En las últimas décadas, las ciudades han sufrido una serie de transformaciones que estimulan dinámicas de separación, exclusión, segregación y desplazamiento en los espacios habitados; por lo que se habla de un ejercicio de poder sobre el ambiente construido. Por lo anterior, esta investigación gira en torno al concepto de biopolítica urbana, el cual, defino como la red que gestiona el ambiente construido para la reproducción, consolidación y perpetuación de dinámicas de poder que favorecen y condicionan la construcción de geografías injustas a través de diversas máscaras urbanas, es decir, elementos que al conectarse o combinarse priorizan espacios selectivos para el mercado, por lo que los espacios no involucrados se convierten en “lo otro” de la planeación urbana.