Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

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Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida episodes

  • Masculinidad Biblica: La Maldición Que Nos Persigue Parte II – Misionero Kevin Taylor


    Masculinidad Biblica: La Maldición Que Nos Persigue | Parte 2
    Génesis 3:16-19
    16 “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
    17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
    18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
    19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”
    ¿A cuántos hombres les gusta la tienda Home Depot? Es de las tiendas favoritas porque somos hombres, cualquier herramienta para poder ajustar, pintar, lijar, quemar, asar, somos hombres nos gusta Home Depot. Entre septiembre y diciembre de un año reciente tuvieron  ganancias netas de 26.5 billones de dólares. Ellos tienen lema “Nunca dejes de mejorar.”
    ¿Por qué existe tanto éxito en una tienda así? Es porque la tienda apela a nuestra hombría. Dios puso al hombre en medio de un planeta enorme y nos dio la tarea de poner en sujeción y nos dio tanto con el trabajo un instinto de cultivador. Todo hombre tiene un instinto de cultivador, de tomar algo y mejorarlo.
    He visto hombres que compraron una cosa que está en malas condiciones, la arreglan y están ahí en dos o tres años y la venden para luego comprar otra casa fea para que la puedan mejorar. 
    Tengo un vecino que cada semana está deshaciendo su auto y componiendo ¿Has conocido a un hombre así? Deshacen todo el motor para solo cambiar una sola pieza, esperando que va a tener más velocidad e invierte tantas horas en esa cosa porque eso es el instinto de cultivador. 
    Hay dos áreas principales según Génesis 3 en donde necesitamos cultivar uno es el hogar o los corazones de nuestras esposoas e hijos. Los hombres tenemos que mejorar las cosas, tenemos que invertir en algo y con el deseo de que se transforme en algo fructífero.
    Cultivar el corazón de nuestra esposa va a ser un trabajo difícil porque cardos y espinos estarán en todo lugar. La maldición que nos persigue en casa, pero también en el trabajo. Entonces,  ¿qué hacen los hombres los hombres para evitar la maldición que se encuentra en la casa? Muchos de ellos huyen al trabajo para seguir desarrollando ese trabajo de cultivador, pero hay un problema de huir de esta maldición, te va a cansar en todas partes porque Dios dice Cardos y espinos te va a producir. Entonces no importa si eres un abogado, pintor, albañil, eventualmente el trabajo va a producir cardos y espinos. Dice: “Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.” Hombres y mujeres somos distintos. Típicamente cuando dos mujeres que no se conocen entran en una plática por primera vez,  la plática es sobre el esposo y los hijos. Son muy sociales y relacionales y gracias a Dios, esa es su naturaleza. En el versículo 16 les pega a las mujeres en las relaciones que ahora van a ser difíciles. Pero el hombre es diferente. Pones a dos hombres en un cuarto que no se han conocido y ¿cuál es la primera pregunta que se hacen? Es ¿En qué trabajas? porque esa es nuestra naturaleza y Dios también toca al hombre en lo que más le da satisfacción, en su trabajo.
    Los hombres nos identificamos por nuestro trabajo. En Jeremías 18 la Biblia nunca nos da el nombre pero nos dice “el alfarero”. La Biblia menciona que Pedro, Andrés, Jacobo y Juan eran pescadores. De hecho en nuestros apellidos también. Mi apellido quiere decir sastre. Muchos años atrás para distinguir entre Kevin A y Kevin B pusieron apellidos y el apel...
    1 hr 2 min
  • Alcanzando el Corazón de Nuestros Hijos – Misionero Kevin Taylor


    Alcanzando el Corazón de Nuestros Hijos
    Si solamente a través de diferentes herramientas podemos controlar a nuestros hijos podemos forzarlos a otro comportamiento, pero si no hay un cambio de corazón es algo que va a ser muy temporal y no muy espiritual y a largo plazo si su corazón no se transforma, realmente habrá precios que pagar por esa clase de crianza.
    Sarón pone una moneda en una jarra cada vez que sus hijos tienen un buen día de comportamiento y cuando la jarra se llena, los lleva a McDonalds ¿Es una cosa buena? Puede cambiar su comportamiento, pero es una manera de control.
    Un hombre en EU tenía dos hijos jóvenes que siempre se peleaban a golpes. Él sacó un préstamo al banco para poder construir cuartos extras en la casa para que los muchachos no habitaran en la misma habitación y eso es control.
    Rebeca creó algo llamado ‘El sábado de silencio en la cena’. Y era para que ella tuviera un día de calma cada sábado por la tarde. Hicieron una regla para que en la cena nadie pudiera hablar y ahora, sus hijos detestan y temen que llegue el día sábado. Esa es una forma de control.
    No es nuestro trabajo transformar a nuestros hijos, solo Dios puede transformar el corazón del ser humano. Podemos meter herramientas para controlar su comportamientos.
    ¿Cuáles son los resultados de un padre que solo su meta es controlar el comportamiento de su hijo? Un joven llamado Jared dice que espera ser mayor de edad para poder salir del control de sus padres. Detesta la manera en que sus padres no le permiten tomar alguna decisión. 
    A veces, eso puede pasar en nuestro entorno bautista fundamental.Para que nuestros hijos no nos den vergüenza tenemos reglas exteriores de cómo se deben vestir, y eso está bien, pero eso no es el todo; que tiene que asistir a la iglesia, eso es muy importantes, es la casa de Dios, pero hay más cosas que eso. ¿Podemos controlar a nuestros hijos cuando son niños y jóvenes? Sí, a través de amenazas, aventar la chancla, comprarles montón de cosas para transformar su comportamiento, pero realmente si su corazón no es transformado, entonces no estamos haciendo el trabajo que Dios nos ha encomendado.
    Por eso, vamos a hablar de “Alcanzando el corazón de nuestros hijos.” Los Proverbios principalmente se enfoca más en el corazón que en la conducta. Proverbios 22:15 dice: “La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.” La necedad está en su corazón por eso no tienes que enseñar a tu hijo a ser un necio, eso vino en el paquete gracias a Adán y Eva. 
    Entonces si estamos ignorando el corazón de nuestro hijos no los estamos criando bíblicamente, religiosamente tal vez, psicológicamente tal vez,pero bíblicamente no.
    ¿Hay maneras prácticas que podamos empezar a tratar con los corazones de nuestros hijos? Sí. No podemos transformar su corazones, pero podemos tomar las herramientas divinas que Dios usa para transformar corazones y que ellas serán nuestras armas de milicia en el hogar.
    1. Tienes que ver como necesitas cambiar primero
    Dice Malaquías 4:6 “El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.” Es una maldición cuando hay padres distantes, hogares sin papás, cuando no hay conexión entre padres e hijos, cuando el padre es adicto al trabajo y no está envuelto en la vida de sus hijos, y eso va a generar especialmente en iglesias, una amargura en los hijos y por eso tenemos hijos que no quieren venir a la iglesia, pero cuando tienes una conversación en el que se abre el corazón de ese joven, te va a contar lo que pasó en su hogar. En muchos casos tuvo padres que vinieron a la iglesia y aparentaban en público algo, porque el tema de Malaquías es hipocresía, eran muy buenos para rutina religiosa pero sus corazones estaban lejos de Dios y eso arrastraban a su hogar y obviamente el hombre q...
    42 min
  • Masculinidad Biblica: La Maldición Que Nos Persigue – Misionero Kevin Taylor


    La maldición que nos persigue
    Génesis 3:16-19
    16 “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
    17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
    18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
    19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”
    Antes de la caída al pecado, Dios había tomado de la costilla de Adán su mujer. Eso importa mucho porque Dios no quitó a la mujer del pie del hombre para que le aplastara, eso es machismo, pero tampoco la quitó del cráneo del hombre para que ella le dominara, eso se llama feminismo, sino de la costilla para caminar en armonía juntos, lado a lado, a través de la jornada de la vida y en el Huerto del Edén disfrutaron felizmente cada momento. No hubo ni una palabra áspera en su matrimonio y un silencio cruel y de coraje, no había un machista cruel maltratando y dominando a su esposa a través de violencia, tampoco había una feminista demandante tratando a su esposo como si fuera su hijo. No existe esa rivalidad matrimonial que ahora es tan natural en nosotros.
    Adán y Eva disfrutaron la armonía entendiendo que su Dios les había dado roles y caminaban en inocencia en esos roles sin ningún pensamiento, ninguna conversación manchada con lo que era el pecado. Lo que vas a notar de los capítulos 1 y 2 de Génesis antes de que entrara el pecado, Dios no le dijo al hombre que tenía que amar a su esposa y no le tuvo que decir a la mujer que respetara a su marido, esas instrucciones vienen después de la caída porque naturalmente el hombre no ama a su esposa y la mujer no respeta a su marido.
    Dice el versículo 6 “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.” ¿Qué hizo Dios al matrimonio como el resultado de ese pecado? Dios recompensó la independencia de nuestra madre Eva para hacerla más dependiente de él emocionalmente y ahora eso abarca un horrible problema. Una mujer casada tiene un motivo interno hacia su esposo buscando satisfacción en el que él sacie su mundo. Pero debido a la negligencia y egoísmo ningún hombre es capaz de saciar totalmente a su esposa y por lo mismo, Dios nos menciona de esta maldición sobre las  mujeres.
    “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.” (Gén. 3:16)
    Esto habla de cómo será la maldición sobre la mujer. Hay que entender la diferencia entre hombres y mujeres. Las mujeres están más basadas en relaciones y los hombres más en trabajo. Dios tocó a las mujeres en sus relaciones, dar a luz hijos y criarlos será algo doloroso. Y desde mi perspectiva, Dios permite que en los primeros tres meses de embarazo haya muchos vómitos, mareos y antojos raros y luego el parto es doloroso. Dios te está avisando que el resto de la vida será doloroso porque no hay nadie que te puede dar gozo como un hijo, pero no hay nadie en este mundo que puede lesionar tu corazón igualmente como un hijo. Dios toca a la mujer donde más ella tiene satisfacción, en sus relaciones, y al hombre en su trabajo. 
    También en el trabajo hay una maldición respecto a su labor. Entonces, como todo hombre no importa qué estudiaste, no importa cuánto tiempo de casado tienes o experiencia que tienes hay una maldición que está persiguiéndote  en la casa y en el trabajo.
    Lo que entiendo de Génesis 3:16 es que es una maldición,
    1 hr 6 min
  • Los Proverbios: La Presión Del Grupo – Misionero Kevin Taylor


    Los Proverbios: La Presión Del Grupo 
    Proverbios 1:8 “Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre;” ¿Cuántos diferentes tipos de reglas debe haber en la casa? ¿dos? Debe haber uno. Si mi hija viene conmigo pidiendo permiso para hacer algo y le digo que no y si ella va con mi esposa, mi esposa debe decir no porque somos un equipo. Los hijos son manipuladores por naturaleza y pueden dividir el mismo matrimonio. Debemos establecer el evangelio, las normas, las reglas y horarios de la casa y si papá dice que a las 9 pm es hora de dormir, no es a las 12 am para mamá o viceversa.
    Dice el versículo 10 “Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, No consientas.” ¿Cuál es nuestra crianza de nuestros hijos en su niñez y en su juventud? Todo es preparativo. Desde la casa darles un sabor para lo que es sabiduría, para lo que es la persona de Dios porque tú sabes que no puedes moralizar el mundo, ellos van a salir de tu casa y el pecado va a chocar con ellos, la tentación va a llegar a sus vidas. Tu trabajo no es controlar a tus hijos o encerrarlos porque hay cristianos que piensan que encerrando a sus hijos, poniéndoles mil reglas van a salir bien y así no funciona porque como ellos tienen un libre albedrío serán confrontados con lo que es el pecado o tentación o cosas que pueden arruinar su vida en una sola noche. Tu trabajo es no ser uno de esos pecadores, porque si introduces, permites y eres el que representa el diablo y el pecado en la vida, van a tener un buen sabor saliendo de la casa. Tienes que demostrar el poder del evangelio en tu vida, tener una vida sagrada y santa a Dios para que ellos cuando sean confrontados tengan los recuerdos del poder del evangelio de papá y mamá porque eventualmente pecadores le va a enfrentar.
    Proverbios 4:23 dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.” Este es un padre hablando con su hijo y no solo nos dice que hacer porque la vida se vive desde adentro para afuera. No somos víctimas de nuestro ambiente, no tenemos que ser iguales a como nos criaron, sino que todos toman decisiones desde adentro, va a haber presiones en la vida que van a entrar en la vida de tu hijo que van a revelar el contenido interno.
    En 1970 un hombre estadounidense lanzó un experimento clásico con un grupo de niños. Él puso un grupo de niños en un cuarto, en mesas  y los niños estaban sentados y cada niño tenían en frente de ellos una campanita y un bombón y este maestro dijo: “Ustedes tienen que pedir con la campana permiso para comer el bombón” y les dijo que iba a salir del lugar y dijo “si ustedes me esperan va haber un premio”. Entonces salió del cuarto y hubo niños que no aguantaron el antojo del bombón, pero hubo otros otros que aguantaron los diez minutos que el maestro había salido y el maestro volvió con un segundo bombón que pudieron aguantar la presión del antojo. 
    Años después hicieron un estudio y los hijos de los que pudieron esperar y aguantar la presión de su antojo fueron mejores estudiantes, calificaron para entrar en mejores universidades y en general tenían mejores vidas. Los niños que sonaron su campana y comieron eran más propensos a ser bullys y caer en drogadicción y muchos otros problemas.
    Desde la niñez hay ciertas presiones que van formando nuestro carácter y como padres debemos estar atentos de estas presiones que van a llegar a la vida de nuestros hijos porque las experiencias y decisiones desde antes forman nuestro carácter después. 
    La meta con esta lección es recordarte que no estamos influyendo a nuestros niños sino que estamos creando futuros esposos y esposas, adultos, pastores misioneros y ¿qué estamos haciendo? Estamos pensando en nuestros hijos como adultos ahora que son niños.
    Vimos la presión del grupo, la segunda es la presión hacia la inmoralidad. Eso se ve en  Proverbios 5:20 y capítulo 7; luego está la presión del hambre y la supervivencia...
    41 min
  • Libre del Pasado – Misionero Kevin Taylor


    Libre del pecado
    La libertada de la que quiero hablar es una libertad después de ser salvo, no tanto de lo que hemos hecho porque Dios nos libera de eso, pero hay cristianos que jamás sueltan lo que otros le han hecho y se amargan y eso es una mochila bien pesada que muchas personas están cargando y quiero ayudarte a quitarte esta mochila para que vivas en la libertad de nuestro Señor Jesucristo.
    Vamos a ver tres cosas: Una deuda, una declaración y una desgracia porque tenemos que considerar que cuando la gente nos ha ofendido servimos al dios que no es ‘yo era’ o el ‘yo seré’ sino el ‘yo soy’. Y hay ladrones que nos roban una bendición espiritual. El afán o la preocupación del día de mañana. ¿Eres débil que quieres controlar todas las circunstancias futuras y te pones en el día de mañana y Dios nunca te permite vivir ahí? Yo tengo ese problema y por eso tengo muchas canas, quiero controlar el futuro. También hay otro ladrón que se llama amargura, y es que vamos meditando lo que nos hicieron, lo que nos deben y aunque Dios nos ha llamado para vivir en el día de hoy seguimos viviendo en el día de ayer.
    1. Una deuda
    La Biblia dice en Mateo 18:21 dice: “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Y todos los buenos cristianos dicen: “¡Ay! Pedro siempre tiene que hablar y dar una respuesta equivocada.” Quiero decir que Pedro era mucho más generoso y con más misericordia que tú y yo porque nosotros no perdonamos la primera. Entonces, antes de que juzgues a Pedro, él dijo siete porque estaba pensando que era generoso con estos siete momentos de perdón. 
    Imagínate que compras un auto del año, has estado ahorrando por mucho tiempo y lo llevas a la iglesia y lo estacionas y al lado tuyo escuchas un golpe, y era un hermano que abrió su puerta demasiado y ya le dejó un golpe en la puerta de tu carro nuevo y te dice: “Hermano, perdóname.” Y tú dices que sí, pero si te cuesta más de dos mil pesos no es tan perdonable, pero lo bendices y lo perdonas. Esa semana es de conferencias y el día lunes llegas en tu nuevo auto  y ahí está el mismo hermano y decide llegar a jugar béisbol con los jóvenes de la iglesia y le pega a la pelota y destroza uno de los vidrios y el hermano te hace la misma petición: “Hermano, perdóname.” Le dices: “Te perdono, pero ¿cuándo vas a tener un cerebro? ¿Cuándo vas a pensar las cosas antes de hacerlo?” Al día siguiente, el mismo hermano, al salir de la conferencia está dando reversa y “golpe avisa” y golpe avisó por tercera vez.  Y ya es el día martes y ya tienes tres lesiones en tu auto que era tan hermoso. ¿Es fácil perdonar a la misma persona por hacer la misma cosa tres veces?
    Antes que pienses que Pedro estaba siendo carnal por sugerir siete, hay que entender algo: Errar es humano y perdonar es divino. Nadie naturalmente, humanamente es bueno para brindar gracia a gente que nos ofende, somos buenos para ofender, y malos para perdonar, y por eso, tenemos que ver lo que Jesús le dice: “No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.” 
    Imagínate que un hermano te lesione el mismo auto por un año y medio, todos los días, eso es lo que Cristo está diciendo; y tú dices que eso no es posible; exactamente es imposible para ti, pero posible cuando Dios entra en tus relaciones personales. 
    Basados en esta pregunta que Pedro le hace, Jesús empieza a contar una parábola. Una parábola es una historia terrenal con un significado celestial. 
    Dice Mateo 18:23 “Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.”  Hay que entender lo que Jesus dice. Un talento representaba lo que uno ganaba en un año de trabajo, representaba la ganancia de un año entero.
    Hay un rey que tiene bajo su puesto a diferentes gobernadores. Entonces,
    44 min
  • Dos Botellas de Agua – Misionero Kevin Taylor

    Dos botellas de agua

    El enfoque del libro de Proverbios es el corazón. Proverbios 22:15 dice: “La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él.” El doctor Salomón no era un psicólogo contemporáneo, él no pensaba que somos animales que reaccionan a impulsos de nuestro ambiente, tampoco que somos víctimas de lo que otros han hecho en nuestra vida, sino que nuestra vida mana de un corazón vivo. 
    La presión externa revela el contenido interno y ¿para qué estamos enseñando esta lección? Para que puedas ver lo que está en el corazón de tu hijo y que puedas pastorear a su corazón de una manera correcta porque si no vamos a estar tratando con resultados, pero no con razones, vamos a estar tratando con palabras y comportamiento y si nos enfocamos en lo externo vamos a ir buscando remedios externos para poder cambiar a nuestros hijo y eso simplemente será una obra vana e incompleta.
    Proverbios 6:14 dice: “Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo; Siembra las discordias.” Proverbios 7:10 dice: “Cuando he aquí, una mujer le sale al encuentro, Con atavío de ramera y astuta de corazón.” Dice Proverbios 12:20 “Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; Pero alegría en el de los que piensan el bien.” y el 23 dice: “Mas el corazón de los necios publica la necedad.” Yo creo que Salomón estuvo pensando en Facebook cuando dice “publica”. Proverbios 12:25 dice “La congoja en el corazón del hombre lo abate; Mas la buena palabra lo alegra.” Proverbios 14:10 “El corazón conoce la amargura de su alma; Y extraño no se entremeterá en su alegría.” El enfoque constante en el libro de Proverbios no es tanto el exterior, sino el interior y no solamente el comportamiento, sino el corazón.
    Sabemos que en cualquier momento somos propensos a culpar a factores externos por nuestro comportamiento. No sé si esto ha pasado en  tu vida, que dices: “La razón de que te grité es que no me siento bien.” “Hubo mucho tráfico camino a casa, estuve frustrado, y por eso llegué a casa sacado de onda.” “La fila del supermercado estaba muy larga, había mucha gente y por eso te grité.” Estás diciendo como que el otro tiene la culpa, y el supermercado tiene la culpa, pero tú no. Estos son factores externos y eso es necio porque el enfoque de Proverbios es el corazón y así vamos típicamente culpando, pero Proverbios 23:7 dice: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.” La vida no se vive de afuera a adentro, sino de adentro hacia afuera. Eventualmente nuestros hijos van a experimentar en sus vidas ciertas presiones que van a revelar lo que hubo en su corazón.
    Según la Biblia la presión externa no nos hace quienes somos, sino que revela quienes ya éramos. Por ejemplo si exprimo una botella de agua purificada, va a salir agua purificada no agua sucia; pero si el agua fue mezclada con piedras, aceite o algo feo, la presión externa ¿haría que saldría agua limpia?  La presión no hace que el agua sea limpia, sino que revela lo que estuvo ahí todo el tiempo.
    Proverbios 23:7 dice: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.”
    Va a haber diferentes presiones que vemos en el libro de Proverbios que vendrán a la vida de nuestros hijos. Presiones buenas y malas. La presión no es algo malo, de hecho dice la Biblia en Lamentaciones “bueno le es al hombre llevar su yugo desde su juventud.”
    1. La Presión del grupo
    Si criamos hijos que a todo lo que exigen les decimos que sí y nunca les decimos que no, les damos una vida bien fácil, no los estamos preparando para que vivan en un mundo verdadero fuera de nuestra casa. El mundo está lleno de presiones de diferentes personas, en diferentes momentos, la falta de salud, un bajón en la economía, la muerte de un ser querido, etc.
    49 min

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Escuche y vea predicación que puede cambiar su vida. Cada uno de los sermones han sido preparados para que usted pueda tener un crecimiento espiritual en la Palabra de Dios y para mejorar su vida…