Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

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Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida episodes

  • La Idolatría de los Bienes Materiales – Hno. Benjamín Ramos


    La Idolatría de los Bienes Materiales
    1 Corintios 10:1-6
    1 “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;
    2 y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,
    3 y todos comieron el mismo alimento espiritual,
    4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.
    5 Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto.
    6 Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.”
    Estaba leyendo esta carta a los corintios y el capítulo 9 habla acerca de los derechos de un apóstol. Pablo escribe a la iglesia de Corinto que el que predica el evangelio que viva del evangelio y comienza a hablar de temas de finanzas y se me hizo interesante este pasaje porque Pablo les comienza a recordar del pueblo de Israel que salió de Egipto hasta que entraron a la tierra prometida y dice el versículo 6 “Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron.”
    Corinto era una iglesia conocida como una iglesia carnal, que tenía mucha idolatría y Pablo en este pasaje hace énfasis en la idolatría, pero al principio comienza a hablar a cerca de una idolatría de no tanto de ídolos porque quizás nosotros ya no tenemos un altar en la casa, una imagen a la cual venerar, pero hay ciertas cosas que vamos creando en nuestro corazón, idolatría inmoral o económica y Pablo hace este énfasis y aclara que el pueblo de Israel cuando estuvo en el desierto codiciaron cosas malas.
    Estamos en una generación donde estamos bombardeados que si no ganamos tanto dinero, que si no hacemos cosas no somos nada delante del mundo, y el mundo va metiendo esas ideas y vemos familias divorciadas y esa es la mentalidad que tiene el mundo y Pablo les habla a los hermanos y les dice que lo que Israel pasó sea ejemplo a nosotros y no hagamos lo mismo que ellos.
    Números 11:1-4 dice: 
    1 “Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento.
    2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a Jehová, y el fuego se extinguió.
    3 Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se encendió en ellos.
    4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!”
    Conocemos este pasaje, el pueblo de Israel es sacado de la tierra de Egipto y vio como Dios abrió el Mar Rojo, como la nube los cubrió y protegió, el fuego los calentaba en la noche y vemos que siempre se quejaba el pueblo, pero antes vemos que dice: “Y la gente extranjera que se mezcló con ellos…” El primer paso para que caigamos en la idolatría de los bienes materiales es juntarnos con personas que se quejan mucho. Cuidemos las pláticas que tenemos, lo que deseamos en nuestro corazón porque no sabemos con lo que está batallando un hermano, quizás está batallando emocionalmente y si nosotros vamos y le decimos “si yo tuviera esto…” Eso puede dañar a otras personas, pero si ponemos atención a esas personas nosotros podemos ser dañados. 
    Esta gente empezó a quejarse y después los hijos de Israel comenzaron a llorar delante de Moisés “¡Quién nos diera a comer carne!” Antes de que comieran carne, ellos comían el maná. Éxodo 16:31 dice: “Y la casa de Israel lo llamó Maná; y era como semilla de culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel.” Y ellos se quejaron de lo que el Señor les había mandado. Tengamos cuidado de lo que escuchamos de otros hermanos “¿por qué no compraron otro piso más bueno?” y muchas veces las personas más quejosas son las que menos aportan a la obra del Señor.
    44 min
  • Dios Da Fuerza al Cansado que Le Espera – Pastor Alejandro Ruíz


    Dios Da Fuerza al Cansado que Le Espera
    Isaías 40:21-31
    21 “¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?
    22 El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.
    23 El convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana.
    24 Como si nunca hubieran sido plantados, como si nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; tan pronto como sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva como hojarasca.
    25 ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.
    26 Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.
    27 ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?
    28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
    29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
    30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;
    31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”
    Hemos escuchado enseñanzas de este libro, tremendo profeta que fue Isaías, profeta en tiempos difíciles, en tiempos de los reyes, en donde el pueblo se alejaba de Dios y pareciera que estaban jugando. El profeta Isaías en el Nuevo Testamento es comprado con Juan el Bautista, Juan predicó después de 400 años de silencio.
    Isaías 40:18 dice: “¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis?” El versículo 25 dice: “ ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.” Vivimos en tiempos donde el ser humano tiene que elegir en servir a Dios o a las imágenes. De manera nacional somos un país idólatra. La religión predominante es el catolicismo y estamos sumergidos de imágenes, el hombre queriendo justificar su pecado solo dice: “aquí tengo una imagen y esta va a representar a Dios y delante de ella puedo bailar, tomar, me  va a justificar.” Dice la Biblia que el hombre busca a un carpintero, un herrero y hacen una imagen y dicen que eso va a representar a Dios. Muchos de nosotros vivíamos en idolatría.
    Entonces dice: “¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.” ¿A Dios le podemos comparar con una imagen? Hay quienes dicen: “Dios es como tú lo percibas. Nada más amando y tienes a Dios.” Y quieren limitar a Dios, pero Él es Santo, él habita en la santidad. Hay personas que se quieren ser como Dios, hay personas que piensan que por tener un poder terrenal tienen dominio sobre las personas, pero a Dios no se le puede comparar con nadie y nada. Gracias a Dios tenemos su palabra escrita y por ella podemos conocer al Dios verdadero.
    Isaías 40:26 dice: “Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.” La palabra de Dios nos dice que levantemos la mirada y reconozcamos que hay un Creador de todo el universo, somos parte de una creación. A veces nos hace daño estudiar demasiado, nos enseñan que venimos del chango. En las escuelas nos enseñan humanismo, evolución y dan mucho hincapié en ciertas enseñanzas que van en contra de la palabra de Dios y muchos jóvenes son afectados por esas enseñanzas.
    Dios sabe cuántas estrellas hay, como se llaman cada estrella,
    45 min
  • Ser Cristianos Firmes y Cimentados Para Cristo – Pastor Alejandro Ruíz


    Ser Cristianos Firmes y Cimentados en Cristo
    Colosenses 2:1-71 “Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro;
    2 para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,
    3 en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.
    4 Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.
    5 Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo.
    6 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él;
    7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.”
    Pablo empieza hablando pidiendo por la iglesia, que los cristianos sean llenos de sabiduría espiritual. El señor quiere que seamos inteligentes espiritualmente, que sepamos de qué se trata la vida cristiana, y cuando uno conoce a Cristo se llega a enamorar de su doctrina y de su enseñanza y ya no se quiere soltar de Cristo. Nos dice la Biblia en Romanos que nada nos puede separar del amor de Dios. Dios quiere que seamos permanentes en Cristo.
    El apóstol Pablo ora por esta iglesia para que tengan el conocimiento de la palabra de Dios y tengan inteligencia espiritual, también nos habla de que Cristo nos ha reconciliado con Dios Padre por medio de su sangre. La reconciliación que gozamos para con Dios, la ganó Cristo. Él nos reconcilia con el Padre y debemos mantenernos en esa reconciliación todo tiempo.
    “Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,“ Recordemos que el apóstol Pablo fue un gran misionero. Hizo tres viajes misioneros, andaba en Asia, en Europa y fundó varias iglesias. No tardaba mucho en una iglesia, estaba quizás dos o tres años y se iba a otro pueblo para evangelizar y así al siguiente pueblo y establecía pastores. Él tenía hambre por evangelizar, hubo áreas donde él dijo lo he llenado todo del evangelio. Y él dice: “Yo oro por cada iglesia, ha habido lágrimas, sufrimientos y me interesa que las iglesias sigan adelante.” 
    A la iglesia de los gálatas les dijo que cuando él pasó por ahí evangelizando fue una tremenda  bendición y les enseñó lo más que pudo, pero después llegaron otras doctrinas a los gálatas y fueron fascinados y se empezaron a deslizar con otras enseñanzas y Pablo les llama la atención. También regañó varias veces a la iglesia de los corintios; y a la iglesia de los colosenses les dice: “para que sean consolados sus corazones, unidos en amor,” Dios quiere que cada iglesia cristiana sea unida en Cristo, que haya lazos de amor en una iglesia porque cuando hay amor se soporta. En otras partes dice que sean unánimes, que tengan un mismo ánimo. Dios quiere que fomentemos el amor. y dice: “hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo,” La palabra de Dios es muy extensa, es un libro para toda la vida y el propósito es que tengamos un pleno entendimiento, conocer el misterio de Dios y del Señor Jesucristo, cada año debemos avanzar en eso y Dios nos va revelando a través de la experiencia personal, de ir leyendo la Biblia, los misterios se van a ir descubriendo.
    Dice el versículo 3 “en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. ” Yo escuchaba a pastores que decían la Biblia por más que la leas, por cada vez que la leas vas a encontrar joyas preciosas,
    1 min
  • Dios Da Fuerza al Cansado que Le Espera – Pastor Alejandro Ruíz


    Dios Da Fuerza al Cansado que Le Espera
    Isaías 40:21-31
    21 “¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?
    22 El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.
    23 El convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana.
    24 Como si nunca hubieran sido plantados, como si nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; tan pronto como sopla en ellos se secan, y el torbellino los lleva como hojarasca.
    25 ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.
    26 Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.
    27 ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio?
    28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
    29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
    30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;
    31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”
    Hemos escuchado enseñanzas de este libro, tremendo profeta que fue Isaías, profeta en tiempos difíciles, en tiempos de los reyes, en donde el pueblo se alejaba de Dios y pareciera que estaban jugando. El profeta Isaías en el Nuevo Testamento es comprado con Juan el Bautista, Juan predicó después de 400 años de silencio.
    Isaías 40:18 dice: “¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis?” El versículo 25 dice: “ ¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.” Vivimos en tiempos donde el ser humano tiene que elegir en servir a Dios o a las imágenes. De manera nacional somos un país idólatra. La religión predominante es el catolicismo y estamos sumergidos de imágenes, el hombre queriendo justificar su pecado solo dice: “aquí tengo una imagen y esta va a representar a Dios y delante de ella puedo bailar, tomar, me  va a justificar.” Dice la Biblia que el hombre busca a un carpintero, un herrero y hacen una imagen y dicen que eso va a representar a Dios. Muchos de nosotros vivíamos en idolatría.
    Entonces dice: “¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis? dice el Santo.” ¿A Dios le podemos comparar con una imagen? Hay quienes dicen: “Dios es como tú lo percibas. Nada más amando y tienes a Dios.” Y quieren limitar a Dios, pero Él es Santo, él habita en la santidad. Hay personas que se quieren ser como Dios, hay personas que piensan que por tener un poder terrenal tienen dominio sobre las personas, pero a Dios no se le puede comparar con nadie y nada. Gracias a Dios tenemos su palabra escrita y por ella podemos conocer al Dios verdadero.
    Isaías 40:26 dice: “Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio.” La palabra de Dios nos dice que levantemos la mirada y reconozcamos que hay un Creador de todo el universo, somos parte de una creación. A veces nos hace daño estudiar demasiado, nos enseñan que venimos del chango. En las escuelas nos enseñan humanismo, evolución y dan mucho hincapié en ciertas enseñanzas que van en contra de la palabra de Dios y muchos jóvenes son afectados por esas enseñanzas.
    Dios sabe cuántas estrellas hay, como se llaman cada estrella,
    45 min
  • Cuando Das Algo Dios Lo Multiplica – Pastor Alejandro Ruíz


    Cuando das algo Dios lo multiplica
    Juan 6:1-15
    1 “Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.
    2 Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.
    3 Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
    4 Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.
    5 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?
    6 Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.
    7 Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.
    8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:
    9 Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?
    10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones.
    11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían.
    12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.
    13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.
    14 Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
    15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.”
    El Señor Jesucristo andaba predicando, sanando a enfermos, beneficiando a mucha gente, y gente se reunía para criticarlo, para avergonzarlo en público. Mucha gente lo seguía con diferentes motivos. Estaban en el mismo lugar pero tenían diferentes motivos.
    Aquí habían tomado un tiempo para descansar y llegó una gran multitud para escuchar a Jesús para ver las señales y milagros y dice que eran cinco mil hombres.
    Juan 6:5-7 dice: “Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos? Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer. Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.” Se encuentra una gran multitud, más de cinco mil personas reunidas, ya era una hora avanzada, tenían hambre y el Señor Jesucristo alzó los ojos y vio una gran multitud. Y él preguntó de dónde comprarían pan para que ellos comieran y esto lo hacía para probarlos, quería ver el corazón y la fe de ellos.
    Felipe sacó la cuenta. Un denario era el salario de un día. Eran como sesenta mil pesos  y él dijo que si tuvieran esa cantidad no podían alimentar a esas personas. En ese momento había necesidad, estaba el Señor, los discípulos y la gente hambrienta.
    Hoy en día también vivimos en tiempos de necesidad física y espiritual. Hay gran hambre de la palabra de Dios. Todos los días nos esforzamos por trabajar y estamos preocupados por la comida de la semana, de los gastos con los hijos y queremos saciar esa hambre física y mucha gente hasta dice: “Yo no tengo tiempo, no puedo ir a la iglesia porque necesito tener comida en la casa, si voy a la iglesia para mí sería como perder el tiempo.” Y lo ven como una mala inversión, dejan de ganar dinero si asisten a la iglesia, pero la gente no sabe que hay hambre de la palabra de Dios. Hay que preocuparnos por la comida, hay que trabajar por la comida, pero también hay que estar alimentados espiritualmente, darle la misma importancia. 
    Qué bueno que venimos a la iglesia, pero necesitamos alimentarnos todos los días en nuestra casa, preocuparnos por nuestros hijos para que ellos también estén alimentados espiritualmen...
    41 min
  • Para Tener Una Casa Bendecida Por Dios – Pastor Alejandro Ruíz


    Para Tener Una Casa Bendecida Por Dios
    Hechos 16:25-34
    25 “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.
    27 Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido.
    28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí.
    29 El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas;
    30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?
    31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.
    32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
    33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.
    34 Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.”
    Este es un pasaje muy conocido. Aquí alguien hace la pregunta: “Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?” Creo que muy pocas personas se han encontrado a alguien que le pregunte “¿Como puedo ser salvo?” Es muy raro, pero sí pasa.
    Pablo y Silas estaban predicando la palabra de Dios y después fueron encarcelados. Fueron a la cárcel con inocencia y en vez de quejarse y amargarse empezaron a cantar a media noche y a orar. Estaban agradecidos de padecer por la causa de Cristo y lejos de deprimirse, predicaron el evangelio en la cárcel y vemos  que hubo un terremoto, las puertas se abrieron y había una ley que si el preso se escapaba, el carcelero tenía que morir, entonces él cuando vio las puertas abiertas, pensó que ya se habían escapado y ya se iban a matar, pero le dijeron que no se hiciera ningún daño. Y dice la Biblia “y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?” Él preguntó por la salvación, tal vez los había escuchado cantar y testificar y el Espíritu Santo le guía a hacer esta pregunta y ellos dijeron: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.” Si Dios ha permitido que llegue salvación a nuestra vida, debemos estar agradecidos por quien nos habló de Cristo, esta persona tomó el tiempo, perdió la vergüenza, dejó algunos de sus quehaceres y nos habló de Cristo y los que somos salvos debemos compartir esa salvación.
    Para tener una casa bendecida por Dios es importante que haya salvación en esa casa. Que sea salvo el papá, la mamá, los hijos. Dios quiere salvar a toda la familia. Tenemos la responsabilidad de hacer la lista de oración por toda la familia, tenemos que interceder por nuestros familiares, papá, mamá, hermanos, tíos, sobrinos, etc. Dios quiere que escuchen el evangelio. Nuestros familiares más que nadie deben estar escuchando el mensaje de salvación y es nuestra responsabilidad orar por ellos. Sabemos que hay muchas dificultades con la familia, tal vez hay rechazo, problemas pero sí podemos estar orando por ellos.
    Cornelio hizo un banquete para que su familia escuchara el evangelio. Él no se limitó, hizo una tremenda barbacoa e invitó a su familia para que escucharan el evangelio, no para que bailaran o para que tomaran. Cornelio estaba preocupado para que su gente escuchara el evangelio. 
    Dios quiere que nuestra familia esté recibiendo el plan de salvación. Cada cristiano debe ganar almas cuando menos a una persona cada día, y en los horarios de ganar almas cada cristiano debe estar en esa reunión. Los cristianos maduros no se deben perder la hora de oración que se tiene como iglesia ni la reunión para ganar almas. No podemos seguir poniendo pretextos como que no tenemos tiempo, Dios nos ha dado suficiente tiempo para desenredarse de los compromisos y tener tiempo...
    49 min
  • La Bendición de Diezmar – Pastor Alejandro Ruíz


    La bendición de diezmar
    Malaquías 3:6-12
    6 “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.
    7 Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos?
    8 ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.
    9 Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.
    10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.
    11 Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.
    12 Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos.”
    El libro de Malaquías es el último libro del Antiguo Testamento, después de Malaquías hubo un silencio de 400 años. La palabra de Dios se despide con el pago de los diezmos y después hubo 400 años de silencio.
    Dios bendice a los cristianos que diezman, que oran, que leen la palabra de Dios, que vienen a la iglesia  que sirven, que se involucran. El pago de los diezmos es algo que Dios ha mandado, no es idea de ningún hombre. Dios así lo planeó. La verdad es que Dios no necesita de nuestros diezmos, no necesita de nosotros, pero hay una obra terrenal entre los cristianos que sí necesitan los diezmos para que la iglesia siga adelante. Dios quiere ejercitar nuestro corazón.
    Malaquías 3:6-7 dice: “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos?” El pueblo de Dios, Israel había pasado por muchos problemas, ya había pasado el tiempo de los jueces y reyes y hemos leído que cuando eran bendecidos por Dios poco a poco se iban apartando de Dios, y otra vez venían castigos, consecuencias y otra vez el pueblo de Dios volvía nuevamente a él. Y parecía que el pueblo estaba jugando con Dios, como diciendo: Si me bendices, me acerco; y si estoy bendecido, me empiezo alejar. Así iban y venían, el pueblo de Dios estaba jugando con él y ya se habían hecho religiosos, se habían acostumbrado a sacrificios, a fiestas, pero su corazón ya no estaba involucrado en ello. Hay una parte del libro de Isaías donde dice que los sacrificios que hacían le daban asco a Dios, él quería su corazón, que quisieran estar en sus caminos.
    Dice Malaquías 3:6 “Porque yo Jehová no cambio” Dios no cambia, Él es eterno, su palabra no cambia, pero desafortunadamente nosotros como cristianos si cambiamos. Algunos podemos ser de doble ánimo. De repente estamos bien y luego nos desanimamos y para que un cristiano se desanime no se necesita mucho, con poquito se anda desanimando, es bien difícil animarlo, pero para desanimarse con una simple mirada. Dios no cambia, sus promesas no cambian. 
    “…hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes,” Ya hemos leído la palabra de Dios en otros años y qué bendición que la volvemos a leer, pero qué triste que nos empecemos a apartar de Dios, “ y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros,” Si nosotros nos volvemos a Dios, él se vuelve a nosotros. Y el pueblo dijo “¿En qué hemos de volvernos?” Ellos estaban confrontando a Dios y podemos leer el libro de Malaquías y Dios hace varias preguntas y Dios les pudo haber dicho muchas cosas como vuelvan a leer la palabra de Dios, vuelvan a su primer amor,
    50 min
  • Masculinidad Bíblica: La Herida Paternal – Misionero Kevin Taylor


    Masculinidad Bíblica: La Herida Paternal
    Efesios 1:1-6
    1 “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso:
    2 Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
    3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,
    4 según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,
    5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad,
    6 para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,”
    Si has notado, los hombres y las mujeres son bien diferentes y eso es bueno. Una de las diferencias es que cuando un hombre tiene una cicatriz es algo bueno, nos jactamos de nuestras heridas. Tengo una por dos golpes de fútbol americano que me dieron en mis tiempos y sí me gustan esas heridas, pero aparte de eso sin lugar a dudas porque cada hombre fuimos engendrados por un padre imperfecto hay otra herida en silencio que se llama ‘’La herida paternal’’ y gracias a Dios por hombres que han leído la Biblia, han tomado en serio el mandamiento de Dios, de instruir al niño en su camino para que cuando fuere viejo no se aparte de él. ¿Cuántos hombres han visto en la tierra que ellos mismos han sido ese Abraham criando a su Isaac en el camino de la fe? Pero por tantos hombres que ahí existen y han sido fieles, presentes y amorosos, también hay padres ausentes, distantes y crueles y ellos han criado a todo ser humano. 
    Todos hemos sido afectados por la manera en que hemos sido criados en nuestra niñez y mi idea es alzar los ojos de cada uno de nosotros arriba y que encima del ejemplo imperfecto de nuestros padres terrenales, coloquemos la vista sobre aquel Padre perfecto que ha estado en todo el proceso, moviendo en muchas circunstancias para que fuéramos adoptados hijos suyos. 
    Hay hombres que llevan una herida, no solamente llevan la cartera, las llaves, también llevan esa herida paternal en silencio y tenemos que hablar de eso para identificarlo y luego para que el Padre celestial lo sane. Primeramente quiero mencionar a:
    Padres de omisión 
    Ellos afectaron nuestras vidas no tanto por lo que hicieron, sino por lo que no hicieron y quiero mencionar cuatro tipos de padres de omisión.


    El padre que nunca estuvo


    Hay personas que si su papá entrara al templo, no sabrían quién es porque él les engendró, era suficientemente hombre para engendrar, pero suficientemente cobarde para criar y quizás le han dicho que allá en otro pueblo tiene otros hijos y está envuelto en sus vidas pero en la suya no, pero es el padre que nunca estuvo y su ausencia le ha marcado fuertemente hasta la fecha.


    El padre que estuvo y se fue


    El dejó a tu mamá por otra mujer, tal vez las presiones de la vida eran demasiadas pesadas para él así que se desapareció, simplemente se levantó, agarró sus cosas y se fue y dejó una casa vacía, una silla vacía en la mesa y un vacío en tu corazón y hasta la fecha eres marcado por el papá que estuvo y se fue.

    * Ausente pero presente

    Es el papá que visita de vez en cuando. Quizás tuviste esta clase de papá en tu vida. Siempre los visitantes son de bendición. Cuando el plomero viene arreglar la tubería, cuando no hay luz viene el electricista arregla las cosas, es una bendición que otros hombres visitan, pero cuando el papá solamente viene de visita es una maldición y típicamente está clase de hombre por la culpa que trae en la mente por no estar ahí a lo diario trae muchos regalos, viajes a Disneyworld, aretes de oro, siempre llega con un bate de beisbol para su niño y siempre que visita el niño está pensando: “Está vez papá se va quedar’’,
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