La historia de la colaboración cubana en África es una de las primeras a destacar cuando se evoca la solidaridad antillana con los pueblos. Hasta Argelia llegó, en mayo de 1963, una brigada médica internacionalista; comenzaba una historia de larga data, con resonancias hasta el día de hoy en diversos aspectos del desarrollo.
Posteriormente, en las décadas del 1970 y 1980, Etiopía y Angola, entre otros países, recibieron ayuda médica y militar. Hasta este último país llegó siendo muy joven el tunero Norman Téllez Robertson, quien fue uno de los miles de cubanos que participaron de la Operación Carlota. En la tierra de Agostinho Neto peleó en tres oportunidades y en funciones distintas. Más de cuatro décadas después, cuenta lo que la memoria guardó con celo, porque su historia es también la de un pueblo de espíritu internacionalista, una virtud histórica de la Revolución Cubana.