Vicentín ha sido solventada por el Estado durante mucho tiempo. Generaba muchos puestos de trabajo y se ubicaba en un lugar privilegiado en las exportaciones argentinas. Cualquier socio o acreedor se podía quedar a precio de saldo con esta empresa.
Hablamos con Leandro Ponsone, delegado de la empresa: “Nosotros veníamos con incertidumbre desde hace 2 años cuando la empresa ya comenzó a cerrar procesos productivos y hubo algunos despidos. Desde este lunes, cuando aseguraron los puestos de trabajo, nos cambió el ánimo, los trabajadores estamos contentos sabiendo que no vamos a perder el empleo”.
Aquí en el pueblo se mueve mucha gente con la empresa y las subsidiarias de Vicentín. Siempre se estigmatizó al sindicalismo acá en esta fábrica, desde la dictadura no volvimos a tener delegados hasta 2014.
Los Vicentín dan trabajo, pero ¿La gente sabe en qué condiciones nosotros trabajamos? No se puede seguir ganando 16000 pesos al mes y bajar la cabeza.