labrada, subdirector de la UEB de Acueducto y Alcantarillado en la ciudad capital, declaró que de las siete pipas destinadas a la urbe, solo tres funcionan, aunque han recibido el respaldo de otras instituciones para el suministro, en lo fundamental, a instalaciones educacionales y hospitalarias. En general, en la provincia son 33 pipas y solo 14 están activas.
Dificultades en los sistemas de bombeo, falta de recursos y de portadores energético son algunas de las trabas diarias a las que se suman las roturas, como la acontecida en los primeros días del año en el sistema Cayojo y en otros sitios y estructuras de importancia.
En el municipio de Las Tunas, especificó, las mayores afectaciones están dadas en Alturas de Buena vista, Las 40, una parte de la Aguilera y en Palancón, comunidad en la que cerca de 900 personas reciben el líquido en pipas.
De este asunto, Oscar Carralero, director de Acueducto y Alcantarillado dijo que la sequía afecta a toda la geografía provincial, aunque se expresa con mayor fuerza en la zona norte del territorio, y en municipios como Manatí, el de menor índice de lluvias.
Respecto a la inestabilidad en el servicio en la cabecera provincial señaló que trabajan para reducir las insatisfacciones, pero en la actualidad no es posible mejorar el abasto pues se trabaja con equipos de menor caudal de agua. Concerniente a este tema, señaló que próximamente se realizarán operaciones dirigidas a mejorar esta situación y existe el diseño de acciones a realizar a corto y mediano plazo para su resolución.
Varias de las llamadas de la ciudadanía, coincidieron en lo beneficioso que sería el incremento de puntos para la venta de agua purificada y la habilitación de vendedores – repartidores de agua a domicilio, una iniciativa que beneficiaría, en particular, a las personas de la tercera edad.
En lo concerniente a la calidad del agua, la situación más crítica se presenta en la presa Cayojo debido al estado de deterioro de la planta de tratamiento que debe purificar un agua proveniente de un embalse cuyo propósito fundacional era el abasto a la agricultura y no a la población.
Las autoridades reiteraron la necesidad de que la población posea más cultura de ahorro del agua y, en la medida de lo posible, incremente la capacidad de almacenamiento en las viviendas pues la sequía es una realidad que seguirá presente con su consecuente impacto negativo.