No hay mayor placer que el gritar en una tribuna, junto a muchos más que comparten tu mismo sentimiento, que los une la pasión por un equipo la palabra ¡GOOOL!, y no es solamente en la cancha donde se demuestra el gusto por el soccer, sino en la literatura también ha habido un campo, tal vez no de césped, pero que ha explorado este pretexto, desde lo literario.