Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida

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Predicaciones y Sermones Cristianos Qué Cambiará Tu Vida episodes

  • Viendo A Lo Invisible – Pastor Nick Sutmaeir


    Viendo a lo invisible
    2 Corintios 4:16-18
    16 “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
    17 Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;
    18 no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.”
    Hebreos 11:24-27 dice: “Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,” De la familia más rica de todo el país, rehusó ser nombrado hijo de la hija de Faraón, que pudiera tener todo lo que quisiera, siervos a su disposición, pero por la fe Moisés rehusó; “escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado,” Escogiendo es una palabra importante porque al ver lo invisible, ver lo eterno es una decisión. Tenemos que decidir, tenemos que escoger. No es por accidente “ay ya tengo a Cristo veo a lo invisible” No, hay muchos cristianos que no pueden ver a lo invisible, yo les digo “cristianos turísticos”, andan por este mundo disfrutando, pero no están tomando en serio a lo invisible. “Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.” 
    Lo que no se ve en la tierra puede lastimar a uno. Estamos viviendo en los postreros tiempos, tiempos peligrosos y necesitamos ponernos las pilas. Ninguno sabemos el futuro que tenemos. En esta vida cosas que no se ven pueden hacer una diferencia grande en nuestras vidas, por ejemplo, una patineta dejada en las escaleras que uno ve y eso puede cambiar la vida drásticamente, si uno la pisa; una bacteria invisible en el pollo no cocido; todos tomamos y hacemos cosas para prevenir y algo que no se ve nos lastima; el Covid en la mano de alguien que tiene tos, no se ve pero puede lastimar en gran manera y cambiar la vida drasticamente; un virus en la computadora puede hacer mucho daño; una acumulacion de colesterol en las arterias, no se ve, pero puede cambiar la vida drásticamente.
    2 Timoteo 3:1 dice: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.” Hasta el mundo perdido sabe que estamos viviendo en los postreros días, casi escuchamos las pisadas del Señor, la venida de nuestro Salvador está cerca. Viviendo esta vida en la luz de Dios, también hace una diferencia grande en nuestras vidas, viendo lo invisible hace una gran diferencia en la vida de cada cristiano.
    Dice Hechos 16:16-25 
    16 “Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando.
    17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.
    18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.
    19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades;
    20 y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad,
    21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.
    22 Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas.
    23 Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad.
    24 El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.
    39 min
  • Jesús Sana A Diez Leprosos – Pastor Arturo Muñoz


    Jesús sana a diez leprosos
    Lucas 17:11-19
    11 “Yendo Jesús a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.
    12 Y al entrar en una aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, los cuales se pararon de lejos
    13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!
    14 Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.
    15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,
    16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.
    17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?
    18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?
    19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”
    Dice la Biblia que el Señor Jesucristo está yendo de Galilea hacia Jerusalén, pasando por Samaria. Si él estaba en el mar de Galilea, estaba en el norte, e iba a Jerusalén y no es una distancia corta, son doscientos kilómetros. De tal manera que tenía que pasar por Samaria y dice que el Señor Jesucristo pasando por una de esas aldea, quizás entrando a reposar o a comer, unos hombres se acercaron de lejos y estos hombres tenían algo que era muy visible, ellos tenían lepra y por causa de esto, no podían entrar a una ciudad, no podían estar dentro de una aldea, tenía que estar afuera y estos hombres se pusieron de lejos y levantando su voz dijeron “¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!” Y qué interesante que cada vez que el Señor Jesucristo pasaba por algún lugar, él ya sabía a quién iba a sanar y cuando pasaba por esos lugares, por alguna razón los hombres que clamaban como que siempre decían lo mismo “¡Jesús, Maestro, ten misericordia de mí! ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Normalmente no decían que los sanara o que estaba enfermos sino que tuviera misericordia. Sería una buena manera de orar a Dios, decirle “Ten misericordia de mí.” Y una persona que dice eso es alguien que se está humillando y reconociendo que no hay nada bueno en ella, solo hay pecado.
    1. Una enfermedad visible
    Estos hombres tenían lepra y la lepra no es tan contagiosa como el coronavirus, el riesgo de contagio es mínimo, pero aun así la lepra era algo evidente, la gente que veía a una persona que tenía lepra podía verlo en su piel, era algo visible.
    Estos hombres eran diez y dijeron “¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros!” Esa lepra impidió que pudieran estar en la ciudad, era algo visible. Todos podían ver lo que ellos tenían, no podían entrar a la ciudad, esta lepra es contagiosa, no mucho, pero era visible.
    Dice Proverbios 22:24 “No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos,” Hay ciertos pecados los cuales pueden ser visibles. La ira es un pecado visible, aunque la quieras esconder cuando te enojas te pones rojo y no es malo enojarse, el problema es cuando nos enojamos sin control. Dice la Palabra de Dios no te juntes con alguien que es iracundo porque “No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.” Hay pecados que son ocultos, no los podemos ver, hay pecados como el robo, que si nadie te cacha es un pecado invisible pero si alguien ve que estás robando y te agarra con las manos en la masa es algo visible.
    Estos hombres estaban fuera de la ciudad, no podían entrar por causa de que estaban inmundos y aún cuando entraran y si alguien veía en sus rostros y manos lo blanco de su piel, la gente hubiera dicho que era lepra y ellos no pudieron haberlo escondido. Hay pecados que no podemos esconder, pero no hay algún pecado que tú y yo podemos esconder de Dios. Cada pecado que cometemos, Dios lo puede ver, pero hay pecados que son visibles. Números 15:30 dice: “Mas la persona que hiciere algo con soberbia, así el natural como el extranjero, ultraja a Jehová; esa persona será cortada de en medio...
    51 min
  • Bendiciones Disfrazadas – Pastor Timothy Aguiar


    Bendiciones Disfrazadas
    1 Pedro 4:12-16
    12 “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,
    13 sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría.
    14 Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
    15 Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno;
    16 pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello.”
    Hubo un pastor que tenía un problema porque él empezó a perder su vista y cuando empezó a perder su vista se empezó a quejar con Dios y le decía: “Dios, ¿Por qué me estás quitando la vista? Mira todas las oportunidades que no voy a tener…” y llegó con esa carga tan pesada en su corazón pero después dijo: “Señor, te he agradecido mucho por las rosas en mi vida pero no te he agradecido por las espinas.” Y muchas veces estamos muy prontos a dar gracias a Dios por las rosas y qué bueno, pero olvidamos que es imposible tener rosas sin las espinas. Muchas veces tratamos de no hablar de las espinas, y hablo sobre los problemas difíciles en nuestra vida, y debemos entender que Dios tiene un propósito de las espinas y si podemos encontrar el propósito de las espinas yo creo que será algo que nos será de bendición.
    Ése pastor dijo “Ayúdame y enséñame el valor de las espinas” En este pasaje encontramos algo acerca de algunas personas que están pasando por pruebas y veo que en el cristianismo estamos pasando por dificultad. ¿Quién no ha conocido a un ser querido, un amigo o un miembro de la iglesia que ha muerto por este virus? Este virus nos ha tocado a nosotros y a causa de eso, hemos tenido problemas financieros y otros problemas de salud y parecen un montón de problemas y muchos quisieran decir “Doy gracias a Dios cuando todo va bien” pero necesitamos recordar de dar gracias a Dios cuando las cosas no van como pensamos que deben pasar.
    Entonces cuando estamos en problemas, cuando estamos en lo que parece una prueba vamos a recordar algunas cosas:
    1. Debemos hacer un análisis
    Dice 1 Pedro 4:15 “Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno;” La primera cosa que debemos entender cuando estamos pasando por pruebas es el porqué está pasando eso en nuestra vida. Quizás no entendamos el propósito, pero debemos preguntar: “Señor, ¿está pasando esto en mi vida como un resultado de mi pecado?” Porque muchas veces pecamos contra Dios y estamos viviendo en rebelión contra Dios y los resultados de nuestro pecado causan cosas que parecen pruebas y ese no es mi enfoque. 
    Cuando estamos sirviendo a Dios y estamos haciendo lo correcto y pasan problemas en nuestra vida es bueno doblar las rodillas y decir: Señor, ¿está pasando esto por que estoy en rebelión? Y él tan pronto nos dice, el Espíritu Santo nos dirá si es por causa de un pecado, pero muchos cristianos que están viviendo para el Señor y sirviendole no están pasando por pruebas o esos problemas como un castigo de su pecado, están pasando una prueba que Dios ha permitido.
    Cuando hacemos el análisis y no creemos que estamos viviendo en rebelión contra Dios entonces ¿por qué está pasando eso?
    2. Debemos de ver la anormalidad
    Muchas veces cuando viene una prueba pensamos que es algo anormal en nuestra vida, pero la Biblia dice en el versículo 12 “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese,” Déjame decirte que también se les ponchan las llantas a los que no creen en Dios, tambien les pasan problemas a lo que no son temerosos de Dios,
    29 min
  • Refugiado En La Casa De Invierno – Pastor Arturo Muñoz

    Refugiado en la casa del infierno
    Jeremías 36:14-25
    14 “Entonces enviaron todos los príncipes a Jehudí hijo de Netanías, hijo de Selemías, hijo de Cusi, para que dijese a Baruc: Toma el rollo en el que leíste a oídos del pueblo, y ven. Y Baruc hijo de Nerías tomó el rollo en su mano y vino a ellos.
    15 Y le dijeron: Siéntate ahora, y léelo a nosotros. Y se lo leyó Baruc.
    16 Cuando oyeron todas aquellas palabras, cada uno se volvió espantado a su compañero, y dijeron a Baruc: Sin duda contaremos al rey todas estas palabras.
    17 Preguntaron luego a Baruc, diciendo: Cuéntanos ahora cómo escribiste de boca de Jeremías todas estas palabras.
    18 Y Baruc les dijo: El me dictaba de su boca todas estas palabras, y yo escribía con tinta en el libro.
    19 Entonces dijeron los príncipes a Baruc: Ve y escóndete, tú y Jeremías, y nadie sepa dónde estáis.
    20 Y entraron a donde estaba el rey, al atrio, habiendo depositado el rollo en el aposento de Elisama secretario; y contaron a oídos del rey todas estas palabras.
    21 Y envió el rey a Jehudí a que tomase el rollo, el cual lo tomó del aposento de Elisama secretario, y leyó en él Jehudí a oídos del rey, y a oídos de todos los príncipes que junto al rey estaban.
    22 Y el rey estaba en la casa de invierno en el mes noveno, y había un brasero ardiendo delante de él.
    23 Cuando Jehudí había leído tres o cuatro planas, lo rasgó el rey con un cortaplumas de escriba, y lo echó en el fuego que había en el brasero, hasta que todo el rollo se consumió sobre el fuego que en el brasero había.
    24 Y no tuvieron temor ni rasgaron sus vestidos el rey y todos sus siervos que oyeron todas estas palabras.
    25 Y aunque Elnatán y Delaía y Gemarías rogaron al rey que no quemase aquel rollo, no los quiso oír.”
    Esta es una tremenda historia de parte de Jeremías contándonos lo que Joacim hizo con el rollo. Dios le dio a Jeremías palabra para el rey Joacim y dice los versículos 1 al 3 “Aconteció en el cuarto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que vino esta palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: Toma un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contra todas las naciones, desde el día que comencé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy. Quizá oiga la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, y se arrepienta cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad y su pecado. ” Dios envió palabra a través de Jeremías y le dice que las escribiera.Dios a través de su Palabra nos dice que nos arrepintamos porque si no habrá un juicio. Habrá un juicio para quienes no han aceptado a Cristo y un juicio para nosotros que no queremos entender, Dios es misericordioso, pero él nos envía su Palabra una y otra vez.
    Dice la Biblia en el versículo 4 “Y llamó Jeremías a Baruc hijo de Nerías, y escribió Baruc de boca de Jeremías, en un rollo de libro, todas las palabras que Jehová le había hablado. Entra tú, pues, y lee de este rollo que escribiste de mi boca, las palabras de Jehová a los oídos del pueblo, en la casa de Jehová, el día del ayuno; y las leerás también a oídos de todos los de Judá que vienen de sus ciudades.” Baruc empezó a escribir palabra por palabra lo que Dios tenía para el pueblo. Jeremías lo escuchaba de parte de Dios y Jeremías lo dictó a Baruc y Baruc lo escribía.
    De parte de Dios tenemos la palabra profética más segura. Es una palabra inspirada, dada por Dios, una palabra en el cual el soplo de Dios fue dado a hombres de Dios que escribieron este bendito libro y lo que leemos cada día es palabra de Dios. No solamente contiene la Palabra de Dios, es la Palabra de Dios que debemos de leer y amar.
    Se proclamó ayuno y que iba a haber un día especial en el año quinto, en el mes de nueve del reinado de Joacim, entonces Baruc puesto en pie en la casa de Jehová comenzó a leer la Palabra de Dios y dice la Biblia que todo el pueblo comenzó a escuc...
    47 min
  • El Milagro De La Pesca – Pastor Arturo Muñoz


    El milagro de la pesca
    Lucas 5:1-11
    1 “Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios.
    2 Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.
    3 Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.
    4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.
    5 Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.
    6 Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.
    7 Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.
    8 Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.
    9 Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él,
    10 y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.
    11 Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.”
    La Palabra de Dios nos habla acerca de esta pesca milagrosa y podemos darnos cuenta de que Dios realmente había hecho un milagro. Dice el versículo 10 “Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.” Marcos 1:17 dice: “Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres.” Es Dios quien nos transforma en algo, él quiere que seamos pescadores de hombres y la transformación viene cuando vamos a Jesús, cuando obedecemos Su Palabra, pero a veces decimos: “Yo no puedo ir y hablar a la gente de Cristo y ganar las almas” pero si dejamos que Cristo nos transforme para que seamos pescadores de hombres no nos va a dar tanta pena, tanta flojera, lo vamos a poder hacer porque es Dios quien nos transforma.
    1. El deseo de las personas por escuchar la Palabra de Dios
    Lucas 5:1 dice: “Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios.” Este lago era también conocido como el mar de Galilea o el lago de Tiberias, según Juan 6:1. Era un lago grande que a veces lo llamaban el mar de Galilea. ¿Sabes que aún hay gente que quiere escuchar la Palabra de Dios? Hay gente que quiere escuchar predicación y aún el juicio de Dios y que estamos en pecado, pero que hay un Cristo que murió por nuestros pecado y que Dios quiere que nos acerquemos para tener esa vida eterna. Dice 1 Juan “y esta es la promesa de Dios, la vida eterna” y en el capítulo 4 dice “y este es el testimonio, la vida eterna.” Hay gente que quiere escuchar.
    Hubo varios hombres que Dios usó para traer avivamiento, comenzando en el libro de Hechos cuando tres mil fueron salvos, en los años 1700 y 1800 grandes hombres como Charles Spurgeon, John Wesley, George Whitefield predicaban. Gente se reunía y le decían a George Whitefield que predicara más y predicaba siete veces a la semana y después veinte veces a la semana en ocasiones predicaba a veinte mil personas y ellos podían escuchar la voz de Geoge Whitefield y qué increíble, sin micrófono, pero Dios los usaba y si Dios los usó hace doscientos años, aún hay gente que tiene el deseo de escuchar y también necesitamos a hombres de Dios que se levanten y digan: Yo quiero predicar a esas personas que están buscando la salvación de Dios.
    Amos 8:11 dice: “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.” Hay gente que tiene comezón de oír,
    46 min
  • Velad Conmigo – Pastor Arturo Muñoz


    Velad conmigo
    Mateo 26:36-46
    36 “Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro.
    37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera.
    38 Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
    39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.
    40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
    41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
    42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.
    43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.
    44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.
    45 Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.
    46 Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega.”
    Si hay alguien que pudiéramos decir que sí podían orar eran los discípulos. Porque se supone que ellos pueden velar y orar, pero nos damos cuenta que los discípulos eran exactamente como nosotros, eran de carne y hueso. 
    La palabra velar viene de la palabra Gregorio, y si tú te llamas Gregorio, te llamas velador. Dice el versículo 38 “quedaos aquí, y velad conmigo.” Les está diciendo “mientras ustedes se quedan despiertos yo voy a orar” y él se va y cuando regresó les dice: ¿No habéis podido velar? Dice la Biblia que los halló durmiendo y tú ¿te has puesto a orar y de repente te das cuenta que te quedaste dormido?  El Señor Jesús los halló durmiendo una vez. El versículo 40 dice: “…y los halló durmiendo.” Dice el versículo 43 “Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño.” ¿Cómo es que los ojos se pueden cargar de sueño? ¿cómo es que nuestros ojos no aguantan?
    Los discípulos que se supone que debieron dar el ejemplo, no podían orar y el versículo 44 dice: “Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.” y Jesus les dijo: “Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.”
    Quiero hablar de la frase que está en el versículo 38 que dice “velad conmigo”. El Señor Jesucristo quiere que velemos con él, como si él estuviera a un lado de nosotros.
    El velar es muy parecido al ayuno. El ayuno es cuando tenemos mucha hambre y sacrificamos esa hambre, sacrificamos el no comer para orar y entonces oramos por unos días y el velar es sacrificar sueño. Si sacrificamos una hora, dos horas o tres horas lo que estamos diciendo a nuestro cuerpo es: Lo que quiero es dormir, pero me voy a mantener despierto unas horas y si es necesario toda la noche, porque tengo una situación, un problema y no sé qué hacer.
    Es momento de velar y orar cuando tenemos que tomar una decisión y no es algo que simplemente en unos minutos o algunas oraciones ya podamos decidir qué hacer. 
    Jesús dice “Quiero que veles conmigo.” El Señor Jesucristo los deja velando y orando mientras él se aparta. Él no se apartó para para dormirse, sino que él se postró sobre su rostro y empezó a orar y rogar. La Biblia nos dice en Romanos 8 que el Espíritu Santo ruega por nosotros y cuando nos arrodillamos y velamos estamos velando junto con él y él está ahí diciendo al Padre celestial “escucha sus oraciones” en ocasiones dice “lo que él quiso decir fue esto, no aquello” y él va al Padre Celestial y ruega por nosotros y también cuando estam...
    42 min
  • Servir A Jehová Es Más Que Servir A Jehová – Pastor Arturo Muñoz


    Servir a Jehová es más que servir a Jehová
    Josué 24:14-21
    14 “Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová.
    15 Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
    16 Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses;
    17 porque Jehová nuestro Dios es el que nos sacó a nosotros y a nuestros padres de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre; el que ha hecho estas grandes señales, y nos ha guardado por todo el camino por donde hemos andado, y en todos los pueblos por entre los cuales pasamos.
    18 Y Jehová arrojó de delante de nosotros a todos los pueblos, y al amorreo que habitaba en la tierra; nosotros, pues, también serviremos a Jehová, porque él es nuestro Dios.
    19 Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir a Jehová, porque él es Dios santo, y Dios celoso; no sufrirá vuestras rebeliones y vuestros pecados.
    20 Si dejareis a Jehová y sirviereis a dioses ajenos, él se volverá y os hará mal, y os consumirá, después que os ha hecho bien.
    21 El pueblo entonces dijo a Josué: No, sino que a Jehová serviremos.”
    La Palabra de Dios nos habla acerca de este gran personaje: Josúe. Josué fue aquel joven que no se apartaba del tabernáculo de reunión, fue uno de los doce que Dios escogió para entrar a la tierra prometida y ver todas las bendiciones que había ahí y cuando regresaron Josué y Caleb dijeron a Moisés: Sí vamos a poder entrar en la tierra prometida, hay tanta bendición, tantas cosas que Dios puede hacer. Pero diez de los doce dijeron que no podían entrar, que eran como gigantes.
    De tal manera que Josué era alguien que sí creyó a Dios y solamente Josué y Caleb de aquellos que tenían más de veinte años entraron a la tierra prometida, todos los demás murieron.
    Josué está dando unas últimas palabras y dice la Palabra de Dios que él está diciendo: Yo y mi casa serviremos a Jehová.
    Servir a Jehová es más que decir yo quiero servir a Jehová es más que decir bonitas palabras, y que buenos deseos, servir a Jehová es más que bonitos pensamientos, servir a Jehová es más que venir unas cuantas veces a la iglesia y pensar que ya porque venimos estamos sirviendo a Jehová, es más que leer un capítulo de la Biblia y decir estoy sirviendo a Jehová; es más que venir un sábado a ganar almas o haber dado un follerto durante la semana, servir a Jehová es más que eso, es más que haber retenido esa mentira y no haberla dicho, es más que decir: Hoy no tomé, no me drogué no fume, pero que tal de los demás días, es más que orar un momento, quizás haber entrado a la cadena de oración y gloria a Dios que oramos, pero servir a Jehová es más que servir a Jehová.
    1. Servir a Jehová es servirle con temor
    Josué dijo: “yo y mi casa serviremos a Jehová” pero cuando él lo dijo no solo lo estaba diciendo de labios hacia afuera sino que él realmente estaba diciendo “yo y mi casa vamos a servir a Jehová” y cuando él estaba diciendo esto estaban en un lugar de paz, ya habían tomado la tierra prometida, ya habían entrado y Josué les estaba diciendo: Nosotros vamos a servir a Jehová, pero ¿qué de ustedes? ¿están dispuestos a servir a jehová? 
    Josué 24:14 dice: “Ahora, pues, temed a Jehová” De tal manera que servir a Jehová es temer a Dios.
    Temer a Dios no es un temor de miedo o cobardía, de pánico o susto o de fobia. A veces como papás cuando vemos a un niño que está haciendo algo malo le decimos “ahí viene el policía y te va a llevar” o “ahí viene el pastor…” y no le diga eso porque le va a tener miedo al pastor en vez de tener confian...
    44 min
  • La Sanidad De Los Dos Ciegos – Pastor Arturo Muñoz


    La sanidad de los dos ciegos
    Mateo 20:29-34
    29 “Al salir ellos de Jericó, le seguía una gran multitud.
    30 Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: !!Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
    31 Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: !!Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
    32 Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
    33 Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.
    34 Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron.”
    Esta historia es un milagro, es uno de los milagros que solamente se encuentran en Mateo. La mayoría de los milagros que hemos visto se encuentran en los cuatro evangelios y al parecer pudiera verse algo sencillo, dos hombre ciegos claman y Dios les da salvación, pero si nos detenemos un poquito podemos ver que es lo que pasó y como Jesús hizo este milagro.
    1. La situación de los ciegos
    Dice el versículo 30 “Y dos ciegos” Podemos ver que estaban ciegos pero ¿estaban ciegos juntos o solos? Estos dos ciegos se habían encontrado. ¿Cómo es que dos ciegos se pueden encontrar? Porque uno no puede ver al otro y decir: “Parece que este está ciego como yo, me voy a ir juntar con él.” Hay un dicho que en México que dice: “Dios los hace y ellos se juntan.” Estos hombres estaban ciegos y por lo menos la Biblia no dice que había alguien que les estaba ayudando. Estos ciegos tenían algo en común: Ambos eran ciegos pero se habían encontrado, habían creado por sí mismos un grupo de apoyo, un grupo de ánimo y motivación para animarse y motivarse psicológicamente y aun físicamente para que si alguno trastabillaba el otro le pudiera ayudar. Qué interesante que en nuestros días cuando alguien por ejemplo tiene leucemia y alguien más tiene esa enfermedad muchas veces la persona piensa que es la única en el mundo que tiene esa enfermedad y de repente se da cuenta de que no, que hay alguien mas que tiene esa enfermedad y a través de esos grupos se apoyan y no creo que haya nada de malo en encontrar un grupo de apoyo o de motivación pero el mejor grupo de apoyo es cuando se unen al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo y buscan la ayuda de ellos.
    Hay mucha gente que se siente desesperada, sola en su enfermedad, crisis, problemas en el hogar y hay quienes están buscando ayuda y nosotros como cristianos tenemos la mejor ayuda que puede existir que es la Palabra de Dios y cuando alguien se puede sentir solo,  sentirse quizás olvidado, desesperado y quizás en una situación donde dicen que no hay nadie que los entienda hay alguien que los entiende y es Jesús, y estos hombre estaban así.
    No solamente estaban solos, estaban sentados, dice: “Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino” estaban descansando, estaban cansados, y nosotros nos cansamos porque no tenemos fuerzas, porque no comemos lo suficiente, porque no estamos preparados para ese largo camino, porque a veces llevamos mucha carga, porque incluso no llevamos los zapatos correctos, porque el camino es largo y difícil; no es lo mismo caminar en un camino derecho que en un camino con piedras, con ramas y espinas.
    Estos hombres estaban solos, encontraron ayuda entre ellos y estaban sentados. ¿Dónde será mejor descansar? ¿En un tapete hindú con clavos o en un tapete de pasto? Yo creo que en el tapete de pasto, dice la Biblia en Salmos 23 “en lugares de delicados pastos me hará descansar, junto a aguas de reposo me pastoreará, no solo nos lleva a un lugar de descanso sino a un lugar donde él satisface nuestra sed. Dice Mateo 11:28-30 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
    50 min
  • No Temas, Jehová Es Tu Escudo – Pastor Arturo Muñoz


    No temas, Jehová es tu escudo
    Génesis 15:1-6
    1 “Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.
    2 Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer?
    3 Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa.
    4 Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará.
    5 Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.
    6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.”
    Dice el versículo 1 “Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.” Es bueno recordar que Dios está ahí para ayudarnos. En estos tiempos de incertidumbre, que no sabemos qué va a pasar, es bueno recordar lo que Dios nos dice.
    Abram ha escuchado de parte de Dios que él va a tener una descendencia y Abram está lleno de incertidumbre, él escucha la voz de Dios y no sabe qué esperar de parte de Dios, no sabe que va a suceder, y las primeras palabras de parte de Dios son: “No temas, Abram; yo soy tu escudo” debemos recordar que Dios es nuestro escudo, y él es quien nos premia, quien nos da de su bendición, pero él nos dice que debemos recordar que él es nuestro escudo y no hay nada que temer y Abram se encuentra como discutiendo con Dios y no es bueno llegar a discutir con Dios, y dijo Abram: ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? Mira que no me has dado prole” y Dios le dijo: “No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará.”  Entonces, Dios toma tiempo para llevar a Abram afuera y le dice: “Quiero que mires los cielos y cuentes las estrellas, así será tu descendencia” y Abram creyó y le fue contado por justicia.
    Un poco después, Dios le pide a Abram ciertos animales para que los ofrezca en sacrificios y le dice que le lleve una becerra de tres años, una cabra, un carnero, una tórtola y un palomino y dice la Biblia que Abram los tomó y los partió a la mitad y mientras él esperaba las aves de rapiña empezaron a venir sobre los sacrificios y Abram comienza a ahuyentarlos porque eso era para Dios y Abram está esperando lo que Dios hará después, y dice el versículo 12 “Mas a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él.” Dios le había dicho en el versículo 1 que no temiera que Él le iba a ayudar y en el versículo 12 dice “y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él.” Abram no sabía que estaba sucediendo y cuando viene la noche deja de confiar en cierto momento de Dios, él temor lo toma y debemos recordar algunas cosas, porque viene el temor después de que tenemos la presencia de Dios en nuestras vidas y el diablo es bueno para ahuyentar esa fe que ya teníamos, es bueno para ahuyentar el crecimiento y los pasos espirituales que hemos estado dando.
    Dice el versículo 13 “Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años. Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.” Algunos dicen que por causa del temor y el miedo que tuvo Abram fue la causa y la razón de que el pueblo de Israel fue llevado a Egipto 400 años. 
    ¿Qué provoca el temor en tu vida? Cuando viene el temor en nuestra vida y dejamos de creer en Dios trae consecuencias, el no creer y confiar en Dios trae consecuencias, en los momentos en que dejemos de estar confiados en Dios y nuestros hijos ve...
    37 min

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