El anuncio del municipio de Wanda de aplicar, a partir de febrero, una tasa ecoturística a los visitantes de las Minas de Piedras Preciosas abrió un fuerte debate en la localidad. Desde la Compañía Minera Wanda, una de las principales referentes del turismo regional, su propietaria Patricia Busch expresó un contundente rechazo a la medida y advirtió que podría derivar en un conflicto judicial.
“Nos sorprendió muchísimo. Si bien este tema se viene hablando desde hace años, la forma en que se avanzó ahora fue realmente un baldazo de agua fría”, afirmó Busch, quien remarcó que la empresa siempre estuvo dispuesta a colaborar con el municipio, pero sin afectar la experiencia del visitante. “El eje para nosotros siempre fue el mismo: no molestar al turista, porque el turista que se va disconforme no vuelve”, sostuvo.
Según explicó, la controversia radica en que el cobro no estaría acompañado de una contraprestación clara. “Para que exista una tasa tiene que haber un servicio concreto a cambio. En este caso, no lo hay. Todo lo que utiliza el visitante dentro de la mina lo proveemos nosotros como empresa privada”, indicó