Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

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Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida episodes

  • Nuestro Gran Dios: Fiel – Hno. Kevin Taylor


    Nuestro Gran Dios: Fiel
    Lamentaciones 3:22-23
    22 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
    23 Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”
    Una persona sabia dijo una vez: “Las promesas son tan fuertes solamente como la persona que las dio.” Eso me recuerda a un hombre en EE.UU, que era un entrenador de un equipo de fútbol americano en el estado de Mississippi. Y le preguntaron: “¿Algún día acaso vas a salir de Misisipi?” Y él dijo que solo en un ataúd, diciendo que estaría de por vida, pero el otro año, estaba en otro estado, porque le ofrecieron más dinero. Eso muestra algo. El hombre por más que promete tiende a ser muy infiel. No solamente un entrenador de fútbol americano, también los políticos que prometen y al final consiguen el voto y se olvidan del que votó por él, y tristemente son infieles. Y cuántas mujeres fatigadas, deprimidas viven en un valle de tristeza, llevando el deber doble de una casa y criando hijos como madres solteras por un hombre que prometió “hasta que la muerte nos separe”, pero intercambia mujeres como si fuera un par de calcetines, hombres infieles a sus esposas. Cuántos jóvenes deprimidos gimen en su corazón por el hombre que se llama papá que abandonó ese hogar, dejó un hueco vacío en el corazón, hombres que dicen ser papás pero marcan la vida de sus hijos, por causa de su infidelidad. No vemos ya fidelidad en el hombre.
    Tristemente, hay hombres más fieles a una compañía de Internet que a sus esposas, han tenido tres esposas, pero son fieles a total play o una marca de celular, pero no son fieles a su iglesia. Hay hombres que son como ranas brincando de iglesias en iglesias, no son fieles a la casa de Dios. Cuántas iglesias van cojeando de año en año, necesitando obreros porque hay hermanos cometas que de vez en cuando ayudan, pero no se pueden contar con ellos, porque el hombre tiende naturalmente, a ser muy infiel. Por eso, tenemos una iglesia para motivarnos a la fidelidad.
    Prometemos el 1 de enero que vamos a leer la Biblia y ser vegetarianos, pero para el 3 es pura tele y no Biblia y solo McDonalds. No somos fieles. No está en nuestra naturaleza, pero gloria a Dios, podemos alzar los ojos encima de la ruina humana y fijarnos en un Dios que siempre es Fiel. Nuestro Dios es fiel siempre.
    Cuando él dice algo no rompe el contrato después, él promete y él cumple, nada ni nadie lo detiene porque él es Dios de fidelidad. 
    1. Su nombre revela Su Fidelidad
    La palabra de Dios nos dice en Deuteronomio 7:9 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones;” ¿Con quién está Dios hablando? Con un pueblo infiel. Nuestro Señor, Dios Jehová, les había dado el maná cada día en sus pies en el desierto, por más de cuarenta años y aun así, se quejaron de la comida, les envió profetas, palabras de gracia y ellos a lo largo del tiempo, los apedrearon, mataron a otros, pero Dios era fiel. Dios era fiel al pueblo de Israel. Y cuando nuestro Señor Jesucristo empezó a sanar a sus seres queridos que tenían problemas de ceguera, de lepra, aún así decían que su poder era de Satanás, que era un hijo de ramera y criticaron al Señor Jesucristo, y cuando el mismo emperador gobernador romano no quería crucificarlo, ellos dijeron: “¡Crucificale! ¡Crucifícale!” Por causa de su infidelidad, por causa de su furia, de su rebeldía, pero lo que nosotros sabemos de la palabra de Dios es que los judíos no fueron fieles a Dios, pero él ha sido fiel a ellos. Hasta la fecha en Israel, recientemente hubo un grupo de misioneros cristianos que llegaron a Jerusalén y repartieron el Nuevo Testamento y el mismo alcalde de Jerusalén dijo que quemaran esos libros.
    Los judíos hasta la fecha tienen un libro que se llama el Talmud. En este libro ellos cambian el nombre de Jesús que quiere decir Salvador...
    53 min
  • Conociendo Las Temporadas De La Vida – Hno. Kevin Taylor


    Conociendo las temporadas de la vida
    Hace años atrás, hubo un hombre que inventó el radar y se inventó para poder desde lejos medir la velocidad, era una manera de espiar a la gente; ¿Has conocido la fotomulta? El hombre que inventó el radar, algún día, estuvo yendo a  alta velocidad y pagó un  precio, entonces sus actos tuvieron consecuencias después. Otro ejemplo de esto es que había un hombre arquitecto, y el Estado de Nueva York le dijo que diseñara una cárcel de alta seguridad que intimidara a la gente, de hecho le llaman ‘las tumbas’ y la diseñó. Después de algún tiempo, ese mismo hombre había cometido un delito de defraudación y lo pusieron en la misma cárcel que había diseñado. Esto es un pequeño ejemplo de lo que se llama la ley de la siembra y de la cosecha. Lo que nosotros hacemos en una temporada de la vida, va a tener consecuencias después en la vida.
    Necesitamos considerar como padres las temporadas de la vida en nuestros hijos, para que en ciertos momentos, hagamos ciertas cosas para que el fin o para que la última temporada de la vida de nuestros hijos sea de bendición y éxito; porque no estamos solamente criando hijos, estamos criando futuros esposos, futuros siervos de Dios en la iglesia, futuras madres, futuras grandes mujeres de Dios en la iglesia; y no es sabio solamente vivir con el hoy en mente, sino en el futuro cuando estamos criando a los hijos. Hay que pensar a largo plazo lo que está ocurriendo en la vida de nuestros hijos.
    ¿Sembrarías en diciembre? ¿por qué? porque no es el tiempo indicado, estás fuera de tiempo. Es un buen acto, pero está fuera de tiempo. ¿Has visto la locura de un padre tratando la lógica con un bebé? Yo lo he visto. En un restaurante, mi sobrina que es una bebé empezó a gritar, entonces mi cuñado se levantó y le dijo a una bebé que no habla todavía que si seguía portando así la iba a sacar del restaurante. ¿Ese es un buen consejo para después en la vida? Sí, pero no está en la temporada correcta. Además ¿no has visto a padres que consienten tanto a sus hijos de veinticinco años? No les exigen trabajar, ellos pueden estar en la casa, jugar videojuegos, comer helado todo el día y los tratan como niños de cinco años. ¿Notas que hay ciertas cosas para ciertas horas y ciertos tiempos? 
    Conocí a un hombre en el colegio y siempre daba risa porque cuando se trataba de conocer a una muchacha, él siempre se emocionaba demasiada, era la clase de hombre que decía: “Tus ojos son verdes” y a la segunda cita decía: “Siempre pensé en tener hijos con ojos color verde.” Y ¿es bueno mencionar con una mujer tener hijos con color verde? Sí, pero eso es después de la boda. Es una buena conversación, pero no es a tiempo. De hecho la Biblia dice en Cantares no despiertes al amor antes de tiempo. 
    Hay ciertas conversaciones que debemos hacer. Hay padres que nunca dan ninguna clase de disciplina física a sus hijos y luego esperan hasta que tienen quince años y les pegan como si fuera un burro. Eso está fuera de tiempo. Hay momentos para ciertas conversaciones, hay que hablar el trato con el sexo opuesto con nuestros hijos, sobre la intimidad física en el matrimonio, sí,  en ciertos momentos, pero si esperas hasta los diecisiete años de tus hijos para tener la primera plática, es muy posible que llegaste tarde, es muy posible que estás sembarando en diciembre.
    Hay que considerar este asunto muy importante para que tú como papá o mamá, seas sabio en ciertos momentos con tus hijos.
    Salmos 127:3 dice: “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.” La Biblia compara un hijo con una herencia. ¿Qué era una herencia en tiempos bíblicos y hasta la fecha en ciertos lugares? Una herencia en mi país, es una cantidad de dinero; una herencia en tiempos bíblicos era un terreno que necesitaba ser arado, sembrado y regado y obviamente cosechado. 
    La Biblia compara un hijo con una herencia.
    46 min
  • Nuestro Gran Dios: Auto-Suficiente – Hno. Kevin Taylor


    Nuestro Gran Dios: Autosuficiente
    Hechos 17:16-27
    16 “Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría.
    17 Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.
    18 Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.
    19 Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas?
    20 Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto.
    21 (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.)
    22 Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;
    23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.
    24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,
    25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.
    26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación;
    27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.”
    Hace años atrás, en un avión, el famoso campeón de boxeo Muhammad Ali, estaba viajando. Él fue un hombre de mucho orgullo, era muy intimidante y él en el avión no tenía su cinturón y la azafata le dijo que se abrocha  su cinturón y él con su orgullo respondió: Superman no necesita abrochar su cinturón y ella con mucha sabiduría respondió: “Superman tampoco necesita un avión, abroche su cinturón.”
    Hasta Muhammad Ali en sus últimos años cuando le dio la enfermedad, se dio cuenta que un hombre atleta, famoso y rico, al final de cuentas es un hombre no autosuficiente, sino dependiente de otros para tener su existir. 
    Para vivir y existir, tú dependes de cosas externas. Un ser humano no dura más de tres o cuatro minutos sin aire o va a morir; no durará más de tres o cuatro días sin agua o líquido para poder continuar viviendo.  
    La persona más atlética, más rica, más educada, más saludable, más joven, o más musculoso, no depende de sí mismo para existir sino depende de Dios. Lo sepas o no, no eres autosuficiente
    La vida es un círculo. El hombre nace sin pelo, sin dientes y en pañales y en ochenta años después, sin pelo, sin dientes y en pañales, dependiendo desde bebé que alguien le cuide y llegando a los ochenta o noventa dependiendo que otros le cuide. Pero, tengo buenas noticias: Dios no es así. Él no depende de nada ni de nadie para mantenerse vivo. Nuestro Dios no es el Yo necesito, sino el YO SOY. Él determina, él dice, él decreta y así es. 
    Lo que quiero decir es que Dios es todo suficiente. Dios usa hombres y mujeres, pero Dios no necesita hombres y mujeres. Nadie en este mundo es necesario, solamente Dios. Él es auto suficiente. 
    Si eres una persona devota y religiosa, y piensas que vas a ser salvo con asistir a tu iglesia, con persignarse, o haciendo un sacramento como que Dios necesitara algo, o poniendo comida al pie de un santo, Dios no te pide tu ayuda, él es suficiente para salvar. Cristo no dijo ayúdame, sino consumado es. Él es todo suficiente para salvar.
    Si eres alguien que económicamente has salido de una condición de pobreza,
    54 min
  • Escuela Dominical: Si Me Dieras Bendición – Pastor Erik Domínguez


    Si me dieras Bendición
    1 Crónicas 4:9-10
    9 “Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor.
    10 E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.”
    La oración de Jabes como que no es un tema muy mencionado en iglesias bautistas fundamentales, pero está en la Biblia y para muchos, quizás, la oración de Jabes es algo como medio raro, alocado, como que no se adapta a los canon que nos han enseñado, pero está en la Biblia, y si está en la Biblia se tiene que predicar.
    En este año, en nuestra iglesia es el año de la oración. Estamos haciendo énfasis en la oración y por eso quise hacer este estudio de la oración de Jabes.
    Jabes fue más ilustre que sus hermanos y la palabra “ilustre” quiere decir que fue más destacado, más noble, o mejor que sus hermanos. 
    Toda doctrina cristiana, tiene dos extremos y los dos son igualmente malos. Has escuchado a esos predicadores de la prosperidad, que dicen: “Dios quiere que seas millonario” eso es un extremo malo de la administración de los bienes que Dios nos da, pero también tenemos el otro extremo que frecuentamos nosotros como bautistas fundamentales y es el falso concepto de la pobreza cristiana que dice: “Pues yo con que medio viva, medio coma, medio vista.” Eso también está mal y sacamos de contexto todos los textos. Está un extremo en cuanto a evangelismo, “Ve, y gana almas aunque no te sepas los libros de la Biblia y echa mentiras”; pero también están los del otro lado: “Yo no predico el evangelio puerta por puerta porque el Señor añade a la iglesia los que han ser ser salvos”. Y los dos extremos son malos. Unos ya perdieron el enfoque y los otros no quieren hacer nada por Dios. Todo el secreto en la vida cristiana es balance. Ni muy muy, ni tan tan. Y si aprendes a tener un balance, vas a estar bien.
    La oración también es una doctrina cristiana que está muy desbalanceada. Tenemos a lo que decretan y arrebatan y eso no es bíblico, pero también tenemos a los que dicen: “Yo nada mas oro que se haga la voluntad del Señor”, y eso es un pretexto para no orar. Pero Jabes buscó mas, buscó ser más ilustre. Eso quiere decir que Jabes no estaba contento con su situación. Si tú ya estás en Cristo deberías buscar más para la gloria de Dios. La Biblia dice que cuando están en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio y luego dice Pablo: “Corred, de tal manera que lo obtengáis.” Te imaginas a un atleta preparándose por años, preparándose toda su vida para correr en las olimpiadas, fue seleccionado, hay pocos competidores y lo entrevistan y le preguntan que qué espera de esa carrera y que dijera: “Con que esté, es ganancia. La meta no es ganar, es participar.” No es cierto, la meta es ganar. No sé tú pero a mí no me gusta irle a un equipo perdedor, me gusta irle a un equipo ganador. Si yo puedo ser mejor, voy a ser mejor. Si yo puedo ser mejor predicador, me voy a esforzar, voy a invertir, y voy a orar sobre todo para que Dios me dé más gracia y más poder para hacer mejor mi trabajo. Si yo estoy casado voy a buscar tener un mejor matrimonio cada vez. No me voy a conformar, “pues ahí medio nos aguantamos.” No es el propósito por el cual Dios hizo el matrimonio, él hizo el matrimonio para disfrutarlo.
    En agosto mi esposa y yo vamos a cumplir diez años de casados, por la gracia de Dios nunca le he gritado, no le ofendido en estos diez años, he disfrutado mi matrimonio como no tienes idea. El propósito no es decir: “Yo no sabía que este viejo era mañoso, nada más estoy por los hijos.” Y si es así estás viviendo y desaprovechando la oración.
    El propósito de Dios para tu vida, para tu trabajo no es para que te mal paguen. Si puedes ser mejor en tu trabajo hazlo.
    51 min
  • La vida Cristiana – Hno. Edgar Jara


    La Vida Cristiana 
    Mateo 13:1-9
    1“ Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.
    2 Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.
    3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.
    4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.
    5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
    6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
    7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
    8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
    9 El que tiene oídos para oír, oiga.”
    El Señor Jesucristo les habló a todos los judíos que estaban reunidos les dijo algo que ellos podían entender. Y les dijo algo muy básico “He aquí, el sembrador salió a sembrar.” Quién no ha visto cómo se siembra. La semilla debe caer en buena tierra, si no cae en buena tierra, jamás germinará, y jamás dará su fruto.
    La vida cristiana es para cada uno de nosotros, lo mejor que nos ha ocurrido, lo mejor que nos ha pasado en nuestra vida. Tú quizás vas a poder decir: Yo creo que mi mejor día fue cuando me compre mi casa, o cuando me compre mi primer coche,  o cuando nació mi primer hijo. Yo creo que el verdadero y mejor día de nuestra vida es cuando tuvimos un encuentro personal con Jesucristo, haberlo aceptado como Salvador personal. Ese es el mejor día.
    Llevábamos una vida desordenada, una vida que no llevaba a nada bueno, simplemente nada más blasfemábamos contra Dios. La vida cristiana es una vida de obediencia a Dios, el camino por el cual andamos confiados; y tenemos que definir nuestra verdadera posición, analizar nuestra vida y decir: yo he confiado en Dios, mi corazón está listo para que caiga la semilla. 
    Sabemos que la semilla es la palabra de Dios y está sembrada en cada uno de nuestros corazones, es la que debe florecer y dar su fruto.
    Dios nos conoce, sabe cómo somos, sabe que corazón cargamos cada uno de nosotros, el Señor pesa los corazones.
    A veces podemos sentirnos como sembradores, y vamos con personas que no conocen a Dios y les hablamos y algunas quieren y otras no, y nos dicen: “mejor después”, “eso no es para mí” nos dicen que estamos con nuestro afán, pero eso es lo mejor que nos pudo haber pasado.
    Cuán fácil es caer en el engaño de quienes aparentan ser genuinos, cuando sus corazones no son fieles al Señor, los corazones están cerrados, son como la semilla que cayó en el camino. Una semilla que cae en el camino, es pisoteada por las bestias, por el arador y nunca crece y si crece va a ser pisoteada. La semilla que cayó en los pedregales, entre las piedras, nunca va a crecer. Las plantas no florecen en las piedras. Una semilla que cae sobre los espinos, jamás va a florecer, los espinos la van a ahogar, pero hay semilla que cae en buena tierra.
    1. Los del junto al camino
    Dice Mateo 13:19 “Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.” Cayó en un corazón cerrado, un corazón indiferente, un corazón que no entiende la importancia de Cristo, no entiende lo que es sembrar la preciosa semilla. Un corazón indiferente es aquel que no le importa, se le enseña, se le exhorta, incluso puede leer la Biblia, pero no la entiende porque es indiferente. Una semilla que cayó junto al camino, no crece, ni florece y vino el enemigo y fue arrebatada.
    Un corazón inconveniente es un corazón que no le interesa, no le conviene hacerlo, es un corazón que no le importa lo que pase dentro o fuera de la iglesia, fuera puede vivir como quiere y dentro hace lo mismo, esa es la semilla que cayó junto al camino,
    37 min

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