¿Dónde está puesta tu esperanza? La Pastora Mary González, desde Romanos 5:5, nos recuerda que la esperanza es un regalo del Espíritu Santo, pero que la decepción llega cuando la depositamos en las personas, las circunstancias o nosotros mismos en lugar de en Dios. A través de las historias de Lázaro y de José —hombres que vieron pasar años, incluso una muerte, antes de ver cumplida la promesa— este mensaje nos enseña que Dios obra aunque no lo veamos, y que sus tiempos, aunque no sean los nuestros, son perfectos. Un llamado a derramar el corazón delante de Dios en medio del dolor, a mantenernos firmes en la esperanza eterna que solo Cristo ofrece, y a recordar que, como en un tapiz, lo que hoy parece un enredo de nudos es, desde la perspectiva de Dios, una obra hermosa en proceso.