Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

Download on the App Store

Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida episodes

  • Nuestro Gran Dios: Dios Omnisciente – Hno. Kevin Taylor


    Nuestro Gran Dios: Dios Omnisciente
    Salmos 139:1-8
    1 “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
    2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos.
    3 Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.
    4 Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
    5 Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano.
    6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender.
    7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?
    8 Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.”
    Hace varios años atrás, en una conferencia de pastores, un pastor de renombre en E.U. estaba dando varias noches de predicación y antes de la primera predicación, llegó una pareja para saludarlo y decirle: “Para nosotros es un gran privilegio escucharle predicar.” Se sentaron en la primera banca y pocos minutos entrando en la enseñanza, estaba el hombre con los ojos cerrados, con la boca abierta y roncando y estaba el pastor medio molesto diciendo: “Me acaba de decir que era un privilegio venir y escuchar la predicación y entrando cinco minutos después, está roncando ¿que pasa?” pero el pastor dijo: “Vinieron de lejos, está cansado.” Segunda noche, misma historia. Y el pastor estaba a punto de decir: “Hermano, ponte las pilas, si viniste para escuchar predicación.” Pero terminando la conferencia, la esposa de este hombre dijo: “Pastor, gracias por su paciencia. Hace algunos meses mi esposo fue diagnosticado con cáncer terminal y los doctores le dan semanas o meses de vida por mucho y dice que usted es uno de sus predicadores favoritos que ha escuchado en la radio y él mismo lo considera un honor escucharlo, pero perdonelo, es que está con mucho sueño. Por su condición ya no le dan quimioterapias, solo pastillas y eso le hace dormir.” El pastor estaba aprendiendo una gran lección. Por no conocer todo el panorama de algo, hacemos juicios y juzgamos mal porque somos humanos.
    En 1884, el presidente de Harvard, Charles Elliot, estaba en su oficina con sus ocupaciones y llegó una pareja para verlo y era una pareja humilde, y ellos dijeron: “Queremos dar una contribución económica en memoria de nuestro hijo. Él acaba de fallecer y queremos dar algo para dar en su nombre.” El señor Elliot viéndolos con ropa común los descartó, y dijo que querían dar una beca nada más. Ellos dijeron que era algo más considerable, pero él dijo: “Ustedes no pueden porque no tienen lo necesario.” Entonces ellos fueron a California y donaron 26 millones de dólares a nombre de su hijo. Su nombre era: Leland Stanford Jr. Y hasta la fecha Stanford ha llegado a ser el Harvard de la costa occidental de E.U. Qué mal juicio por no saber todos los detalles.
    Acabo de contarte dos historias, de un hombre piadoso, un pastor, y de un hombre educado, un presidente de una universidad, pero ambos con ciencia limitada. Quiero presentarte que nuestro Dios no es limitado en su ciencia, que nuestro Dios no es una persona que necesita adivinar acerca del futuro o que alguien le informe de nuestro pasado, tenemos un Dios que es grande en ciencia, más que grande, él es el Dios omnisciente, él lo sabe todo. 
    Hay un problema con nosotros. Muchos fuimos católicos y en el catolicismo nos acostumbramos a designar a nuestro “dios” en un solo lugar. Pensamos que esa virgen o esa imagen esta en una capilla, vamos, nos hincamos, y nos vamos y tomamos nuestras chelas y fumamos marihuana y vivimos nuestra vida porque ese dios vive en un solo lugar y no nos ve; tiene ojos, pero no ve porque es imagen nada más. Pero al Dios que quiero presentarte si tiene ojos y los ojos de Jehová están en todo lugar viendo a los buenos y a los malos y si ese atributo de Dios existe, yo creo que debe cambiar la vida de Kevin porque viví momentos esta semana do...
    48 min
  • Escuela Dominical: Los Proverbios | Parte 2 – Hno. Kevin Taylor


    Escuela Dominical: Los Proverbios
    El libro de Proverbios nos enseña cómo instruir a nuestros hijos, cómo criarlos y cómo bendecirlos. En México ¿cuáles son los errores comunes que cometemos en cuanto a la crianza de nuestros hijos? Hay muchos que crían a sus hijos diciendo: “Les voy a dar lo que nunca tuve.” Y está bien querer tener gastos pagados en la casa, pero muchos van criando a sus hijos reaccionando a lo que no tuvieron y en medio de eso hay un materialismo que se llena en el hogar a expensas de valores espirituales. También dejar la responsabilidad de los padres a los abuelos, no poner límites y cuidado si fuiste corregido con papá militar en casa, tu dices: “yo voy a hacer lo opuesto a lo que me hicieron mis padres” y van sin ningún límite y eso en el libro de proverbios ¿es recomendable? Dice: “El hijo consentido trae vergüenza a su madre.” Otros errores es amenazarlos, prometerles y no cumplirles, no corregirlos para que no se molesten, como Elí que no los estorbaba, criar más al perro que al hijo.
    Vimos que los proverbios son breves y aplicables. No son enciclopedias, no son el libro de crónicas, no es un libro histórico o profético, son dichos cortos que cabrían en una taza de café. También son excelsos en sabiduría porque la fuente de sabiduría del libro de Proverbios no era de las universidades de Egipto o de Babilonia, sino que vino de parte de Dios a través de Salomón.
    Los Proverbios son un manual para criar a nuestros hijos. ¿Está Jehová Dios interesado en lo que se enseña o pasa en nuestro hogares? El libro de Deuteronomio es un libro de leyes nacionales para Israel, pero ¿dónde iba a ser transformada la nación? desde la casa. Entonces, la Biblia nos dice en Deuteronomio 6:4-7 “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.” ¿Quién está escribiendo estas palabras? Moisés. ¿Cuál es el oficio de Moisés? Un profeta, un gran profeta de la Biblia. Escribió los primeros cinco libros de la Biblia. Al leer estos versículos ¿es trabajo de Moisés educar a nuestros hijos personalmente? No. Los padres desde la casa deben transmitir el conocimiento de Dios.
    En Israel, tanto como en la iglesia, cada casa es un seminario y cada padre es un maestro de teología y cada hijo es un alumno y aprenden acerca de Dios. Ellos aprenden por nosotros. El trabajo aquí, según la Biblia, es de papá y de mamá, en momentos cotidianos. acostándose, caminando con ellos. Mis hijas están en la etapa de que quieren una historia y por más que estoy cansado trato de contarles una historia y estoy inventando historias y dándoles versículos porque hay algo que se marca y mientras que ese cemento de su corazón está todavía fresco uno puede moldear el corazón antes de que se endurezca, para que no necesite, años después, llamar a un pastor, a un autor de libros cristianos. Los hijos en casa necesitan aprender de papi y de mami quién es la persona de Dios. 
    ¿Cuántos años pasaron entre Moisés y Salomón? Dice 1 Reyes 6:1 “En el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de Israel salieron de Egipto, el cuarto año del principio del reino de Salomón sobre Israel, en el mes de Zif, que es el mes segundo, comenzó él a edificar la casa de Jehová.” ¿La casa de Jehová es importante? La Biblia está conectando a dos personajes muy grandes: Salomón y Moisés. Para Moisés era importante la educación cristiana desde la casa. Moisés tuvo el tabernáculo en sus días. Solomón no iba a construir un tabernáculo sino el templo y la Biblia nos marca cuantos años hubo entre estos dos sucesos, fueron 480 años y en esos 480 años, ¿Dios cambió su postura de que era trabajo de que los papás educaran a sus hijos? No.
    43 min
  • Dios Grande En Santidad – Hno. Kevin Taylor


    Dios: Grande en santidad
    Isaías 6:1-7
    1 “En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.
    2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.
    3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.
    4 Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo.
    5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.
    6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas;
    7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.”
    Da Vinci pintó La última cena de Jesús y sus discípulos. Pintó uno por uno a todos los discípulos, pero no podía terminar la pintura y estaba en turbación en su mente y decía: “No puedo terminar porque no me atrevo a pintar el rostro del Señor Jesucristo. Él es demasiado glorioso y excelso para mí.” Y yo sé que es cosa de religión, es una reliquia, cosa que no creeremos, pero quiero usar esto para decir que para un pecador como yo explicar la santidad de un Dios que es tan Santo que se estremece hasta el cielo, yo sería el menos indigno para describirte la gloriosa pureza de nuestro Dios, no lo puedo hacer, es como un hombre ciego que describe la belleza de un paisaje, o un sordo describir las notas de una sinfonía, pero voy a tomar el texto y explicar lo que la Biblia dice de la gran santidad de Dios. 
    La Biblia dice en Salmos que debemos adorarle en la hermosura de su santidad. Nuestro Dios es un Dios hermoso y lo hermoso de él es que está sin contaminación, sin mancha, él es glorioso.
    ¿Qué quiere decir santo? La palabra santo quiere decir: estar completamente libre de cualquier impureza moral, sin pecado, sin imperfección. La santidad de Dios es su atributo que le hace estar separado de todo lo que causa pecado o mentira. Le causa a la santidad de Dios no solo ver la justicia, sino amarla; no solamente observar el pecado sino odiar el pecado. La razón de que haya un cielo donde ninguna mentira puede entrar es porque es la morada eterna de Dios, y la razón de que haya un infierno es porque hay un Dios tres veces santo que no deja de ser santo. Gracias a Dios él es un Dios de compasión, que es un Dios un Dios de misericordia y paciente, pero por encima de todo tenemos un Dios grande en santidad.
    1.Un ejemplo de mortalidad
    Vemos cuánto la gente deposita tanta esperanza en otro mortal político y tantas promesas de tanta gente que no va a cumplir ¿por qué? El capítulo 6 empieza con un ejemplo de mortalidad. “En el año que murió el rey Uzías” Dios siempre incluye cada jota y tilde para enseñarnos algo y primeramente vemos aquí un ejemplo de mortalidad.
    ¿Quién era el rey Uzías? Su reinado fue de 50 años en total. Su nombre quiere decir la fuerza de Jehová y así como Dios le prestó fuerza, él también se alejó de ese Dios; y sin ofender a nadie, porque yo soy fanático de la selección mexicana, no soy americanista, ni de cruz azul pero cada cuatro años soy tricolor, pero hay que ser honestos, siempre termina bien pero siempre terminan mal. Y el dicho es: Juegan como nunca y pierden como siempre. 
    Uzías empezó bien pero terminó mal. Tenía humildad, liderazgo, tuvo santidad en su vida, pero poco a poco se perdió en él, el temor de Dios. Llegó a ser leproso cuando se ensoberbeció y aun en su lepra no buscó a Dios sino que murió aislado con una enfermedad grave. Y hay una lección aquí. Aun los reyes que tienen poder sobre otros hombres, no tienen poder sobre la muerte,
    56 min
  • Escuela Dominical: Los Proverbios | Introducción Básica – Hno. Kevin Taylor


    Los Proverbios: Introducción Básica
    Proverbios es un libro muy práctico y abarca muchas áreas de la vida y hay dichos cortos, pero llegamos al capítulo 8 y 9 y hay una mujer llamada sabiduría y otra mujer llamada la necedad y todo ser humano, va a tomar un camino en su vida de sabiduría o de necedad y el libro de Proverbios existe porque el llamado del mundo es muy fuerte, pero cada hijo, antes de recibir el llamado del mundo debe tener un equipo de mentores, papá y mamá desde adentro de la casa para ayudarle cuando él se enfrenta con ese choque.
    Proverbios 1:1 “ Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.” Y luego de darnos a conocer quién escribió el libro, un hombre infundido por la sabiduría de Dios y  gracias a Dios, que Salomón, no solamente educó a otros reyes y reinas que iban a escucharlo, sino que él nos dio un libro de 31 capítulos. Es un libro que necesitarás para cada día. 
    ¿Por qué se escribió el libro? Continúa diciendo el capítulo:
    2 “Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes,  
    3 Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad;
    4 Para dar sagacidad a los simples,Y a los jóvenes inteligencia y cordura. 
    5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo,
    6 Para entender proverbio y declaración, Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
    7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”
    La idea del libro de Proverbios es sencilla. Cuando nuestros hijos nacen, estamos supervisandolos y a veces controlando muchos aspectos de su vida. Pero sabemos que Dios les ha dado dos pies y algún día los van a usar para salir de nuestra casa a un mundo y en el mundo van a recibir una llamada de una dama llamada sabiduría y de una ramera llamada necedad. Nuestros hijos van a  tomar decisiones y ¿qué necesitan nuestros hijos? El temor de Jehová.
    El Temor de Jehová debe ser nuestra meta número uno como padres para infundir en nuestros hijos. Sabemos que ellos pueden vivir en sus primeros años con un temor de nosotros y deben tener un nivel de temor y respeto para los padres porque somos nosotros los representantes de Dios en su vida, pero eso no va a ser suficiente porque eventualmente papá y mamá no pueden supervisar cada sitio de internet que visitan, cada lugar donde van, cada amigo que hacen, o cada cosa que hacen cuando nadie los están mirando, pero mi idea es esto: Que sepan que alguien siempre los va a estar viendo: Dios. Por eso dice: los ojos de Jehová están en todo lugar viendo a los buenos y a los malos.
    Tomemos el entendimiento básico de este libro para ir aplicándolo a nuestras vidas como padres. La tarea de criar hijos en cualquier época es grande. Y si otras personas malvadas en los días de Salomón tenían acceso a los oídos de su hijo Roboam que pudiesen perjudicar su vida en una sola noche ¿cuánto más nosotros en una época de tecnología? Más gente que nunca tiene acceso a nuestros hijos a través de muchos medios. Este libro es crítico si vamos a criar a nuestros hijos de una forma exitosa.
    Vamos a ver que es el libro de Proverbios. Los Proverbios son dos cosas: 
    1. Los proverbios son breves y aplicables.
    El libro de Proverbios en cuestión de todos los 66 libros de la Biblia, es un libro bastante único. Hay libros históricos, que nos habla de guerras y reyes y qué hicieron. Hay libros proféticos: Apocalipsis y Daniel que nos enseña cosas futuras. ¿Proverbios es un libro histórico o profético? No. Proverbios es un libro lleno de dichos cortos de mucha sabiduría; son breves y aplicables.
    El libro de Proverbios nos enseña algo: Que Dios que nos hizo a su imagen. Él sabe cómo aprendemos. No aprendemos absorbiendo información como enciclopedias, sino con dichos cortos. Por ejemplo, en México hay un dicho sobre los perros “perro que ladra no muerde” Revela algo del ser humano...
    43 min
  • Pasemos Al Otro Lado – Pastor Arturo Muñoz


    Pasemos al otro lado
    Lucas 8:22-25
    22 “Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos, y les dijo: Pasemos al otro lado del lago. Y partieron.
    23 Pero mientras navegaban, él se durmió. Y se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban.
    24 Y vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza.
    25 Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es éste, que aun a los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?”
    Jesús les dijo “pasemos al otro lado del lago” y lo que estaba diciendo era: “Te quiero invitar a un viaje y quiero que pasemos tiempo juntos.” Era importante lo que habían hecho previamente y Jesús les dice: “Los quiero invitar para que tomen este viaje conmigo.”
    Hace años mis papás tenían una ferretería y de vez en cuando mi papá me decía: “Arturo acompáñame a un viaje.” Y esos viajes eran ir a la ciudad de México, ir a un mercado en donde vendían todo de ferretería, pero yo no iba para comprar o ver el material; yo iba porque sabía que iba a estar con mi papá, íbamos a platicar, comer juntos y yo estaba en sus manos. Él me estaba invitando.
    Mi esposa, mis hijos y yo estamos a punto de tomar un viaje y es un viaje donde siento que Dios está diciendo: “Ven pasemos al otro lado y yo te invito que pases tiempo conmigo y veas mi poder y sepas que yo te amo, que en caso de que haya una tempestad o una tormenta yo quiero decirte que voy a estar ahí, te voy acompañar. Pasemos al otro lado. Voy a hacer una obra perfecta en sus vidas, pero va a ser un viaje en donde yo he preparado ciertas cosas. ”
    Dice el versículo 22 “Pasemos al otro lado del lago. Y partieron.” El objetivo era llegar al otro lado y la promesa no era ir a la mitad del lago y hundirse; no estaba invitándolos para llegar a medias y ser truncados. Cuando Dios nos invita y guía y pone algo en nuestro corazón, Dios va a preparar ciertas cosas en nuestra vida y lo que él prepara en nuestras vidas no es para hacernos peores, no es para traer fracasos a nuestra vida, no es para tristeza, es para hacernos mejores y la tormenta y la tempestad que vinieron, Jesús ya la sabía de antemano porque él lo sabe todo. 
    Él sabe lo que vas a pasar, sabe a lo que te vas a tener que enfrentar, sabe las necesidades que tienes. Cuando él te llamó al ministerio él ya sabía las pruebas, sabía la tormenta, sabía todo, él lo sabe todo. Por supuesto que él no les dijo: Pasemos, pero va a haber tempestad, vamos a naufragar, ¡No! Sino que él dijo: “Pasemos al otro lado” y él no dijo: Pasen; dijo: pasemos. No dijo: Vayan; dijo: vamos. Él se incluye.
    Dice la Palabra de Dios en Marcos 4:35-40 “Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.” Cuando iban él estaba durmiendo y algunos pudieran decir: Pero, ¿por qué está durmiendo mientras los discípulos están viendo la tempestad? Ellos sabían nadar, pero en ocasiones en nuestra vida vienen tormentas y situaciones difíciles como en este caso. “Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?”
    Jesús les había dicho: “Vamos a ir allá. Yo los voy a acompañar, van conmigo, han visto mi poder, han visto los milagros, saben quien soy yo y vamos a llegar hasta allá.”  A veces, nos falta reconocer que en nuestra vida Jesús tiene todo bajo control; él sabe lo que va a suceder,
    32 min
  • ¡Tú Si Puedes! – Pastor Arturo Muñoz


    ¡Tú sí puedes!
    Filipenses 4:13
    “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
    El apóstol Pablo desde Roma y encarcelado estaba escribiendo estas palabras a la iglesia de Filipos: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Esta no era una sugerencia de parte de Pablo, esta no era una insinuación, no era una indirecta, no era una proposición, no era una recomendación, era una declaración diciendo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Es una declaración del poder de Cristo, de Su autoridad, de Su dominio, de Su imperio, de lo poderoso que es Cristo. Es una afirmación de que en Cristo hay poder, de que Cristo es Dios, de que Cristo es el Señor, es una revelación de que Cristo es el Hijo de Dios, porque en Cristo hay poder.
    Si tú estás desanimado y pensando que no puedes seguir adelante, recuerda las palabras del apóstol Pablo cuando dijo “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Él está diciendo y afirmando es Cristo quien me ayuda, es Cristo quien me da poder. 
    Fue Cristo quien dijo: “¿Quién me ha tocado? He sentido poder salir de mí” en Marcos 5:30. Fue Cristo quien dijo “Pedro, camina sobre las aguas” en Mateo 14:28. Fue Cristo quien dijo y quien reprendió al viento y a las olas y cesaron y se hizo grande bonanza en Lucas 8:24.
    Fue Cristo quien dijo a Jairo: “No temas.” Y luego fue con su hija y dijo: “Talita cumi” que traducido es niña a ti te digo levántate. Y esa niña resucitó. Fue Cristo quien resucitó a esa niña y cuando Pablo dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Debemos recordar a aquel Jesús que resucitó a una niña de doce años. En Lucas 7:12-14 dice: “Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.” Un Dios de compasión.  “Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. ” Y ese joven resucitó y cuando Pablo dijo en Filipenses 4:13 “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Es porque tenemos a un Señor, a un Salvador, a un Redentor, a alguien que redime, que tiene el poder para ayudarnos.
    Después de que cuatro amigos de una hombre paralítico lo bajaron del techo, Jesús le dijo a este hombre en ese lecho: Tus pecados te son perdonados y dice Lucas 5:24-25 “Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios. ”
    Jesús tiene todo el poder. Él estaba diciendo a los filipenses “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” No podemos hacer las cosas solos, necesitamos de Dios, necesitamos de Cristo, debemos recordar diariamente “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
    Jesús le dijo al endemoniado gadareno después de haberlo libertado: “Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor ha hecho contigo, y cómo ha tenido misericordia de ti.” Dio libertad, sanidad y salvación a este gadareno y cuando Pablo dijo “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Es porque él sabía de un salvador que podía dar libertad a un endemoniado. 
    Fue Cristo quien dijo a una mujer que se postró delante de él en Mateo 15:25-28 “No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.” Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.  Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.” y ¿sabes por qué fue sanada? porque Jesús tiene poder, porque Jesús todo lo puede, porque no hay nada imposible para Dios y cuando Pablo dijo: tú sí puedes si estás con Cristo,
    35 min
  • No Lleves Tu Espada En Vano – Pastor Arturo Muñoz


    No lleves tu espada en vano
    Romanos 13:1-4
    1 “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
    2 De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.
    3 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;
    4 porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.”
    Dice la Biblia que el magistrado no en vano lleva la espada y quiero hablar de esto: No lleves tu espada en vano.
    La Biblia comienza hablándonos acerca de las autoridades, recordándonos que las autoridades son puestas por Dios y dicen los versículo 1 al 3 “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.  Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ” De tal manera que si tú haces el bien y no cometes alguna infracción, no robas, no matas, si haces el bien no hay porque temer el mal. Cada vez que me detiene la patrulla no comienzo a temblar porque dice un dicho: el que nada debe, nada teme.
    Dice la Biblia: El magistrado, entiéndase a alguien en autoridad a alguien que Dios ha puesto, quizás un soldado, un policía, la guardia nacional; han sido puestos por Dios no por nadie más, sino que Dios ha dejado que sean puestos y dice la Biblia que el magistrado está ahí para infundir temor al que hace el mal y dice “¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella;” ¿Has visto cuando alguien ha sido condecorado? y sabes por qué fueron condecorados? porque tuvieron alabanza de la autoridad.
    A un soldado hace sesenta años le preguntaron si estaba dispuesto a ir a una incursión muy peligrosa. Él fue y llevó junto a otros veinte, salió adelante, regresó vivo y hace unos días le dieron una condecoración porque no solamente hizo el bien, sino hizo más allá, defendió su país, hizo lo que tenía que hacer para el bien de la nación.
    Romanos 13:4 dice: “porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.” ¿Eres tú servidor de Dios? No solamente eres servidor de Dios, sino hijo de Dios y también soldado de Cristo y como soldado de Cristo dice que el magistrado cuando lo mandan a llamar lleva la espada. Si el magistrado llega a donde hay un problema, él va a traer su espada porque para eso está el magistrado. Dice la Biblia: “porque no en vano lleva la espada.” El magistrado no lleva esa espada nada más para lucirla o para que todos lo vean, no la lleva para jactarse, sino que él lleva su espada por una razón porque es magistrado. Es alguien en autoridad y el tiene que usar esa espada si es necesario para hacer daño al ladrón, a alguien insubordinado, a alguien que está atacando, que está robando porque el magistrado no lleva en vano su espada, pero ¿cuántos de nosotros llevamos la espada en vano? ¿Estás llevando tu espada en vano? 
    El magistrado no en vano lleva la espada, sino que la va a usar cuando sea necesario, la va a usar si la persona que está ahí está atacando, la va a usar si llega el ejército enemigo, la va a usar cuando sea tiempo de salir a la batalla. Un soldado va a usar su espada cuando suene la trompeta, cuando esté en medio de la batalla.
    Si eres un buen soldado no vas a traer una espada chafa o de plástico, no vas a traer una espada que no sirve.
    55 min

About Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

From the publisher's feed

Escuche y vea predicación que puede cambiar su vida. Cada uno de los sermones han sido preparados para que usted pueda tener un crecimiento espiritual en la Palabra de Dios y para mejorar su vida…