La Dra. Florencia González, especialista en violencia y género, destacó la importancia de hablar de conciencia de género en el Poder Judicial más allá de la mera capacitación.
“Más que perspectiva, me gusta hablar de conciencia de género, porque no se trata de una opción o una moda, sino de un cambio estructural en la forma de analizar cada caso”, explicó González. Y aclaró: “No hablamos de ideología ni de privilegios, hablamos de entender la desigualdad histórica y cultural que puso al varón en el centro de nuestro sistema judicial”.
La abogada recordó que “nuestro sistema es androcéntrico desde su origen, desde el Código Civil hasta la patria potestad, siempre pensada para el varón”. Si bien reconoció avances en normativa y jurisprudencia, advirtió que “muchos resabios de poder todavía están presentes en las decisiones judiciales”.
Respecto a la Ley Micaela, la especialista sostuvo que su implementación “ha sido positiva en Misiones”, pero señaló limitaciones: “Una capacitación de por sí no alcanza. La conciencia de género no se adquiere en una clase, debe aplicarse en cada decisión judicial”.
En relación a casos concretos, González citó ejemplos: “En el caso Evelyn Rojas logramos que se incorpore el agravante de crimen de odio hacia una mujer trans. También en femicidios recientes se pudo modificar la calificación judicial. Eso demuestra que cuando hay jueces con conciencia de género, el resultado es distinto”.
Sin embargo, también advirtió sobre falencias: “Muchas veces la Justicia aplica normas de forma automática sin tener en cuenta el contexto. ¿De qué sirve imponer una restricción de acercamiento si víctima y agresor viven en el mismo terreno? Esa mirada reducida genera revictimización”.