Desde hace una década, en la que han desfilado tantos presidentes -la mayoría improvisados-, los partidos mayoritarios de estos años han hecho añicoslas instituciones, han vaciado de poder al Ejecutivo, han concentrado y abusado del poder en beneficio no solo partidario, sino de mafias cada vez más organizadas. Todo esto ha producido un descrédito y hartazgo de la ciudadaníahacia la política y sus instituciones, que tardará mucho en revertirse. Por eso, Balcázar es lo más representativo de este Congreso.