El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, advirtió que la situación de los adultos mayores en la Argentina atraviesa una crisis profunda y sostenida, que lejos de revertirse se agrava con el paso del tiempo. Según señaló, se trata de una problemática “cronificada” que afecta de manera directa la calidad y la expectativa de vida de millones de jubilados.
“Desde la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología denunciamos hace casi cuatro años una crisis de triple composición: alimentaria, sanitaria y habitacional, y lo único que ha ocurrido, más allá de los cambios de administración, es que esto va empeorando día a día, minuto a minuto”, afirmó Semino.
En ese sentido, cuestionó el desapego del sistema político frente a la realidad que atraviesan casi ocho millones de personas mayores en el país. “Lo que vemos es un olvido más que significativo del sistema político respecto a la vida de quienes hicieron posible esta sociedad”, sostuvo, al tiempo que remarcó que las movilizaciones de jubilados “quedan reducidas a pequeños grupos que protestan semana a semana sin respuestas concretas”.
Semino también puso el foco en el deterioro del poder adquisitivo. “Hoy cinco millones de jubilados y pensionados cobran alrededor de 430 mil pesos, cuando la canasta básica con gastos de vivienda superaba el millón y medio. No hay ningún plan para cubrir progresivamente esa brecha”, explicó.
En relación al bono previsional, fue contundente: “Ese bono está congelado desde marzo de 2024 y hoy se ha convertido prácticamente en nada. Nunca debió haber sido un bono, tenía que haberse incorporado al haber, porque de lo contrario queda al arbitrio del funcionario de turno”