La problemática de los siniestros viales volvió a instalarse con fuerza en Misiones tras un cierre de año marcado por cifras preocupantes. En ese contexto, el técnico en Seguridad Vial y propietario de una autoescuela en Posadas, Rubén Tamis, advirtió que, pese a los avances normativos y tecnológicos, sigue faltando una estrategia clave: la concientización social sobre los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol.
“Por más que haya tolerancia cero, más controles y más dispositivos, lo que está faltando son campañas concientizadoras reales sobre lo que implica manejar cualquier vehículo después de haber tomado alcohol”, sostuvo Tamis, al remarcar que la prevención no puede limitarse solo a sanciones y equipamiento.
El especialista fue contundente al definir el alcohol como una droga. “El alcohol es un depresor del sistema nervioso central y rompe barreras morales. Cosas que una persona jamás haría sobria, con un vaso de cerveza ya se anima”, explicó. Y agregó una frase que resume su mirada: “El alcohol es la única locura que uno paga para adquirirla por un tiempo determinado”.
Según Tamis, el problema también es cultural. “Hay personas que dejan de ir a una fiesta si no hay alcohol y la califican como aburrida. Eso ya muestra una dependencia psicológica”, señaló, al tiempo que alertó sobre la naturalización del consumo previo a la conducción.